martes, 31 de diciembre de 2013

Siempre Estuve Aquí 118

Capítulo 118

No quería que se estuvieran preocupando por ella, pero aún sin que ella lo quisiera, Su familia iba a hacerlo, quisiera ella o no.

MARCIA: No hace falta que llamen al doctor, esto es normal, siempre me pasa
LUIS EDUARDO: Que te pase a menudo, no significa que sea normal ni que esté bien... (Le da el teléfono a Marcelo) Tú llama, yo me encargo de esta necia (La toma en brazos y se la lleva a la alcoba)
MARCIA: Por favor, no se preocupen, esto ya me ha pasado otras veces y con recostarme un poco se me pasa...
LUIS EDUARDO: Basta, Marcia... (La acuesta y enseguida llega Rita) Quédate con ella y que no se duerma, por favor
MARCIA: ¿A dónde vas?
LUIS EDUARDO: A ver si nuestro hijo se comunicó con el médico
MARCIA: (Quería que se quedara pero no se lo diría) Ve, yo me quedo con Rita...
RITA: Si quieres que se quede él, dilo, Marcia, ya están grandes para estas bobadas. Yo voy a ver qué pasa con el doctor... (Sale)
LUIS EDUARDO: (La mira) ¿Es cierto eso?
MARCIA: ¿Qué?
LUIS EDUARDO: ¿Quieres que me quede?
MARCIA: Si...
LUIS EDUARDO: ¿Por qué no me lo dices claramente, Marcia?
MARCIA: Porque me juré a mi misma que no iba a pedir tu compañía nunca más
LUIS EDUARDO: ¿Hasta cuándo vas a tener esa actitud?
MARCIA: ¿Qué actitud?
LUIS EDUARDO: Ninguna, pues... (Le toca la frente y le mira los ojos) No te ves bien, tienes que tratar de estar tranquila
MARCIA: Dime qué actitud, Luis
LUIS EDUARDO: La de rebelarte, ¿sigues sin confiar en mí? Si quisiera volver a lo mismo de siempre, no estaría aquí, ¿sabes?
MARCIA: Rebelarme no, Luis, es que me cansé de pedirte cosas y no recibir nada, así que decidí no pedirte nada, si quieres darme algo, que salga de ti y no porque yo te lo pida...
LUIS EDUARDO: Eso dices, pero desde que llegué que te estoy diciendo que quiero estar contigo y no me dejas
MARCIA: ¿Crees que es sencillo aceptar sin más? Nadie puede asegurarme que no aparezca otra Cassandra y vuelvas a dejarme sola...
LUIS EDUARDO: Marcia, se que te fallé, pero nunca te mentí. Siempre supiste que mi dirección iba hacia otro sitio y eso terminó. Quiero estar contigo, darte mi vida y no porque me la pidas, sino porque me nace del alma entregarme a ti de una vez y para siempre
MARCIA: Entiende que no es fácil creer que algo que tanto esperé y me fue negado, ahora que estoy enferma se me da...
LUIS EDUARDO: ¿Y si te lo juro por mis hijos y nietos? Yo había decidido venir por ti antes de saber que estabas mal. Sólo quería arreglar las cosas con los muchachos primero...
MARCIA: No es fácil...
LUIS EDUARDO: No dije que lo fuera, pero si no te dejas llevar, directamente va a ser imposible... (Busca algo en su bolsillo) Esto te lo escribí hace dos semanas. Cuando te sientas mejor, léelo...
MARCIA: Léemelo...
LUIS EDUARDO: ¿Si? (Toma el papel) "Marcia... No sé bien cómo se dicen estas cosas y menos se de pedir disculpas, créeme, me ha costado mucho encontrar las palabras correctas. Decirte que lo siento es poco y no porque no sea real, sino porque en comparación al daño que te hecho, es insignificante. Y siendo más honesto que nunca contigo, pienso que jamás podré decirte exactamente lo mucho que me arrepiento de todo lo que hice, de todo lo que te hice a ti y es por eso que quiero pedirte una última oportunidad, mi amor. Lamento haber tardado tanto en darme cuenta y reconocer mis sentimientos, pero si me lo permites, quiero pasar la vida contigo y redimirme. Ten en cuenta que dije "última oportunidad" y eso es porque estoy convencido que no necesitaré más, ya no volveré a soltarte, no voy a perderte nunca más. Mi vida irá unida a la tuya, Marcia, hasta el final de los días. Permíteme demostrarte que puedo hacerte feliz y que te amo más de lo que ni yo me pude imaginar. Te lo suplico, mi vida, dame esa oportunidad..."
MARCIA: (Lloraba) Prométemelo, Luis, prométeme que esto es de verdad...
LUIS EDUARDO: (Saca un anillo del bolsillo interior de su saco) Tan real como es este lacillo, mi amor... ¿Te quieres casar conmigo?
MARCIA: No, no me lo pidas, no ahora....
LUIS EDUARDO: Hagamos algo... (Le pone el anillo) Cuando estés bien y fuera de peligro, me respondes. Mientras tanto, no me alejes de ti, déjame amarte y cuidarte
MARCIA: No te alejo...
LUIS EDUARDO: Si lo haces, señora necia... (Le sonríe) Ahora, intenta tranquilizarte y esperemos al médico, ¿sí? (Se acuesta bien a su lado y la atrae, para que reposara en su pecho) Quédate aquí y háblame, no te duermas
MARCIA: ¿Qué quieres que te diga?
LUIS EDUARDO: Por ejemplo, cuéntame qué sientes cuando tienes a Nico en brazos. A mí me da una sensación de jovialidad, como si mi juventud estuviera con él
MARCIA: Es una sensación maravillosa, es increíble que una personita tan pequeña derrame tanto amor, con solo mirarlo y tenerlo en brazos...
LUIS EDUARDO: Y cuando se te queda mirando fijo, como si supiera quiénes somos...
MARCIA: Y nos sonríe...
LUIS EDUARDO: No se si sea una sonrisa, todavía es chiquito, pero es hermoso... (Le besa la frente)
MARCELO: (Entra) Mamá, el médico llega como en diez minutos, ¿cómo sigues?
MARCIA: Es una sonrisa, te lo aseguro (Sonríe y mira a su hijo) Está bien, mi amor, me siento mejor...
MARCELO: De todas maneras quiero que te cheque, no me quedo tranquilo, mamá...
MARCIA: Está bien, mi vida...
MARCELO: (Los mira) ¿Qué se traen?
MARCIA: Nada, ¿por?
MARCELO: No como vidrio...
LUIS EDUARDO: Hijo, no te vuelvas loco, por favor. Tu madre y yo estamos bien y eso es todo...
MARCELO: Mientras no la pongas mal, papá, perfecto
LUIS EDUARDO: Juro que no la pongo mal (Sonríe)
MARCELO: Está bien, pues... (Se sienta con ellos) Es lindo verlos así, me siento raro, pero me gusta
MARCIA: A mí me encanta verte feliz (Le acaricia el rostro)
MARCELO: Lo estoy, mamita preciosa. Tengo a mi familia completa y en cuanto tú estés bien, mi felicidad será completa... (Le agarra la mano con la que ella lo acariciaba) Te extrañaba mucho, mamá, me hiciste toda la falta, pero tenía que poner distancia porque me dolía tu forma de actuar
MARCIA: Lo sé, mi bebé, perdóname...
MARCELO: Sólo quiero tenerte por muchos, muchos años, hasta que Nico sea un hombre y puedas ver a todos los demás hijos que voy a tener con mi Sandy...
MARCIA: Voy a luchar para que eso pase...
MARCELO: Y yo estaré ahí, pegado a ti, mamá
LUIS EDUARDO: Lo mismo conmigo y con Rita, no estás sola, mi amor
MARCIA: Lo sé y por eso voy a luchar...

Siempre Estuve Aquí 117

Capítulo 117

Luis Eduardo pasó al cuarto donde Marcia yacía recostada en su cama…

LUIS EDUARDO: Permiso... Vengo a buscarte para bajar a cenar, ¿estás lista?
MARCIA: Sí, estoy lista...
LUIS EDUARDO: (Se acerca y la carga) Andando, entonces, estoy famélico... (La mira) Ya arreglé todo para que nos vayamos a Italia, en cuanto tu médico lo autorice, nos vamos y él nos va a acompañar y a quedarse por allí una temporada
MARCIA: Me alegro, gracias...
LUIS EDUARDO: De nada...
MARCIA: ¿Qué hay de comer? (Apoya su cabeza en el hueco del cuello de Luis)
LUIS EDUARDO: No se, mi amor, pero tu dieta es bastante estricta, así que supongo que tu hermana se la toma al pie de la letra... (Le besa la frente) ¿Estás bien?
MARCIA: Sí, no te preocupes...
LUIS EDUARDO: Tengo tantas ganas de besarte, preciosa...
MARCIA: (Le da un beso en la mejilla) Gracias por lo que estás haciendo por mi...
LUIS EDUARDO: Hace años que deberías ser mi prioridad, fui un imbécil y no me lo voy a perdonar en la vida...
MARCIA: Ya no pienses en el pasado...
LUIS EDUARDO: (Llegan al comedor, pero no entran. Baja a Marcia y la mira) ¿No tengo que pensar en el pasado?
MARCIA: No, Luis, el pasado nos hizo mucho daño, piensa solo en el futuro, en tus hijos y tus nietos...
LUIS EDUARDO: ¿Y nosotros?
MARCIA: ¿Nosotros qué? Ya hable de eso contigo...
LUIS EDUARDO: Está bien, Mar...
MARCIA: ¿Que está bien?
LUIS EDUARDO: No te voy a presionar más
MARCIA: ¿Donde quedó eso de que los Cannetti no se rinden? Le duro muy poco (Piensa) Vamos a comer...
LUIS EDUARDO: Cuando estés bien y tu salud se haya mejorado, tú y yo nos vamos a casar, sin presiones, pero serás mi esposa... (La toma del rostro y besa)
MARCIA: (Le corresponde al beso) Eso lo veremos...
LUIS EDUARDO: Nada vamos a ver, por mí, me caso mañana mismo contigo... (No dejaba de besarla)
MARCIA: No seas tan confiado...
LUIS EDUARDO: No soy confiado, te amo y quiero vivir el resto de mi vida contigo. Compartir todo, disfrutar de los muchachos y de los nietos que la vida nos de... (Más besos)
MARCIA: No quiero que te hagas ilusiones, Luis...
LUIS EDUARDO: Me las voy a hacer igual, mi amor, eso le pasa a la gente enamorada...
MARCIA: Estoy enferma, Luis, si no lo supero no quiero que sufras...
LUIS EDUARDO: ¿Y? Te vas a curar. El trasplante saldrá bien y tendrás muchos, muchísimos años para gozar de la vida...
MARCIA: ¿Y si no?
LUIS EDUARDO: Me voy a morir contigo, seas o no mi esposa... Te amo, entiéndelo de una vez
MARCIA: Por eso te lo digo, prométeme que si me voy te vas a encargar de hacer feliz a mi hermana Rita, se su amigo...
LUIS EDUARDO: Rita y yo ya somos amigos, Mar y tú eres mi amor y no te vas a ir. Ahora que entiendo lo mucho que te amo, no te pienso perder, ¿me escuchaste?
MARCIA: No va a depender de ti...
LUIS EDUARDO: ¿Me amas?
MARCIA: Sabes que si...
LUIS EDUARDO: Entonces deja de preocuparte por mañana, mi amor, porque nada podemos hacer todavía. Tienes a tu hijo y a tu nieto aquí, a tu hermana y estoy yo, amándote como debí hacerlo desde siempre... (Otro beso)
MARCIA: Vamos a cenar...
LUIS EDUARDO: ¿Tienes hambre?
MARCIA: Sí...
LUIS EDUARDO: Entonces... (Abre la puerta) Después de ti...
MARCELO: (Le daba de comer a Sandy en la boca, ya que ella amamantaba a Nico) ¡Hasta que aparecen!
MARCIA: No te quejes... (Mira a su hermana) ¿Qué hiciste para mí?
RITA: Pollo, pequeña, con arroz blanco y queso. Dentro de lo que se te permite comer, es lo más sabroso...
MARCIA: Gracias hermanita (Le da un beso)
RITA: De nada, mi niña (Le guiña un ojo) Ahora siéntense y cenemos...
LUIS EDUARDO: Deja y te ayudo, cuñada...
SANDRA: ¿Cuñada?
LUIS EDUARDO: Si, cuñada, eso es lo que es Rita, la hermana de mi futura esposa, por lo tanto, es mí cuñada...
MARCELO: ¿En serio, ma? ¡Qué bien! (Le da muchos besos a Marcia) ¡Me encanta que estén juntos!
MARCIA: No estamos juntos...
LUIS EDUARDO: Si que sí....
MARCIA: No...
LUIS EDUARDO: Si...
MARCIA: Claro que no...
LUIS EDUARDO: Lo somos, Marcia, aunque no quieras ponerle títulos...
MARCELO: Ay, ya, mamá, dile que si, por mí, por tu Lelito... (Le hace puchero)
MARCIA: (Lo mira) Lo siento, mi amor, pero no puedo hacer eso...
MARCELO: ¿Y si te lo pide Nico?
MARCIA: No, Marcelo, no puedo... (Se levanta y se marcha)
MARCELO: (Va tras ella) Espera, ma, era broma... Volvamos a comer, no molesto más
MARCIA: Se me quitaron las ganas de comer, Marcelo, vete  a comer, yo voy a descansar...
MARCELO: Mamá, vuelve a la mesa, no seas niña...
MARCIA: No es por niña, no tengo ganas de cenar, en serio...
MARCELO: Aunque sea poco, tienes que cenar, son órdenes del médico
LUIS EDUARDO: No te preocupes, Marcia, ve y cena, el que se va soy yo
MARCIA: No es por la conversación, es que me siento mal...
MARCELO: ¿Mal? ¿Qué tienes? Llama al médico, papá
MARCIA: Me encuentro cansada, nada más, no hace falta un medico...
MARCELO: Si que hace falta (La carga) Vamos para que te acuestes y tú, pa...
LUIS EDUARDO: Lo sé, lo sé, estoy llamando, hijo...

lunes, 30 de diciembre de 2013

Siempre Estuve Aquí 116

Capítulo 116

Efectivamente, en casa de Madonna, todos estaban alborotados. El tío Carlo los había llamado para contarles que Agnetto ya había detenido a Loretta, pero hasta no ver a Miranda y Giovanni con bien, ninguno podría estar tranquilo. De todas maneras, Antonio ya les había puesto al tanto de la historia y la sorpresa que les provocó a todos, los tenía relativamente entretenidos. Anastasia, Úrsula, Tefy y Daniel también estaban allí

ÁGATA: No es posible que mi nieto haya pasado por esto y no nos dijera nada...
BERENICE: Ve a saber qué fue lo que le dijo esa tipeja, abuela, tal vez lo amenazó tanto que lo aturdió
CAPRICE: Aún así no debió afrontarlo solo...
DANIEL: Entiendo su malestar y no conozco mucho a Giovanni, pero cuando lo que más amamos se ve en peligro, actuamos como podemos, no como tal vez deberíamos actuar. ¿Quién de aquí puede decir con una mano en el corazón que habría hecho las cosas de otro modo? Creo que nadie tiene la seguridad de eso...
BERENICE: Lo entendemos, pero nos duele saber que pasó solo por todo esto
DANIEL: Por supuesto, es indignante...
ANTONIO: Dani tiene razón, no nos toca ahora volverlo loco con reproches. Lo importante es que él, Miri y el bebé estén bien. Más adelante, si hace falta, cada uno de nosotros hablará con Giovanni
ÁGATA: Solo quiero que llegue...
ANASTASIA: Ya va a llegar, Madonna, tranquila...
MIRANDA: ¿Quien va a llegar?
ÁGATA: ¡¡Ustedes, niña!! ¿Y mi nieto?
GIOVANNI: Aquí Madonna (Va con ella y la besa)
ÁGATA: ¿Están los dos bien?
GIOVANNI: Sí, Madonna (Sonríe)
ÁGATA: (Los mira) Vayan a darse un baño y a cambiarse. Luego bajan para que cenemos y platiquemos de toda esta locura, filio...
GIOVANNI: Desearía descansar, ya tendremos tiempo de hablar mañana ¿sí?
ÁGATA: Claro, hijo, no hay problema. Ahora vayan a descansar que enseguida les subo algo para que cenen...
GIOVANNI: Gracias, Madonna
MIRANDA: (Mira a todos) Gracias por estar aquí y perdón por los malos ratos...
ANASTASIA: Por nosotros no se preocupen, primita, lo que vale es que estén aquí y a salvo...
MIRANDA: Lo estamos...
ANTONIO: Por eso. Mañana almorzamos juntos en casa y ya, no se preocupen
ÚRSULA: Si, suban y descansen que lo necesitan. ¿Vamos, amor?
CARLOS: Claro, vamos, nos vemos mañana... (Se despiden y se van)
ANASTASIA: Nosotros también nos retiramos. Tefy, Daniel, ¿vienen? (Toma la mano de Tony)
ESTEFANIA: Claro, vamos...
DANIEL: Con permiso y buenas noches...
ANTONIO: (Besa a su abuela) Tranquila, Madonna, te amo. Bere, Capri, me apapachan a la nona...
BERENICE: No hace falta que lo pidas (Sonríe)
ANTONIO: Lo se... (Se despide de sus primos y se retiran)
ÁGATA: Pues, nada, a la cocina, niñas...
CAPRICE: Vamos, Madonna (La abraza y se van a la cocina)

Luis Eduardo regresó a casa de Marcia antes de la hora de la cena. Se encontró con su hijo en la sala y se puso a platicar con él. Sandra estaba cambiando a Nicolás y Rita cocinaba. Marcia por su lado, estaba harta de estar en la cama, así que se levantó y al darse cuenta que Luis y Lelo hablaban, se quedó escuchando

MARCELO: ¿Así que ya está todo listo, papá? ¡Genial! En cuando el médico lo autorice, nos vamos...
LUIS EDUARDO: Utilizaremos el avión privado, no quiero que tu mamá viaje incomoda...
MARCELO: ¿No sería mejor un avión sanitario, pa? Tal vez podamos conseguir que algún médico nos acompañe y la vaya checando
LUIS EDUARDO: No quiero que Marcia viaje en un avión sanitario como si se fuera a morir, viajamos en el avión privado, ya me encargué de que un medico nos acompañara en el viaje...
MARCELO: ¡Muy detallista, me gusta! (Le sonríe) ¿De verdad la quieres? Mira, es mi mamá y la amo, no quiero que sufra. Ya bastante mal la ha pasado, papá...
LUIS EDUARDO: La amo más que a mi vida, hijo, no sé como fui tan ciego como para no darme cuenta de ello antes y me arrepiento de haberme cegado por la mujerzuela...
MARCELO: Entonces, no bajes los brazos, lucha por ella como no lo hiciste antes
LUIS EDUARDO: Eso intento, pero me la hace muy difícil, esa mujer es más testaruda que una mula, pero te juro por mis nietos que voy a reconquistarla...
MARCELO: ¡Eso mismo! Sea galán, Don Luis y para ser justos, mi mamá se aguantó durante años tus desplantes y desamor, así que te la aguantas. Sé que los dos tienen sus pecaditos, pero bien vale la pena...
LUIS EDUARDO: No voy a rendirme a la primera, los Cannetti no nos rendimos nunca cuando se trata del amor de nuestra vida....
MARCELO: ¡¡Ya veo!! Por cierto, espero que entiendas que no cambie mi apellido
LUIS EDUARDO: Aunque no lleves mi apellido llevas mi sangre y eres mi hijo, me es suficiente...
MARCELO: Me alegro que comprendas y volviendo a mamá, ten paciencia y quiérela mucho, el amor puede sanarlo todo
LUIS EDUARDO: Cuando consiga volver a conquistarla la voy a llenar tanto de amor que se va a cansar de mí... (Sonríe)
MARCELO: Lo dudo, lleva décadas esperando que la ames, así que la deuda es muuuuy grande... (Le palmea la espalda) Cuenta conmigo para lo que sea y si me permites, voy a ver qué tanto hace mi esposa con el granujita de mi hijo...
RITA: (Aparece) ¿Alguien puede ayudarle a mi hermana a bajar? Ya vamos a cenar
LUIS EDUARDO: Yo voy
MARCIA: (Resopla casi en susurro) ¡Tengo que volver a la cama!
RITA: No tarden la comida ya está lista...
LUIS EDUARDO: Ya mismo subo...
MARCELO: (Ya iba por la mitad de la escalera) Estás lento, caracol, jajajaja
LUIS EDUARDO: No tengo veinte años
MARCELO: Igual, eres lentísimo... (Se sigue riendo) ¡Ya llegué arriba!
SANDRA: (Salía de la alcoba con el bebé en brazos) ¿Qué le pasa a tu papá que está riéndose como loquito, Nicolás?
MARCELO: ¡¡Ahhhh, la mujer más hermosa del mundo y el mocosito más afortunado del universo por tener esa mamacita preciosa!!
SANDRA: (Lo besa) ¿De qué te ríes?
MARCELO: De mi papá jajajaja
LUIS EDUARDO: Por más que no tenga veinte años, te gano, niño (Sonríe) Ahora te dejé vencer...
MARCELO: jajajaja esa no te la crees ni tú, viejito jajaja
LUIS EDUARDO: ¡Abusivo! (Besa al niño) Voy a buscar a Marcia para que cenemos...
MARCELO: Ve, yo me llevo a mis amores abajo...
LUIS EDUARDO: Ya tendré mi revancha, hijo... (Sonríe y sigue hasta la recámara de Marcia. Golpea) ¿Mar, se puede?
MRACIA: Sí, pasa...

Siempre Estuve Aquí 115

Capítulo 115

Todo lo que Tony le había contado la había hecho pensar y solo se le había ocurrido un plan, que podía no funcionar, pero tenía que intentarlo. Por ello terminó con Gio y al momento de él marcharse llamó a la ex-novia del padre de su bebé.

LORETTA: ¿Quién eres?
MIRANDA: Soy Miranda, la ex novia de Giovanni
LORETTA: ¿Ex novia?
MIRANDA: Sí, lo acabo de dejar ¿Lo vas a dejar en paz?
LORETTA: (Se ríe con cinismo) ¡Claro que no! Y si no es contigo, lo sonsacaré con algo más. Es mi fuente de dinero y no voy a perder eso. Lástima, porque por ti sería capaz de darme hasta el último céntimo... (Suspira) De todos modos, aunque lo hayas dejado, seguro seguirá pagando por tu cabeza, llevas a su hijo en el vientre y ese estúpido los ama demasiado. Gracias por la información, pero vete al carajo (Corta)
GIOVANNI: (Fue a la casa en la que ese mismo mediodía había estado con Miri haciendo el amor. No había podido dejar de llorar) Quizás tengas razón, mi amor y no te merezco, ni a mi hijo...
MIRANDA: (Mira el teléfono) Loca de mierda (Se levanta de la cama y sale de la casa)
GIOVANNI: (Toma papel y una lapicera) Tengo que acabar con esto de una vez y puede que así, Miranda me acepte de nuevo. (Escribe algo y se va de allí)
MIRANDA: (Unos minutos más tarde Miranda llega a su casa, entra y ve la nota) "Amor, si vienes por aquí y lees esta nota, solo quiero decirte que voy a acabar con todo esto y que voy a hacer todo para merecer tu amor y el de nuestro hijo. Te ama con su alma entera, Gio" (Deja la nota y saca el celular) Dios, amor ¿qué vas a hacer? (Le marca)
GIOVANNI: (Ve el celular) Ahora no, bella... (Lo apaga y golpea la puerta) ¡¡Loretta, abre!!
LORETTA: (Abre la puerta) Hola, Giovanni ¿Qué haces aquí?
GIOVANNI: (La agarra de las manos y la inmoviliza) ¡Vengo a acabar con esto, maldita! (Cierra la puerta) ¡Ahora mismo se termina!
LORETTA: ¿Qué piensas hacer?
GIOVANNI: (La sienta en una silla y la ata) Ya lo vas a ver... (Saca un arma)
LORETTA: ¿Me vas a matar, como lo hiciste con Oscar?
GIOVANNI: Yo no maté a tu novio, loca de mierda, tú lo hiciste. No soy un asesino, maldita... (Se apunta a su cabeza) Mi mujer me dejó y no me va a dejar ver a mi hijo y es tu culpa. Si me mato, no tendrás más fuente de ingresos y como ya no tengo razones para vivir, pensé: "¿Qué mejor que hacerlo frente a ella?".
LORETTA: Cierto, tu mujercita llamó para contarme que te había dejado, la muy ilusa pensaba que así iba a conseguir que te dejara en paz jajajajajaja
GIOVANNI: Y lo vas a hacer, porque muerto el perro, se acaba la rabia, Loretta... Oscar no imaginó que su amada estudiante le daría un tiro de gracia por la espalda, mientras esperaba verme a mí. Fue una buena jugada, nos citas a los dos a nombre del otro, me duermes y me culpas por su muerte. Lástima que no te salió bien la jugada, porque salí limpio en la prueba de parafina...
LORETTA: Eso no cambia nada, tu huellas estaban en el arma (Sonríe) No hay nada que me inculpe a mí, nadie sabrá que fui yo, nadie...
MIRANDA: (La puerta estaba un poco abierta y entró justo para escuchar la confesión de Loretta) Yo si lo sé...
GIOVANNI: (La mira) Tú y la policía, mi amor... (Se abre la camisa) En este preciso momento están subiendo para arrestarte... (Le muestra el arma) Es de juguete, maldita loca...
MIRANDA: Eres un estúpido (Se va)
LORETTA: Ya no tienes a nadie Giovanni Cannetti, no vas a volver a ser feliz jajajajajaja
GIOVANNI: Puede que no, pero tú estarás tras las rejas y eso me dará bastante felicidad... (La policía entró y él salió a buscar a Miranda) ¡¡¡Miri, detente!!!
MIRANDA: ¿Que quieres?
GIOVANNI: Decirte que en cuanto Loretta esté presa, voy a hacer todo el papeleo para que todos mis bienes pasen a nombre de nuestro hijo. Una vez que eso esté listo, voy a hacer un pequeño viaje, pero volveré antes que nazca
MIRANDA: ¿A dónde vas?
GIOVANNI: No lo sé aún. Sólo quiero ser el hombre que te merezca y que merezca a ese bebé. Los amo más que a mi vida, pero evidentemente eso no alcanza... Hay muchas cosas de ti que no van con mi forma de ser, Miri, pero yo no te cambiaría nada, ni un cabello, amo cada parte de ti, virtudes y defectos. Me duele darme cuenta que no me correspondes y supongo que ese es mi problema, no el tuyo. Tal vez el tiempo y la distancia nos pongan en el mismo lugar y podamos empezar de cero
MIRANDA: ¿Tú eres ciego, tonto o las dos cosas?
GIOVANNI: (Hace un gesto de incomprensión) Pareciera que las dos cosas...
MIRANDA: Pues sí, es lo que parece (Se acerca a él) ¿No ves que me muero sin ti? ¿No te diste cuenta que cuando te dije de dejarlo no te miré a los ojos? Te dejé para que no tuvieras que preocuparte de mí en lo que solucionabas el asunto, pensé que si te dejaba la loca se olvidaría de mi, por eso la llamé nada más irte tú, como me dijo que todo iba a seguir igual que eso no cambiaba nada te fui a buscar a la casa
GIOVANNI: (Sonríe) ¿Y después soy yo el que no dice las cosas, no? (La toma de la cintura) ¿Entonces si te quedas conmigo?
MIRANDA: Para toda la vida, bobo...
GIOVANNI: ¿Si? (La abraza) Hagamos el viaje juntos, cielo, pasemos un tiempo solos, tú y yo, nadie más...
MIRANDA: (Sonríe) ¿Cuando viajamos?
GIOVANNI: En cuanto el tema con la loca quede finiquitado...
MIRANDA: Vamos a casa...
GIOVANNI: (Le aprieta las pompas un poquito) Muévelas...
MIRANDA: Aun no entiendo cómo me creíste lo de dejarte...
GIOVANNI: Me lo dijiste muy sentido, Miri, eres una excelente actriz, porque me lo tragué completito y estas horas sentí que me moría
MIRANDA: Lo siento mi vida (Lo besa)
GIOVANNI: (La abraza como para no soltarla jamás) Ya está, ya pasó, ahora hay que mirar hacia adelante, cielo (Otro beso) Volvamos a casa de Madonna para tranquilizar a todos y después, quiero meterme a la cama y no salir por unos cuantos días
MIRANDA: ¿El doctor te mandó reposo?
GIOVANNI: No, sólo estoy cansado, amor, no sé, estas últimas horas me han parecido días enteros. Quiero comer algo, darme un buen baño y acostarme contigo, para comerte a ti
MIRANDA: No señor, usted va a descansar...
GIOVANNI: (Sonríe y la besa) No estés tan segura, preciosa, tengo muchas ganas de seguir lo que quedó pendiente al mediodía...
MIRANDA: Eso se suspende hasta nuevo aviso, amor...
GIOVANNI: ¿Por qué?
MIRANDA: Porque después de lo que te hizo esa loca tienes que tener reposo...
GIOVANNI: ¿Por eso? No fue nada grave, cielo, el médico no me advirtió sobre el asunto. Si lo prefieres, vamos mañana para que te lo diga a ti. (Besote) Sólo tengo que cuidarme de no abrir los puntos, pero gracias a Dios, la herida no fue profunda, nomás un poquito extensa...
MIRANDA: Por eso mismo no podemos hacer nada, guapo...
GIOVANNI: Mmmmm... Ya se me ocurrirá algo. Ahora, andando, todos querrán saber qué pasó
MIRANDA: Andando...

viernes, 27 de diciembre de 2013

Siempre Estuve Aquí 114

Capítulo 114

Antonio había recibido una llamada de Gio mientras estaban en la cafetería. Colgó nada más escuchar lo que le había dicho su primo y salió a buscar a Miri a casa de la Madonna. Al llegar se encontró con su prima Berenice que salía de la recamara de Miranda y Giovanni.

ANTONIO: ¿Está ahí?
BERENICE: Si, pero quiere estar sola...
ANTONIO: Lo siento, sé que no me corresponde, pero tiene que saber a qué se enfrenta
BERENICE: No entres, sabe o intuye a lo que se enfrenta, además Gio viene en camino, deja que sea él, el que le cuente todo...
ANTONIO: Ni siquiera tú sabes todo, Bere... (Se mete al cuarto) Miranda, necesitamos hablar...
MIRANDA: No quiero hablar Antonio
ANTONIO: No hables, sólo escúchame. Loretta apareció por enésima vez a chantajear a mi primo y como ahora él se negó, lo quiso matar y tú estás en la lista de esa loca. Tienes que saber qué pasó y por qué Giovanni mantuvo silencio
MIRANDA: (Se sienta en la cama y lo mira) Me importa una mierda lo que esa loca le haya dicho Antonio, debió contármelo, no soy una niña para ocultarme las cosas, pero como siempre tu primo quiere mantenerme al margen de sus problemas ¿Me vas a contar tú lo que no me ha contado mi novio? Pues empieza
ANTONIO: El tipo con el que esa maldita se fue, murió, Miri. No sé bien qué le pasó, pero sé que lo mataron y esa mujer dice que tiene pruebas que demuestran que el asesino es Giovanni, pero él no lo mató. No sé por qué siempre accedió a sus chantajes, nunca me lo dijo. Pero la tipa se deschavetó cuando supo que Gio estaba en una buena relación y reapareció. Mi primo la mando al carajo y le dijo que presente esas malditas pruebas si es que existen, pero que él no iba a seguir dándole dinero. Ahora tenía una familia de la que ocuparse y pues, Loretta perdió el control y le dio una cuchillada.
MIRANDA: ¿Por qué carajo no fue a la policía?
ANTONIO: No lo sé, no me lo ha dicho, es muy reservado con todo el asunto. Supongo que ella lo ha tenido atado de alguna forma, amenazado, no lo sé. Lo único que si se es que es una loca peligrosa y que dijo que iba a venir por ti. Así que por más enojada que estés, permítenos cuidarte, Miri, a ti y al bebé, por favor
MIRANDA: Antonio, yo no he dicho que no me cuiden, entiendo la situación y comprendo, pero necesito estar sola, no significa que los esté echando para que no me cuiden o me protejan como quieras llamarlo
ANTONIO: (Asiente) Carlos y yo estamos abajo. Daniel se fue con las muchachas a mi casa. Por lo que sea, me llamas, ¿sí? Y Miri, sé muy bien lo feo que se siente que la persona que amas no te diga todo. Tu prima más de una vez me hizo parir para decirme qué le pasa por la cabeza, pero esos son sus defectos y yo tengo los míos. Lo que quiero decir es que Gio comete errores, la caga, pero te adora, eres su todo, no pierdas la perspectiva de eso por estar enojada. (Le besa la frente) Yo también te adoro, eres como mi hermanita menor...
MIRANDA: Y yo a ti, bobo, ve con Charly
ANTONIO: Voy, voy (Le sonríe y se retira)
BERENICE: ¿Qué pasó? ¿Cómo está?
ANTONIO: Al menos sabe la verdad, ahora hay que esperar a que venga Gio y ver qué tanto lo lastimó esa maldita
BERENICE: Tuvo que haber hablado con la policía desde un principio...
ANTONIO: Se lo dije, pero si no lo hizo, fue por algo. Hay que esperarlo y ver qué dice, ¿no?
BERENICE: Espero que tenga una buena razón por el bien de su relación...
ANTONIO: No se si sea buena o mala, primita, pero entiendo que si lo hizo de ese modo, fue porque pensó que era lo mejor. No es momento de juzgarlo, sino de tratar de ayudar. Cuando esto pase, ya le daremos sus buenas nalgadas por menso
BERENICE: Lo sé, no lo decía por mí, sino por Miranda...
GIOVANNI: (Llegando) ¿Qué pasó con Miranda?
BERENICE: Nada, no pasó nada, déjame ver lo que te hizo esa loca...
GIOVANNI: Después, Bere, ahora necesito estar con ella, ¿sí? (Entra) Llegué, amor...
MIRANDA: (Lo mira) ¿Que te hizo?
GIOVANNI: (Se abre la camisa) Me quiso clavar un cuchillo, pero no fue tan grave
MIRANDA: ¿Que te dijeron en el hospital?
GIOVANNI: Que la limpie y tenga cuidado con los puntos... (Se sienta con ella) Cuando me llamó la primera vez, me dijo que si decía algo, te haría daño, Miri, por eso me callé la boca. La fui a ver y me pidió dinero, me negué y desde entonces, estoy en un tira y afloje que me vuelve loco. Sé que tendría que haberte dicho, pero tenía miedo que te hiciera algo, me dio pánico
MIRANDA: Tenía derecho a saberlo, si me lo contabas así no iba a decir nada, iba a quedar entre nosotros y hubiéramos buscado una solución, pero siempre buscas la forma para alejarme de tus problemas
GIOVANNI: No es así, no siempre, esto es lo único que te oculté. Lo del departamento realmente se me olvidó, como jamás lo usé, ni recordaba que lo tenía, te lo juro por nuestro bebé, mi amor, esta es la única cosa que no te dije y si, hice mal, lo reconozco, pero dime algo, ¿frente al miedo tú siempre haces lo correcto? Yo sólo hice lo que pensé que te tendría a salvo
MIRANDA: Eso lo entiendo Gio, pero no es la primera vez, cuando Néstor te amenazó, tampoco me lo contaste, pero ya dejemos el tema ¿Qué piensas hacer?
GIOVANNI: (Le toma la mano) Lo de Néstor fue diferente, era tu pasado no el mío y por eso no dije nada. (Suspira) Ya hablé con mi tío y el comisario Agnetto. Ellos se están ocupando desde que la loca esa me contactó. Cielo, toda la vida he tenido dinero, me lo heredaron mis padres, pero hubiera sido el niño más pobre del mundo si a cambio, me los devolvían a ellos. Ahora te tengo a ti y al bebé y no puedo pensar claramente si siento que están peligro. Soy un descerebrado, un bobo, pero te amo más que a mi vida y sentí terror, Miranda...
MIRANDA: Lo sé, Giovanni (Lo abraza) lo sé...
GIOVANNI: Perdóname, bella, no sé por qué soy tan necio a veces...
MIRANDA: No lo sé, pero esto no funciona así...
GIOVANNI: (Asiente) Haré lo que sea para que funcione. Voy a terapia, nazco de nuevo o me hago un trasplante de personalidad, mi amor, pero no me dejes, por favor, me muero sin ti
MIRANDA: No vas a cambiar y vamos a seguir igual, Gio....
GIOVANNI: (Tenía los ojos rojos) Si puedo cambiar, Miranda, antes no tenía motivos para hacerlo, pero ahora están tú y mi hijo y nada me importa más en el mundo que eso, cielo, te lo juro... ¿Ya no me amas? ¿Ya la cagué tanto que hice que dejaras de amarme?
MIRANDA: (Le toma el rostro entre sus manos) Ese no es el problema, Gio, el problema es que no vemos la vida en pareja de la misma manera, nunca nos vamos a entender...
GIOVANNI: Aprendamos a verla del mismo modo, mi amor, pero juntos, si te pierdo a ti, si pierdo a mi hijo, nada tendría sentido. (Las lágrimas le empiezan a caer) Dame una última oportunidad, te lo ruego, bella, ayúdame a ser lo que necesitas, enséñame a ser mejor...
MIRANDA: No tengo fuerzas, Gio, llevo un año y medio intentándolo y por tu hijo no te preocupes que no lo vas a perder...
GIOVANNI: ¿No tienes fuerzas? Está bien, Miranda, será como lo desees... (Se va, pero no solo de la alcoba, sino de la casa)
MIRANDA: Ya no vas a tener que temer que esa loca me haga daño...  (Coge su celular y hace una llamada) ¿Loretta?

Siempre Estuve Aquí 113

Capítulo 113

Giovanni se había marchado y Miranda había hecho lo mismo pero en distintas direcciones. Los demás seguían dentro sin saber que había pasado con ellos dos.

ANTONIO: ¿Qué pasará ahí afuera?
CARLOS: No lo sé, pero es mejor esperar para enterarnos...
ÚRSULA: Pues, si... (Bebe su café) Y Dani, ¿qué haría falta para que se vinieran a vivir aquí?
DANIEL: Tiempo, dinero, un empleo, muchos factores, Úr...
ESTEFANÍA: En realidad podríamos vender lo que tenemos allí e intentar poner algo aquí, de todos modos es mucho trabajo
ANTONIO: En principio lo que pueden hacer es invertir, Dani, asociarte conmigo y Gio en el asuntito del vino
CARLOS: O trabajar conmigo y Marcelo en la agencia
ÚRSULA: Tefy, si lo deseas, tienes empleo en el restaurante...
DANIEL: Sería estupendo chicos, pero antes de mudarnos queremos organizar nuestras vidas y después decidir qué hacer...
ANTONIO: Eso es lógico, cabezón, lo que intentamos decirles a los dos, es que aquí no van a estar solos ni les faltarán alternativas
ANASTASIA: (Se sienta) ¿Alternativas para qué, amor?
ANTONIO: Estamos convenciendo a este par para que se vengan a vivir aquí a Florencia...
ANASTASIA: ¿Qué les falta para que se decidan? ¿Quieren un zape?
DANIEL: No, Any, gracias por el ofrecimiento jajajaja
ESTEFANÍA: Les prometemos que lo vamos a analizar, chicos, gracias...
ÚRSULA: ¿Y tu prima, Any?
ANTONIO: ¿Y mi primo?
ANASTASIA: Tu primo se fue no sé a dónde y mi prima se fue a su casa, no se sentía bien
ANTONIO: ¿Quieres que te lleve con ella?
ANASTASIA: No, amor, necesita estar sola (Le sonríe y lo besa)
ANTONIO: Bueno, cielo, como quieras. Si cambias de opinión, me lo dices...

En casa de Madonna, Berenice trabajaba. Hacía días que casi ni aparecía por la oficina, solamente asistía si era estrictamente necesario. De esta manera, cumplía con la promesa que la había hecho a Capri y cuando su novia llegaba, ella dejaba su trabajo. Las cosas entre ambas iban viento en popa. Cuando Miri llegó, apenas si la saludó...

BERENICE: Ey, cuñis, ¿qué tienes?
MIRANDA: Nada, solo un poco de cansancio, me voy a recostar...
BERENICE: Pensé que habían salido a reunirse con los amigos, ¿dónde se metió mi hermano? (La coge del brazo y la acompaña a subir)
MIRANDA: Si, nos reunimos, pero estaba cansada y me vine, tu hermano no sé donde está...
BERENICE: Ya entiendo, pelearon... (Resopla) ¿Qué te hizo el cabeza de queso ese? (Llegan al cuarto) Te voy a preparar un té y me cuentas, Miri, tú recuéstate un poco
MIRANDA: Lo que hizo es no contarme que tenía un departamento, se que puede sonar una estupidez pero para mí no lo es...
BERENICE: ¿Departamento? Ah, ya, mi antiguo hogar... (Se sienta a su lado) Mira, no es por justificarlo, pero Gio es muy despistado, no sabe nada de lo que tiene, excepto por su negocio con Tony. Él nunca fue muy aprehensivo con esas cosas, por eso yo me hice cargo de la empresa familiar. Seguramente no lo hizo adrede...
MIRANDA: Puede que no lo haya hecho adrede, pero no es la primera vez, tampoco me contó que Loretta lo había buscado y sigue sin contármelo...
BERENICE: ¿Loretta su ex? (Se extraña) ¿Cómo sabes que lo buscó?
MIRANDA: Lo descubrí por casualidad, agarré su móvil para mirar unas fotos y vi los mensajes que tenía, luego vi las llamadas...
BERENICE: Es muy raro eso que me cuentas, Miranda, aunque no me sorprende que esa zorra lo siga chantajeando...
MIRANDA: ¿Con qué lo chantajea?
BERENICE: Miri, entiendo tu enojo, de verdad y estoy de acuerdo contigo, te lo juro por mi Capri, pero tienes que preguntarle a él. No es nada malo y te aseguro que si guarda silencio no es porque Giovanni lo elija, sino porque esa maldita lo obliga. Imagino que sabes que ella lo dejó esperando en el altar y se largó con un profesor... (Miranda asiente) De esa época viene todo este asunto y ya llevaba rato de no fregarle la vida a mi hermano. Pregúntale, no esperes a que te cuente, porque tal vez no esté en posición de elegir hacerlo
MIRANDA: Se supone que me tiene confianza Bere, que somos una pareja, cuando tuve el problema con Néstor se lo conté, me apoyé en él porque se supone que eso es lo que hacen las parejas, pero tu hermano no piensa igual y esto así no funciona, yo no voy a preguntarle algo que no quiere contarme
BERENICE: ¿Tú confías en mí?
MIRANDA: Sí ¿Por qué?
BERENICE: Esa tipa, además de ser mala, es peligrosa y si mi hermano no te ha dicho nada, no es porque no quiera o no confíe en ti, sino porque no debe poder hacerlo... (Le suena el celular) Hablando de Roma... (Responde) ¿Dónde estás, Gio?
GIOVANNI: En el hospital, ¿Miranda está contigo?
BERENICE: Sí, pero ¿qué haces ahí?
GIOVANNI: La loca de Loretta estaba en la puerta de mi casa, esperando a Miri y pues, me hirió. No es grave, pero esa maldita anda desquiciada, por favor, no la dejes sola. Antonio va para allá
BERENICE: ¿Seguro que no es nada?
GIOVANNI: Si, el tío Carlo está aquí conmigo, en un rato vamos para la casa de Madonna. Tú cuida a mi mujer y a mi hijo, por favor. No sé si se atreva a ir, pero realmente está loca
BERENICE: No te preocupes, yo me encargo...
GIOVANNI: ¿Puedes pasarme con ella? Quiero decirle yo
BERENICE: Te la paso (Mira a su cuñada) Quiere hablar contigo (Le pasa el celular)
GIOVANNI: Hola, amor...
MIRANDA: Hola ¿Dónde estás?
GIOVANNI: Lo importante es que estoy bien, bella, no te preocupes por eso, pero tuve un serio problema con Loretta, mi amor. Es largo de explicar
MIRANDA: ¿Qué problema?
GIOVANNI: Ella me hirió, Miri, estoy en el hospital y me amenazó con hacerte daño. Por favor no salgas de allí, Tony va en camino
MIRANDA: ¿Como que te hirió? ¿Qué te hizo?
GIOVANNI: Una punzada, pero por suerte me moví rápido y no fue grave. Espérame en casa de la abuela, yo te voy a contar todo de una vez. Sé que algo sabes, pero hay mucho más detrás.
MIRANDA: Lo que sé es que has estado en contacto con ella desde hace dos semanas y no me has contado nada, Giovanni, eso es lo que sé, si estás bien te espero aquí (Cuelga) Toma (Le da el celular) Y ahora por favor necesito estar sola (Se recuesta en la cama y se tapa)
BERENICE: Claro, cuñis, pero me quedo en el cuarto de junto
MIRANDA: Como quieras pero déjame sola por favor...
BERENICE: Si... (Sale)

jueves, 26 de diciembre de 2013

Siempre Estuve Aquí 112

Capítulo 112

En una preciosa cafetería ubicada en el centro de Florencia, Úrsula y Carlos, con su pequeña María, por supuesto; Daniel, Tefy, Giovanni y Miranda, aguardaban a que Anastasia y Antonio llegaran a la cita pactada. No era nada urgente, pero como el día estaba lindo y no hacía nada de frío, acordaron en reunirse allí para tomar algo y platicar, pasar el rato básicamente.

ÚRSULA: ¿Cómo, Dani? ¿Se van después de la boda de mi bruja y Tony?
DANIEL: Sí, nada más no retiene aquí (sonríe)
MIRANDA: Sería genial que se vinieran y estemos todos aquí...
ESTEFANÍA: Aunque quisiéramos no podemos, tenemos todo en Nueva York, pero la idea se nos pasó por la cabeza...
CARLOS: Pues, quizás no puedan hacerlo ya mismo, pero se podrían ir organizando y si necesitan dónde vivir aquí hasta que se establezcan, se quedan con nosotros, ¿verdad, Úr?
GIOVANNI: Eso ni falta haría, tengo un departamento en el que vivirían perfectamente, con todo y bebé
ÚRSULA: En caso que haga falta, claro que nuestra casa es suya...
MIRANDA: ¿Un departamento desde cuándo?
GIOVANNI: Lo tengo hace años, amor, antes vivía Berenice ahí, yo nunca lo usé. Era de mis padres también
MIRANDA: Perfecto....
ANTONIO: Llegamos (sonríe) ¿Que hacen?
GIOVANNI: Al parecer, yo acabo de enfadar a mi mujer por haber heredado un departamento hace más de 25 años, con permiso... (Se levanta y va al baño)
ANTONIO: ¿Qué fue eso?
MIRANDA: Lo que pasa es que tu primo no me cuenta las cosas y el que se enfada es él (Se levanta) Con permiso (Sale del local)
ANASTASIA: Bueno aparte de la pelea de estos dos ¿Alguna novedad?
DANIEL: Ehhhh, no sé, ya me hice bolas
ESTEFANÍA: Es que la peleíta nos desconcentró...
ANASTASIA: (Llega y se sienta) Dice Lelo que si todo sale como piensa, regresan la semana próxima y vienen con Marcia
DANIEL: ¿Cómo estás con eso?
ANASTASIA: Bien. De hecho hablamos por teléfono y me pidió perdón. Además, es su salud, no tendría sentido que me enoje o me oponga, Dani. Mi vida es otra, mi presente es feliz y el pasado, está ahí, detrás...
DANIEL: ¿La perdonaste?
ANASTASIA: Si, ¿por qué te sorprendes tanto? No quiero cargar rencores, ya te lo dije
DANIEL: No me sorprendo, Any, te conozco lo suficiente para saber cómo eres (sonríe) Solo tenía esa duda...
ANTONIO: Y otra novedad, al parecer mi padre santo está intentando reconquistar a Marcia ¿Qué les parece?
CARLOS: (Se ahoga con el café) ¡¡Caliente, caliente!!
ANASTASIA: (Se ríe) ¡¡Cochino!! Jajajaja... (Victoria se mueve en el cochecito) ¿Qué pasó, mi vida?
DANIEL: ¿Que te pasó, Charly? jajajajajaja
CARLOS: Me sorprendió la novedad...
ÚRSULA: Eso mismo hace María cuando tiene hambre, atarantada como el padre...
GIOVANNI: (Regresa) ¿Y Miranda?
ESTEFANIA: Salió...
GIOVANNI: (Resopla) Pues, que le aproveche...
ANASTASIA: ¿La vas a dejar ahí fuera sola?
GIOVANNI: ¿Qué quieres que haga? Todo el día, todo el tiempo es un planteo diferente, un problema distinto y un pleito nuevo
ANASTASIA: Pues nada, no dije nada (Se centra en su hija)
GIOVANNI: ¿Entonces?
ANTONIO: ¿Entonces qué?
GIOVANNI: ¿De qué hablan?
DANIEL: De que tu tío se volvió a Santa Marta a reconquistar a la madre de Marcelo...
GIOVANNI: Ah, sí, Lelo me contó algo de eso. Por cierto, Madonna está tratando de contactar al médico que le pidió y parece que está disponible para tratar a la señora
ANTONIO: ¿Lelo lo sabe?
GIOVANNI: Supongo que sí, la abuela los iba a contactar para que se organicen... (Se levanta) Voy a buscar a Miranda, aunque más no sea para que me mire con cara de odio...
ANASTASIA: Ve...
ANTONIO: Apúrate...
GIOVANNI: Ajá... (Sale)
ANASTASIA: Va a arder Troya... (Mira a los demás) ¿En qué estábamos?
DANIEL: En todo el asunto del tratamiento de Marcia...
GIOVANNI: (Busca a su mujer y la encuentra en la esquina de la cafetería) ¿Qué haces aquí?
MIRANDA: Estoy y punto...
GIOVANNI: ¿Por qué te enojas?
MIRANDA: Por nada, el ofendido eres tú ¿No?
GIOVANNI: La verdad que no entiendo qué te pasa ni por qué te enojaste. Tú sabes que mis padres me dejaron varias propiedades y otras tantas a Bere, ¿cuál es el problema?
MIRANDA: Yo sabía que te habían dejado fincas, tierras, no un departamento, del cual no supe nada hasta hoy y por casualidad...
GIOVANNI: Es que no lo usé nunca, no lo tengo en cuenta y se me pasó decirte, pero para evitar futuros problemas, te voy a dar una declaración jurada de mi patrimonio, a ver si así te dejas de fregar por cada estupidez que se te antoja. ¡¡Me voy al cuerno de aquí!! (Se larga)
MIRANDA: ¿Se larga? Qué raro, es lo que siempre hace y no usó el departamento un cuerno, seguro que metía a cuanta tipa se le cruzara ahí...
ANASTASIA: (Había salido a buscarla) Pues, si eso fue así, no puedes reprocharle nada, prima, los dos tienen su pasado... (La abraza) Ven, entremos
MIRANDA: No le reprocho eso, no me gustan que no me cuenten las cosas, y él lo sabe, se supone que somos pareja y que sabemos todo el uno del otro pero no es así, Gio y yo no nos conocemos en realidad... (La mira) Entra tú, yo me voy a casa, no tengo ganas de otra cosa, aparte este bebé, me consume las energías (Le sonríe) Despídeme de todos por favor... (Le da un beso y se va caminando)
ANASTASIA: (Habla en voz alta) ¿Tú no le ocultas nada, Miranda?
MIRANDA: (Se para y la mira) Para otras personas soy un libro cerrado, Any, pero para Gio soy un libro abierto, lo sabe todo de mi (Sigue caminando)
ANASTASIA: ¿Sabe que eres dueña de un imperio en España?
MIRANDA: No sigas por ahí, Any, Gio lo sabe todo (Le contesta sin pararse)
ANASTASIA: Está bien, Miranda sin secretos, me llamas cuando llegas, por favor
MIRANDA: Sí, preocupona, diviértanse (Le manda un beso volado y sigue su camino)

Siempre Estuve Aquí 111

Capítulo 111

Cuando Marcelo entró a la alcoba cargando a Nicolás, Marcia sintió que su mundo entero se le venía encima, llenándola de emoción y felicidad. El pequeño la miraba y era tan parecido a su papá, tan lindo como Lelo, que la mujer se echó a llorar de felicidad...

MARCELO: No llores, mamá, ¿quieres cargarlo?
MARCIA: No puedo evitarlo, es tan hermoso y se parece tanto a ti...
MARCELO: Se me parece bastante, ¿no? Acúnalo, aprovecha que acaba de comer y está tranquilo
MARCIA: (Marcelo se lo pone en los brazos) Hola Nico, soy tu abuelita Marcia (Sonríe y le besa la frente) Eres tan bonito...
MARCELO: Mi hijo es todo un galán, mamá, tu nieto va a romper corazones a diestra y siniestra...
LUIS EDUARDO: (Entra) Permiso... (Pone una charola en la mesita de noche) Aquí te traje un te, Mar... (Se queda mirando a Nicolás) Dios, es precioso...
MARCIA: (Lo mira) ¿Verdad que si? (Vuelve a mirar al niño) Es el niño más hermoso del planeta...
LUIS EDUARDO: Se parece un poquito a Vicky, ¿verdad? Bueno, ella tiene mucho de Tony y este granuja tiene mucho de ti, Marcelo...
MARCELO: Y yo me parezco a Tony, es cierto... (Sonríe) Se los dejo un ratito, voy a ayudar a Sandy a instalarse y ella después viene a saludarte, mami, quería que primero vieras a nuestro hijo (Les guiña un ojo y se retira)
MARCIA: ¿Quien es Vicky?
LUIS EDUARDO: Victoria es la hija de Antonio y Anastasia, Marcia (La mira) ¿Te sientes bien? Te ves un poco cansada...
MARCIA: Estoy bien, no te preocupes (sonríe)
LUIS EDUARDO: Ten, bebe un poco de este te... (Se sienta a su lado) ¿Quién es un galán, eh? Si, tú, Nico... Venga con su abuelo mientras la nona toma su tecito y después, ella te va a apapachar hasta que pidas auxilio...
MARCIA: (Lo mira y sonríe) No va a pedir auxilio (Le da al niño y tomo el té)
LUIS EDUARDO: Por eso mismo, nunca vas a dejar de mimarlo y consentirlo y por esto tienes que ponerte bien, Mar, para disfrutar de esta segunda oportunidad que la vida te da, como me la dio a mí. Gracias a Dios que todavía tenemos chances de remediar lo que hicimos mal y redimirnos (Besa la cabeza del niño)
MARCIA: No todo, ojala no hubiera tratado tan mal a Anastasia...
LUIS EDUARDO: Si me perdonó a mí, podrá perdonarte a ti también. Es buena niña y está feliz con Tony y mi nieta. Sé que ustedes podrían llevarse bien, Mar. Yo te voy a ayudar
MARCIA: Ya me perdonó, pero me siento mal por como la traté...
MARCIA: En ese caso, cuando estén frente a frente, terminan de limar asperezas... Anda, termina ese te y carga a este enanito...
MARCIA: (Se termina el té) Está muy grande (Sonríe y carga al niño)
LUIS EDUARDO: (Besa la frente de Marcia) Se te ve muy hermosa con Nico en brazos....
MARCIA: Todo es merito de este hermoso (Besa al niño)
LUIS EDUARDO: Es verdad, un bebé siempre nos hace ver las cosas de otro modo... ¿Me vas a permitir acompañarte en todo este proceso?
MARCIA: No quiero ser una carga para nadie, Luis...
LUIS EDUARDO: No lo serías, Marcia, todos los que estamos aquí, estamos por amor.
MARCIA: Lo sé, por eso mismo no quiero ser una carga, puedo hacerlo sola...
LUIS EDUARDO: Sabes muy bien que no es así, mi vida. Déjanos ayudarte, estar contigo. Marcelo y Rita necesitan hacerlo, al igual que yo.
MARCIA: No puedo cargarlos con esto...
LUIS EDUARDO: No se trata de cargarnos con nada, mujer, ¿por qué no te pones entera? Mira, haz lo que te dé la gana, pero al menos, deja que Marcelo esté contigo, le vas a romper el corazón si no lo haces. No eres víctima, Marcia, pero tampoco un monstruo, así que deja de martirizarte tanto y permite que tu hijo haga lo que siente (Se pone de pie) Nos vemos más tarde
MARCIA: Eso no se lo voy a negar, por eso voy a viajar a Italia con ellos...
LUIS EDUARDO: Si, si, ya me queda claro que nada quieres conmigo, no hace falta que me lo refriegues en la cara. (Besa a Nico) Nos vemos... (Sale bastante enojado y se encuentra con Rita)
RITA: ¿Y a ti qué te pasa?
LUIS EDUARDO: Que me encantaría ahorcar a tu hermana, a ver si entiende razones alguna vez... (Se va)
RITA: (Va con él) Espera...
LUIS EDUARDO: ¿Qué pasó, Rita? Tengo que hacer unos trámites para el traslado de Marcia
RITA: Solo quiero darte unos consejitos para que rompas las barreras de mi hermana ¿Las quieres?
LUIS EDUARDO: Mejor háblale a ella para que cambie su actitud y no hacia mí, sino hacia la vida. Pareciera que quiere morirse y no lo aguanto. Llego tarde a ver al médico, hasta la noche
RITA: Es su escudo contra ti, Luis (Lo mira) Ella ya decidió vivir la vida por su nieto y por su hijo...
LUIS EDUARDO: Que así sea, entonces... (Sale)
RITA: (Entra al cuarto de su hermana) ¿Que le hiciste a Luis?
MARCIA: ¿Yo? Nada
RITA: ¿Seguro? Se fue hecho una furia...
MARCIA: Si, se enojó, pero no por algo que le haya hecho, sino porque lo aparto de mi lado, Rita. No quiero volver a lo mismo de siempre. La idea es modificar mi vida, disfrutar a Lelo y a este pequeño, intentar llevarme bien con Anastasia y ya, eso es todo. Luis es un tema terminado para mí
RITA: ¿Seguro? Yo no lo creo, Mar, te conozco
MARCIA: No voy a negar lo que siento, eso no va a cambiar nunca, es sólo que mi obsesión por él me hizo ser alguien malo, me transformé en un ser despreciable y vil y no quiero regresar a eso. ¿Qué va a pasar cuando una muchachita con faldas cortas le haga ojitos? No, basta de eso, se acabó
RITA: Luis cambió, Mar ¿Por qué no te das una oportunidad?
MARCIA: Porque ya no soy una niña, Rita, soy una mujer, ¡una abuela, por Dios santo! Dejemos las cosas como están ahora. Mi hijo, mi nieto y tú, no necesito más. Si puedo conciliar lo malo con Any, será un extra...
RITA: (Se sienta junto a ella) Está bien (Le besa la frente) ¿Qué te parece tu nieto?
MARCIA: Un guapo de otro mundo y además, muy tranquilito, simpático y me he dado cuenta que mira todo y abre los ojos muy grandes, ¡igual al padre!
RITA: jajajaja es un clon de Lelo cuando era niño
MARCIA: Si que lo es... (Se siente un olorcito) Mmmm y se hace encima igualito al padre, jajajaja... ¿Dónde tienen el bolso de este cochinito?
RITA: Voy a buscarlo (Sale)

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Siempre Estuve Aquí 110

Capítulo 110

Las palabras de su novia lo agarraron desprevenido, no esperaba que su mujer le pidiera eso ya que hacía un par de días que no hacían el amor…

GIOVANNI: (Traga en seco) ¿Quieres ir a casa ya mismo?
MIRANDA: Ajá...
GIOVANNI: Pues, vamos, hermosa (La abraza y besa) Siempre quiero hacerte el amor
MIRANDA: Verte tan civilizado me puso a mil...
GIOVANNI: Tú me pones a mil sea como sea... (Se apresuran)
MIRANDA: ¿Qué hubiera pasado si lo llamo para hacer un trío?
GIOVANNI: (Se para en seco) ¿Qué dijiste?
MIRANDA: ¿Qué pasaría si te digo de hacer un trío?
GIOVANNI; ¿No te alcanzo? ¿No te complazco lo suficiente, Miranda?
MIRANDA: ¿Qué te pasa, amor? ¿Por qué te pones así?
GIOVANNI: Si tantas ganas tienes de revolcarte con otros tipos, vuelve con ese imbécil... (Le da las llaves del carro y se va)
MIRANDA: (Se ríe) Espera amor, vuelve, estaba bromeando jajajaja
GIOVANNI: (Seguía caminado, no escuchaba nada) Qué estupidez...
MIRANDA: (Va con él) Amor, espérame...
GIOVANNI: ¿Qué?
MIRANDA: Vamos a la casa (Lo toma de la mano)
GIOVANNI: Ve tú a casa, yo me voy a otro lado
MIRANDA: Estaba bromeando, bobito (Se pone frente a él para que se detenga) Quería ver tu reacción, pero fue una pésima idea..
GIOVANNI: ¿Pésima idea? Piensa que otra tipa me besa y se me ofrece para que yo la posea y delante de ti, ¿qué se siente? Miranda, ve a casa, nos vemos más tarde
MIRANDA: No es lo que quería, solo quería ver tu reacción (Se pone de puntillas) Soy tuya, solo tuya, ningún otro hombre va a tocar mi cuerpo (Lo besa) Es tuyo (otro beso) Tuyo y de nadie más...
GIOVANNI: Parecías muy interesada en hacerlo
MIRANDA: Sabes que cuando estoy interesada en algo te miro a los ojos (Lo besa) Como ahora (Otro beso) Hace rato no te miraba a esos ojos preciosos que tienes...
GIOVANNI: (La besa él) Más te vale, Miranda, porque no pienso compartirte con nadie, ¿me escuchaste?
MIRANDA: Con nadie mi nene hermoso (Lo besa) Hazme el amor...
GIOVANNI: Vamos al coche
MIRANDA: ¿ME lo vas a hacer en el coche? (Sonríe)
GIOVANNI: En el coche, en casa y donde se pueda, cada vez que se pueda... (Besote) Anda, camina (Le da una nalgada)
MIRANDA: Es que no aguanto hasta casa...
GIOVANNI: (La iba jalando con cuidado) Ni yo, preciosa…
MIRANDA: Hazme tuya, Gio, cuanto antes... (Respiraba agitada)
GIOVANNI: (Llegan al carro) Dios, Miri, me pones como quieres...
MIRANDA: Tú me pones a mí como quieres, bebé
GIOVANNI: (Se meten en los asientos de atrás) Ten cuidadito...
MIRANDA: ¿cuidadito con qué?
GIOVANNI: Contigo, amor, no quiero que te lastimes
MIRANDA: No me voy a lastimar, amor...
GIOVANNI: ¿Seguro? Espera, mejor ponte tú sobre mí
MIRANDA: (sonríe) Eres un cielo (Lo besa)
GIOVANNI: ¡¡Demonios!! Viene uno de seguridad, guapa
MIRANDA: Llévame a algún sitio...
GIOVANNI: Hay un sitio a unas cuantas calles de aquí (Sale del carro y regresa al asiento del conductor)
MIRANDA: Vamos...
GIOVANNI: (Arranca y hace un corto trecho, hasta una pequeña casa) ¡¡Llegamos, guapa!!
MIRANDA: ¿Dónde estamos?
GIOVANNI: Pensaba darte la sorpresa de otro modo, pero bueno, ya... (Le da unas llaves) Bienvenida a tu hogar, mi amor
MIRANDA: ¿Qué?
GIOVANNI: Aquí vivíamos con mis padres y Bere hasta que ellos murieron. Madonna la recuperó y nos la ofreció a mi hermana y a mí y como Berenice y Capri se van a quedar en otro lugar, pues, es nuestra casa, cielo, si lo deseas, por supuesto
MIRANDA: (empieza a llorar) Claro que lo deseo mi amor...
GIOVANNI: (La abraza y besa) ¿Quieres verla) No tiene muchos muebles todavía, quería poner más cosas antes de mostrarte
MIRANDA: Claro, enséñamela, ya quiero verla y quiero que empecemos a decorarla juntos (sonríe)
GIOVANNI: (La carga) La vamos a decorar como nos guste, aunque traje algunos muebles que tenía guardados, eran de mis padres y son muy bonitos... Anda, abre
MIRANDA: (Abre la puerta) Esto es hermoso, Gio...
GIOVANNI: Lo es, quizás no sea tan grande como la casa que tenías en Santa Marta o tu departamento, amor, pero es nuestra
MIRANDA: Me da igual el tamaño, lo importante que la convirtamos en nuestro hogar...
GIOVANNI: Así se habla, preciosa... (Beso) ¿Quieres conoces la alcoba?
MIRANDA: Enséñamela.... (Sonríe pícaramente)
GIOVANNI: (La lleva) Aquí la tienes y tenemos camita, bonita, ¿la usamos?
MIRANDA: Usémosla (Sonríe y lo besa)
GIOVANNI: (La acuesta y comienza a desvestirla) Tan divina que eres y tan mía...
MIRANDA: Siempre Tuya...
GIOVANNI: (La besa mucho) ¿No quieres desvestirme?
MIRANDA: Quiero que lo hagas tú, quiero verte...
GIOVANNI: Ohhh, antojitos de un show... (Pone música en su celular y se empieza a desvestir) ¿Le gusta lo que ve, futura señora de Cannetti?
MIRANDA: Me encanta (Sonríe)
GIOVANNI: Es la idea, guapa, que te encante... (Se deja sólo los bóxer)
MIRANDA: No, no, no, eso (Señala los bóxer) También lo quiero fuera...
GIOVANNI: Juraría que preferirías quitármelos tú
MIRANDA: En otro momento, quiero que te desnudes y me desnudes....
GIOVANNI: (Se saca su calzón y le quita a ella los panty y el sujetador) Ya, pues, como Dios nos trajo al mundo, preciosa... (Besote)
MIRANDA: Ven aquí, mi dios...
GIOVANNI: (Se acuesta a su lado) Aquí me tiendes, mi diosa (La jala sobre él) Hazme tocar el cielo...
MIRANDA: Ahora mismo, dios de mi vida (Sonríe y lo besa intensamente mientras toca su miembro)
GIOVANNI: (Gime) ¿Qué vas a hacer con eso que tienes entre manos?
MIRANDA: ¿No te lo imaginas?
GIOVANNI: Prefiero que me muestres (La besa y baja su boca hasta el torso de Miri) Estos dos están más grandecitos...
MIRANDA: Agradécele a nuestro bebé.. (Sonríe y baja hasta el miembro de su novio)
GIOVANNI: ¡Oh, sí, agradezco todo al bebé! (Mueve su cadera un poco)
MIRANDA: (sonríe) ¿Te gusta?
GIOVANNI: Sigue, no pares, por favor...
MIRANDA: No pensaba hacerlo...
GIOVANNI: Miri, eres única... (Se agarra del colchón para contenerse un poco)
MIRANDA: No te contengas... (Sigue con lo que hace)
GIOVANNI: No quiero ser rudo, amor
MIRANDA: No quiero que te contengas...
GIOVANNI: (Le toma la cabeza y se mueve un poco) Si, Diosa mía...
MIRANDA: Mmmm...
GIOVANNI: ¿Te gusta, amor?
MIRANDA: Me encanta, me encanta saborearte...
GIOVANNI: (La hace subir) A mí me encantas tú, siéntate de frente a mí y abúsate...
MIRANDA: (Lo hace) Te amo...
GIOVANNI: Y yo te amo a ti, desde que te vi en casa de tu prima, ¿sabes? Lo supe instantáneamente, por eso fui tan obvio
MIRANDA: Tú también me gustaste, pero me asustó lo que sentí....
GIOVANNI: Lo sé, bien difícil me la hiciste (La penetra y comienza un ritmo potente)
MIRANDA: (Gime) No podía ponértela fácil (Lo besa)
GIOVANNI: Lo sé, tenías que darte tu valor, pero te valoré apenas te vi...
MIRANDA: Me lo demostraste (Le besa el cuello)
GIOVANNI: (La pega a su torso y besándola con ansias, sigue con los movimientos, logrando que los dos giman abiertamente) Podría pasarme la vida así, Miranda, dentro de ti, haciéndote mía...
MIRANDA: Te amo, más que a mi vida....
GIOVANNI: (Sonríe y la besa más todavía) Tú eres mi vida entera, tú y el bebé...
MIRANDA: Nuestro bebé...
GIOVANNI: Si, cielo, nuestro, tuyo y mío... (La tumba en la cama y se posa sobre ella) Me vuelves loco, hermosa... (Le toma las piernas y embiste hasta que llegan al orgasmo)
MIRANDA: Eres un dios, mi vida...
GIOVANNI: No, nada de eso, sólo estoy a tu altura, preciosa...
MIRANDA: De eso nada, yo me tengo que igualar a ti...
GIOVANNI: (Se ríe y la llena de besos) Dejémoslo en un empate técnico, cielo... (Más besotes) Me dio hambre, ¿quieres que vaya por una pizza o algo?
MIRANDA: Mmmm si pizza (sonríe)
GIOVANNI: (No dejaba de besuquearla) Entonces voy por una y te traigo helado... ¿Quieres pasar la noche aquí?
MIRANDA: Sí (Sonríe)
GIOVANNI: En ese caso, tenemos que ir a buscar algunas cosas y... (Mira alrededor) La alcoba se puede habitar y los arreglos que faltan podemos hacerlos ya viviendo aquí, ¿no crees?
MIRANDA: Vamos a buscar algunas cosas y de paso cenamos en casa de tu Madonna
GIOVANNI: Suena a un plan, amor y de paso le contamos que nos mudaremos antes de lo esperado... (Otro beso) De todos modos, primero tenemos que comer. Voy al negocio de mi tía Benicia a buscar la pizza y regreso en un santiamén
MIRANDA: Perfecto (Sonríe y lo besa) No te tardes mucho)
GIOVANNI: Nada, mi vida, está aquí cerca y ahora la llamo para que la tenga lista. Calculo que en quince minutos ya estaré de regreso
MIRANDA: En menos de 15 te quiero aquí devorándome...
GIOVANNI: Mmm, tentador, cielo (Besote) ¿Qué dices si te devoro y después voy por la pizza? O mejor aún, llamo para que me la traigan...
MIRANDA: Llama ahora mismo…
GIOVANNI: (Se estira para agarrar sus pantalones, pero no llega y cuando se mueve, Miri le muerde las pompas) ¡¡Eyyyy!! (Se ríe) Eso dolió... (Se soba las nachas)
MIRANDA: Uy lo siento…
GIOVANNI: (Coge el teléfono) Ya verás... (Marca) ¿Tía Beni?
BENICIA: ¿Giovanni?
GIOVANNI: Claro que soy yo, tu favorito, jajaja...
BENICIA: ¿Estás hambriento, bambino?
GIOVANNI: Estamos, en realidad. Miranda, nuestro bebé y yo
BENICIA: ¿Quieres una especialidad de tu tía adorada?
GIOVANNI: Exacto. ¿Puedes enviarla a la que era la casa de mis padres?
BENICIA: ¿Ya viven ahí?
GIOVANNI: No todavía, pero aquí estamos ahora
BENICIA: En veinte minutos tienes la mejor pizza en tu puerta, hijo, ahora te dejo que estamos con muchos pedidos
GIOVANNI: Gracias, tía beni
BENICIA: Te mando bebida y postre también, bonito, salúdame a tu mujer, ¿sí? Adiós, Gio
GIOVANNI: Arrivederci, tía, grazie (Corta) En veinte minutos tenemos todo para comer, mi amor
MIRANDA: (Sonríe) Perfecto...
GIOVANNI: Ajá, ajá... (Le muerde un dedo, luego la palma de la mano) Así que te gusta morderme las pompas...
MIRANDA: De eso nada (Sonríe)
GIOVANNI: Tengo una marca de tus dientes en mis nalgas
MIRANDA: Imposible...
GIOVANNI: (Muerde suavemente uno de sus senos) ¿Segura que no fuiste tú?
MIRANDA: Muy segura (Le muerde el cuello)
GIOVANNI: Si no fuiste tú, ¿quién fue? (Le mordisquea el otro pecho) Mmm, qué delicia...
MIRANDA: No lo sé (sonríe y le muerde un labio)
GIOVANNI: (Le separa las piernas y va bajando sus besos) No lo sabes, claro...
MIRANDA: Mmmm ¿Qué piensas hacer?
GIOVANNI: Tengo hambre, así que quiero comer un poquito... (Su boca llega a destino)
MIRANDA: (Gime) Come todo lo que quieras...


Siempre Estuve Aquí 109

Capítulo 109

Luis Eduardo no quería pelear con Marcia, solo estaba centrado en hacerle entender que la amaba y que eso no iba a cambiar nunca, porque había recapacitado y sabia que iban a pasar el resto de la vida juntos, pero Marcia no pensaba lo mismo…

LUIS EDUARDO: No voy a pelear contigo, entérate... (Le acaricia el rostro) ¿Cómo te sientes?
MARCIA: Bien...
LUIS EDUARDO: Me alegro... Mira (Le muestra unas fotografías de Nicolás) ¿Puedes creer que este enano sea nuestro nieto?
MARCIA: (Sonríe) Se parece a Marcelo cuando nació...
LUIS EDUARDO: Es cierto, tiene mucho de nuestro muchacho... (Al notarla tan concentrada en las imágenes, la besa suavemente en los labios) Ojala un día me des una nueva oportunidad...
MARCIA: No empieces, Luis, por favor, no me hagas más daño...
LUIS EDUARDO: Lo que quiero es sanar las heridas que provoqué, Mar, no lastimarte más y no importa si tengo que demostrarlo, quiero hacerlo. Quiero estar contigo, casarme, que seas mi esposa y disfrutar a nuestro hijo y este bribón...
MARCIA: ¿No crees que ya es demasiado tarde? Yo creo que si, Luis, llegaste tarde...
LUIS EDUARDO: Yo creo que no es tarde si hay amor y se que te amo... (Se pone junto a ella y le pasa el brazo por los hombros, acercándola a él) Tú sabes que nadie está exento de cometer errores, Marcia y pues, si lo prefieres, empezamos por ser amigos
MARCIA: ¿Por que no viniste antes? Solo me dices eso porque sabes que estoy mal y te doy lástima (Se separa de él) No quiero eso...
LUIS EDUARDO: No es así, ya había decidido venir a verte, sólo que con lo que pasó con mi nieta, no pude hacerlo. De tu mala salud me enteré hace unas horas, cuando Marcelo me avisó que venía a verte
MARCIA: Deberías de estar allá con tu hijo y tu familia...
LUIS EDUARDO: Estoy donde debo estar, junto a la mujer que amo, cuidándola, como hace años debí haber hecho y ya, deja de regañarme, eh, que no por eso me voy a ir de aquí...
MARCIA: Eres terco, si te vas a quedar no te quiero cerca...
LUIS EDUARDO: Me voy a quedar y bien cerca (Le da un pico)
MARCIA: Ya, Luis...
LUIS EDUARDO: Hagamos un trato. Tú piensas que yo estoy aquí por compasión y yo se que no es así, por lo mismo, me quedaré a tu lado, como amigo si lo quieres y cuando estés recuperada, te casas conmigo
MARCIA: No me voy a casar contigo, Luis
LUIS EDUARDO: ¿No? Bueno, si prefieres ser sólo mi concubina...
MARCIA: Eso mucho menos, no quiero ser nada tuyo...
LUIS EDUARDO: Mmm, ya eres la abuela de mi nieto, la madre de mi hijo y la mujer que amo, así que veo difícil que no seas nada mío.
MARCIA: No quiero ser nada tuyo sentimentalmente, porque lo que acabas de decir exactamente lo único que somos y vamos a ser...
LUIS EDUARDO: ¿Estás segura?
MARCIA: Tan segura como de que Marcelo es mi hijo...
LUIS EDUARDO: En ese caso, tendré que hacer de aquí en más, lo que no hice antes y que fue mi gran error: merecerte. Cada día te voy a demostrar que este amor vale la pena... (La toma del rostro y la besa y aunque ella se resiste al principio, después se deja llevar) Lo verás, hermosa mía, tú y yo estaremos juntos...
MARCIA: No si yo no quiero...
LUIS EDUARDO: Vas a querer... (Otro beso)
MARCIA: No voy a querer y no me beses más...
LUIS EDUARDO: Te gustan mis besos y verás que te haré cambiar de opinión...
MARCELO: (Golpea) ¿Se puede, mamá?
MARCIA: Claro, pasa...
MARCELO: Permiso... (Sonríe a ambos) Qué lindo es tenerlos a los dos (Se sienta) Sandy y Nico llegan en una hora, voy a ir por ellos, ¿te quedas cuidándola, pa?
MARCIA: No, que venga mi hermana...
LUIS EDUARDO: Claro que me quedo, por más que me eche de aquí. Ve por mi nuera y mi nieto, hijo, no te preocupes...
MARCELO: (Se ríe) Ay, mamá, pareces adolescente. Tu hermana te está preparando una merienda ligerita...
MARCIA: Que no quiera estar con este señor, no significa que se o parezca una adolescente, Marcelo...
MARCELO: Lo dije por tu ceño fruncido, mamá, jajajaja
LUIS EDUARDO: Ahora soy "este señor"...
MARCIA: (mira a Luis Eduardo) Sí ¿Algo con eso?
LUIS EDUARDO: Si, varios "algos"...
MARCELO: Dios, son mis padres, pero se comportan como unos niños (Besote a su mamá) ¿Lista para tener a Nico en tus brazos? Mira que ese es un galán, eh, no vas a querer soltarlo
MARCIA: Más que lista (sonríe) Ya estoy deseando darle un beso...
MARCELO: En un ratito lo podrás hacer y tú, papá, no la hagas enojar. Enseguida regreso... (Otro beso a Marcia y sale)
LUIS EDUARDO: ¿Qué cosas te harían enojar?
MARCIA: Viniendo de ti muchas cosas, por ejemplo que estés tan pegado a mi y sentado conmigo en mi cama....
LUIS EDUARDO: Es cómoda...
MARCIA: Si lo es, pero levanta el culo y sientate en la sillón, no te quiero cerca (tenerlo cerca no la dejaba pensar, tenía que alejarlo)
LUIS EDUARDO: ¿Qué boquita es esa? (Le da un pico y se sienta en el sillón) Mi culo está donde lo mandaste...
MARCIA: La boquita es la que me dieron mis padres y ahí te quiero, más cerca no...
LUIS EDUARDO: ¿Por qué no?
MARCIA: Porque no
LUIS EDUARDO: Esa no es una razón
MARCIA: Si lo es, para mi lo es y para ti deberia serlo...
LUIS EDUARDO: Qué mal carácter tienes, pero yo se la verdad, Marcia, se perfectamente por qué prefieres tenerme a distancia
MARCIA: Crees que lo sabes, pero no sabes nada...
LUIS EDUARDO: Eso dices tú...
MARCIA: Eso es lo que es... (Se recuesta bien dándole la espalda)
LUIS EDUARDO: (Se quita el saco y se acuesta detrás de ella, abrazándola) Ya no estés de enojona y déjanos cuidarte. Intenta dormir un poco
MARCIA: ¿Que te dije de pegarte, Luis? ("Por favor que se aleje" . Piensa)
LUIS EDUARDO: Me dijiste "porque si" y ya... Piensa en unos minutos, tendrás a tu nieto en brazos y necesitas estar relajada. Duerme un ratito conmigo
MARCIA: Voy a dormir, pero no contigo...
LUIS EDUARDO: Shhhh, deja de pelear y cierra los ojos...
MARCIA: No se puede contigo... (Se aparta un poco de él y cierra los ojos)
LUIS EDUARDO: (La vuelve a abrazar) No te sueltes, se que duermes mejor así... (Le besa la parte de atrás de la cabeza)
MARCIA: No sabes como duermo mejor, nunca lo supiste...
LUIS EDUARDO: Se que descansas muy bien en mis brazos...
MARCIA: Descansaba... (Una lágrima recorren su rostro, pero los limpia rapidamente)
LUIS EDUARDO: Eso volverá a ser así, te lo juro por mis nietos... (La aferra contra su cuerpo) Se que te hice mucho daño y eso no vuelve a pasar, mi amor...
MARCIA: Me hes muy difícil creerte, Luis...
LUIS EDUARDO: Lógico, depués de todas las cosas que te he hecho, pero te probaré que esta vez es definitiva
MARCIA: Ya lo veremos...

Miranda y Giovanni habían decidido ir al centro comercial para ver algunos artículos para bebé. En cierto momento, mientras Gio conversaba con el empleado de un negocio que hacía cunas artesanalmente, Miri miraba algunas vidirieras de ropa para damas y en eso estaba inmersa, cuando un hombre muy apuesto, se paró a su lado...

HOMBRE: Creo que ese vestido rojo te luciría muy bien...
MIRANDA: (Lo mira y sonríe) Gracias...
HOMBRE: Por nada, eres muy guapa, creo que cualquier prenda quedaría preciosa en ti
MIRANDA: Pronto no me servirá nada de eso (Sonríe)
HOMBRE: ¿Por qué lo dices?
MIRANDA: Porque voy a ser mamá...
HOMBRE: (La mira de arriba a abajo) No se te nota nada, estás bellísima...
MIRANDA: No se me nota porque un tengo solo 4 meses...
HOMBRE: (Seguía mirándola) Vas a ser una madre muy sexy...
GIOVANNI: La más sexy de todas, para ser más exactos y me imagino que estás a punto de irte por donde llegaste, ¿no?
HOMBRE: ¿Estás con este? Cuando te canses avísame (Le da una tarjeta)
MIRANDA: Gracias, pero no creo que me canse nunca de él (Sonríe)
GIOVANNI: (Toma la tarjeta y se la mete en el bolsillo del saco) Este, como me acabas de llamar, te va a hacer tragar la tarjetita, estúpido. No te estés queriendo ligar a mi mujer...
MIRANDA: Ya amor, vamos... (Lo toma de la mano)
GIOVANNI: Si, vamos, preciosa, arreglé con el dueño de la tienda y nos espera para definir el diseño de la cunita, cielo
MIRANDA: Perfecto (sonríe y lo besa) Vamos, tu abuela nos espera...
GIOVANNI: (Mira de soslayo al hombre) Búscate una mujer propia, porque el próximo sujeto al que intentes volarle la novia, puede no ser tan civilizado y te rompa la cara... (Comienza a caminar, de la mano de Miri)
MIRANDA: Me sorprendes, amor, antes le hubieras partido la cara (sonríe) Muy bien (Lo besa) Por eso va a haber premio...
GIOVANNI: Ganas no me faltaron, pero se que eso no te gusta, cielo y no quiero que pases malos ratos, al contrario, quiero que estés feliz todo el tiempo
MIRANDA: ¿Sabes lo que me haría feliz?
GIOVANNI: Tú dime...
MIRANDA: Hacerte el amor...

martes, 24 de diciembre de 2013

Siempre Estuve Aquí 108

Capítulo 108

Marcia  no podía creer quien la estaba llamando, aún así sintió que el gran amor de su vida solo la había llamado porque la sabía enferma y eso la entristeció,  por eso se juró que no iba a permitir que Luis Eduardo volviera a entrar en su vida, con su hijo, nieto, nuera y hermana era suficiente, no quería volver a sufrir por ese hombre nunca más, ya no más…

LUIS EDUARDO: Si, bonita, soy yo y en un par de horas estaré contigo y nuestro hijo.
MARCIA: No quiero tu compasión Luis, puedes quedarte en donde estés, no te necesito, ya no...
LUIS EDUARDO: Está bien, me queda claro que no me necesitas, pero yo a ti si
MARCIA: ¿Ahora me necesitas?
LUIS EDUARDO: Soy bastante lento para entender, bonita, perdóname...
MARCIA: No tengo nada que perdonarte, no me amas ni me amaste y me ha costado mucho darme cuenta, pero se acabó, no quiero verte así que no vengas... (Cuelga y le da el teléfono a Rita)
MARCELO: (La abraza y se recuesta con ella) No te pongas mal y apapáchame a mí, como cuando era un niño chiquito
MARCIA: (Lo abraza fuerte) Necesito hablar con tu hermana...
MARCELO: ¿Quieres que la llame?
MARCIA: Sí, por favor...
MARCELO: (Toma le teléfono y le marca) ¿Any?
ANASTASIA: Si, Lelo, ¿qué pasó? ¿Ya llegaron a Santa Marta?
MARCELO: Sí, ya estamos aquí, mamá quiere hablar contigo...
ANASTASIA: ¿Para qué?
MARCELO: No lo sé, pero solo escúchala, hazlo por mí ¿Sí?
ANASTASIA: Está bien, pásamela...
MARCIA: ¿Anastasia?
ANASTASIA: Sí ¿qué quieres?
MARCIA: ¿Tienes unos minutos?
ANASTASIA: Dime, Marcia…
MARCIA: Antes que nada quiero pedirte perdón y explicarte mi comportamiento, no quiero pretendo que me entiendas, sino que sepas como fueron las cosas...
ANASTASIA: (Se sienta en su cama y respira profundo) Te escucho, Marcia...
MARCIA: Antes de casarme con tu padre, conocí a Luis Eduardo, era atento, comprensivo, me complacía, me enamoré de él como nunca, estuvimos juntos sin saber que él ya tenía una mujer, cuando me quedé embarazada de tu hermano, me emocioné, me puse feliz y fui a contárselo, pero él me rechazó, me dijo que ese hijo no era suyo y que él ya tenía a una mujer, para ese tiempo tu padre estaba allí a mi lado y nos casamos, pero yo seguía enamorada de Luis y no le hice la vida fácil. Cuidó como nadie a tu hermano, como su papá. Un día supe que se había enamorado y que era correspondido, eso me mató y mi egoísmo fue más grande que yo, no pude soportar que él si haya podido encontrar a alguien que lo amara como él la amaba. No me alegré de la muerte de tu madre, pero tampoco pude con tu parecido con ella, con el amor que te tenían todos, no a ti que eras hija de la amante de mi marido. Después llegaron tus travesuras y vi la oportunidad de alejarte de mí. No sabes cómo me arrepiento de todo lo que hice, el amor que siento por ese hombre me guió por un camino de envidia y egoísmo y me segué. Siento todo lo que te hice, siento haberte tratado con tanto desprecio, pero no podía tratarte con amor, no me salía, lo siento....
ANASTASIA: (Las lágrimas se le caían sin que ella pudiera detenerlas) No se qué esperas de mí, Marcia, no sé qué decirte...
MARCIA: No quiero que hagas nada solo quería pedirte perdón por todo, sé que no fui la mejor mujer contigo y lo siento en el alma, te deseo que seas feliz con Antonio y tu hija, te lo mereces...
ANASTASIA: Si lo que necesitas es mi perdón, lo tienes y espero que te pongas bien y puedas disfrutar de tu nieto y de Lelo...
MARCIA: No quiero tu perdón porque yo lo necesite, sino porque te salga a ti...
ANASTASIA: Sabes que no hago cosas que no me nazcan del corazón, Marcia, al menos esa parte de mí la conoces
MARCIA: Es lo mejor de ti, gracias por ser como eres y gracias por escucharme...
ANASTASIA: Nada tienes que agradecer y recupérate pronto, tienes un hermoso nieto que necesita una abuela que lo mime y malcríe...
MARCIA: Ese niño ya tiene una abuela que es Rita, igual que tu hija, también la tiene a ella...
ANSTASIA: Nicolás tiene dos abuelas, ocupa el lugar que te corresponde con él y con Marcelo, no seas necia. Y ahora te tengo que dejar, Victoria despertó y tiene hambre...
MARCIA: Ve tranquila y gracias (Cuelga)
MARCELO: ¿Y qué tanto te dijo Any, mamá?
MARCIA: (Le cuenta) es niña tiene un corazón de oro...
MARCELO: Siempre ha sido así, bobita... (La abraza) Prométeme que vas a hacerte el tratamiento, mamá, no quiero perderte...
MARCIA: Lo haré por ti y por mi nieto...
MARCELO: Y por ti, ma, por tía Rita... (Besa su frente) ¿Quieres que te lleve abajo para que almuerces en el comedor?
MARCIA: Sí, por favor...
MARCELO: (Sonríe) ¡Así comemos juntos! (La carga) Vamos...

Una vez que terminaron de almorzar y que Marcia se fue a recostar, Marcelo llamó a su hermana para contarle de sus planes respecto a la mujer. Any, por su parte, acababa de cambiar a Vicky y ahora estaba acostada, esperando que Tony terminara con unos asuntos de trabajo.

MARCELO: Entonces, niña, ¿qué piensas de mi idea?
ANASTASIA: Lo que quiero es que seas feliz y si eres feliz con ella en tu vida, yo soy feliz, Lelo...
MARCELO: Se que lo dices de corazón, peque, gracias por no oponerte
ANASTASIA: Nunca voy a oponerme a tu felicidad, Lelo, tu felicidad es la mía
MARCELO: Y mi felicidad es la tuya, por eso lo digo... ¿Sabes qué? Ella realmente entendió que hizo las cosas muy mal
ANASTASIA: Lo sé, Lelo, lo sentí cuando hablé con ella...
MARCELO: Parece otra mujer y me gusta el cambio. Ahora está con la tía y seguro se han quedado dormidas, pero se reían con ganas hasta hace un rato, parecían dos niñitas... ¡Por cierto! Imagínate quién la llamó..
ANASTASIA: ¿Quien?
MARCELO: Mi papá. No pude escuchar mucho, pero al parecer le dijo que la quiere y que está en camino
ANASTASIA: ¿Que mi suegro hizo qué?
MARCELO: Lo que escuchas, hermanita, le dijo que la quiere y que va a venir a verla
ANASTASIA: ¿Que le dijo ella?
MARCELO: Que era tarde y que ya no lo necesitaba, pero seguro que cuando lo vea, se relaja...
ANASTASIA: No creo que con solo verlo afloje, ¿aun no conoces a tu madre hermanito?
MARCELO: Si que la conozco, pero también sé lo que el amor es capaz de hacer
ANASTASIA: Bueno ya se verá...
MARCELO: Exacto... y dime, ¿qué hace mi sobrina?
ANASTASIA: Tu sobrina duerme como un angelito...
MARCELO: ¡Jum! ¿Estás segura que es hija tuya y del tarugo de Tony? Jajajaja
ANASTASIA: Ey ¿Qué te pasa? Es igual a nosotros ¿Has hablado con Sandy?
MARCELO: Si, hace unas horas, ella y Nico se vienen esta noche. Ahora que lo pienso, de haber sabido que mi papá vendría, pues le hubiera pedido que los traiga
ANASTASIA: A lo mejor coincidieron en el aeropuerto (Victoria se despierta) Lelo te dejo, se despertó tu sobrina, hablamos mañana ¿sí? Te amo...
MARCELO: Llena de besos a esa princesa y mañana te llamo, peque. Saluditos al monstruito de tu marido...
ANASTASIA: Se los doy, besos (Cuelga)

Un ratito más tarde, Rita despertaba cuando Marcelo entraba al cuarto de Marcia para sacarla de allí

MARCELO: Tía, vamos, muévete...
RITA: ¿Qué pasa?
MARCELO: Tú ven y no rezongues (Sonríe y le guiña un ojo)
MARCIA: (Se despierta) ¿Qué pasa? ¿Por qué te llevas a tu tía así?
MARCELO: Usted, señora, no se preocupe...
LUIS EDUARDO: (Entra) Se la lleva para nosotros dos podamos platicar
MARCIA: No tenemos nada de qué hablar, te dije que no vinieras
LUIS EDUARDO: Pues, escucha lo que tengo que decirte, por favor
MARCIA: No, Luis, lo que me tenías que decir ya me lo dijiste hace tiempo...
LUIS EDUARDO: Estás equivocada, todo lo que siempre te dije fueron puras estupideces...
MARCELO: Tía, vamos de una vez... (Salen)
LUIS EDUARDO: (Se sienta en la cama y la mira) Perdóname...
MARCIA: Ya te dije que no tengo nada que perdonarte, no se puede cambiar lo que se siente, no puedes pedirme perdón por no haberme amado...
LUIS EDUARDO: Es que ese fue mi error, creer que no te amaba, cuando si lo hago...
MARCIA: ¿Que quieres decir?
LUIS EDUARDO: Que fui un tonto, que me dejé llevar por lo físico y silencié lo que mi corazón me gritaba desde siempre. Aún estando con Alba, mis sentimientos hacia ti eran fuertes y yo no pude darme cuenta de eso
MARCIA: No quisiste y ya es tarde...
LUIS EDUARDO: ¿Ya no me amas?
MARCIA: Sí, nunca he dejado de amarte, pero me cansé de esperarte, no voy a caer en tus brazos como la primera vez, ya aprendí la lección...

Siempre Estuve Aquí 107

Capítulo 107

Después de que Marcelo saliera del cuarto Marcia le pide ayuda a su hermana para prepararse, para recibir al doctor que iba en camino.

MARCIA: ¿Me ayudas, Rita?
RITA: Claro, hermanita (La ayuda) Vamos...
MARCIA: Tengo que darme una ducha....
RITA: Yo te ayudo, no te preocupes....
MARCIA: Gracias... (Rita la ayuda a ponerse de pie e ir al privado) Me siento tan débil...
RITA: Tenias que habernos llamado, Marcia
MARCIA: Después de todo lo que pasó, no me dio la cara para hacerlo, Rita...
RITA: Conmigo no pasó nada, Mar, sabes que siempre estoy para ti...
MARCIA: (Le sonríe) No deberías... (Su hermana la ayuda a meterse a la tina) Estoy cansada, Ri, estos últimos meses fueron agotadores...
RITA: Lo sé (La ayuda a bañarse) Pero no puedes dejarte vencer así, Mar
MARCIA: Estando sola, dejarme vencer era una alternativa fuerte
RITA: No estás sola, me tienes a mí y tienes a tu hijo...
MARCIA: Pensé que no iban a querer verme... ¿Cómo está Anastasia?
RITA: Nerviosa, Cassandra secuestró a la niña y casi no la recuperan, pero ya están los tres juntos y felices...
MARCIA: ¿Qué hizo esa loca? ¿Y la agarraron?
RITA: Secuestró a la niña para que Luis Eduardo volviera con ella, pero gracias a él la policía la atrapó y va a  pasar bastante tiempo en la cárcel.
MARCIA: Menos mal... ¿Cómo son los bebés? Cuéntame de mi nieto y de la hija de Any
RITA: Son una preciosura, Victoria es una princesita y Nicolás es todo un galancito, salió a Marcelo, es igualito a él...
MARCIA: Marcelo fue un bebé tan hermoso...
MARCELO: (Entra tapándose los ojos) Sigo siendo hermoso, mamá. Llegó el médico…
RITA: Ahora salimos, ofrécele café o algo en lo que nos preparamos
MARCELO: Claro... (Sale y por ir con los ojos tapados, se da contra la puerta) ¡Qué tarugo soy! (Se ríe y va con el médico)
RITA: (Contagiada de la risa de su sobrino) Qué muchachito...
MARCIA: Sigo pensando que no debieron venir... (Sale de la tina y se empieza a secar)
RITA: Piensa lo que te dé la gana, pero no pretendas que lo tomemos en serio. Los dos hacemos lo que nos nace del corazón, Mar, no pelees contra eso, sobre todo por Lelo
MARCIA: No merezco esto, le he hecho mucho daño
RITA: Puede que sí, pero sigue siendo nuestra decisión, no tuya
MARCIA: No hay quien pueda contigo...
RITA: Menos mal que te das por aludida... (Le sonríe) Anda, el médico espera
MARCIA: (Ya estaba lista) Vamos...
RITA: (La ayuda a acomodarse en la cama) Muy bien, pequeña, voy a decirle al médico que pase
MARCIA: Gracias...
RITA: Por nada... (Sale)
MARCELO: (Platicaba con el doctor, que le explicaba cuál era el cuadro clínico de su madre) ¿Insuficiencia renal? ¿Y qué tratamiento tiene eso?
DOCTOR: El único tratamiento es el trasplante de riñón...
MARCELO: ¿Cómo se procede, doctor? Hagámoslo...
DOCTOR: Debemos hacerle unos estudios y dependiendo de cómo vea su situación le daremos prioridad o la pondremos en la lista de espera...
MARCELO: Pues, ponga manos a la obra, no quiero que este asunto se dilate más. Mi madre tiene que tener la mejor atención que sea posible
RITA: (Va a su encuentro) Buenas noches (Saluda al doctor) Puede pasar cuando guste
DOCTOR: Con permiso, entonces...
RITA: Propio
MARCELO: (El médico se retira) Hay que hacerle un trasplante, tía
RITA: ¿Qué?
MARCELO: Tiene una insuficiencia renal, la única alternativa es un trasplante.
RITA: ¿Y cómo va eso?
MARCELO: Tienen que hacerle unos estudios y con eso se sabrá si va a la lista de espera o no, pero el trasplante debe hacerse
RITA: Esperemos a ver lo que dice el doctor...
MARCELO: Me dijo que eso no tiene vuelta, así que hay que ponerse en campaña
RITA: ¿Qué piensas hacer?
MARCELO: Llevármela, tía, aquí no me puedo quedar, tú lo sabes. Así que en cuento el médico lo autorice, me la llevo a casa
RITA: ¿Y tu hermana?
MARCELO: Any lo tendrá que entender, o al menos, aceptar, tía. No tiene que verla si no quiere
RITA: Es mejor que hables con ella antes de nada, que no la cojas de sorpresa
MARCELO: Por supuesto que le voy a avisar, tía, el traslado y todo va a demorar unos cuantos días.
RITA: Está bien (Sonríe) ¿Por que tardará tanto el doctor?
MARCELO: No lo sé, hay que esperar
RITA: La espera mata
MARCELO: Lo sé, tía, no saber qué pasa ahí adentro, me saca de quicio
RITA: Espero que salga pronto...
MARCELO: Ve a ver, quizás te permitan estar presente
RITA: Voy... (Entra) ¿Se puede?
DOCTOR: Si, pase... (Le tomaba la presión a Marcia)
RITA: ¿Cómo te encuentras, Mar?
MARCIA: Más o menos...
DOCTOR: Mejor que ayer está, señora... (La mira) Ahora va a quedarse en la cama y a descansar lo más que pueda, ¿sí?
RITA: No se preocupe, yo me ocupo
DOCTOR: Me parece perfecto. Voy a explicarle a su hijo lo que procede y mañana bien temprano le haremos la extracción de sangre
MARCIA: Está bien, gracias por venir...
DOCTOR: Es mi trabajo. Con permiso... (Regresa a la sala a buscar a Marcelo)
RITA: ¿Tienes hambre?
MARCIA: Un poco...
RITA: Tú dime qué quieres comer y yo te lo preparo
MARCELO: (estaba hablando con el doctor) ¿Entonces que procede ahora?
DOCTOR: Hoy tendrá reposo, ella ya tiene la lista de alimentos que puede consumir y mañana en la mañana vendrá una enfermera a sacarle sangre. Cuando tengamos los resultados, veremos qué hacer con el transplante. De todas maneras, por cualquier problema, me llama
MARCELO: Está bien y muchas gracias por venir tan pronto, se lo agradezco... (Le ofrece la mano)
DOCTOR: No tiene nada que agradecer (Saluda) Ah, otra cosa, sobre el traslado a Italia, no creo que haya inconvenientes, señor Torres Mora, lo que le recomiendo es que vaya buscando un tratante desde ahora para poder darle la historia clínica y ponerlo bien al tanto del caso de su mamá
MARCELO: Me encargaré de todo y lo mantendré informado...
DOCTOR: En ese caso, me retiro. Tengan muy buen día...
MARCELO: Gracias e igualmente, pero vamos lo acompaño...
MARCIA: (Elegía algo del papel que le había dado el médico) Un caldo de pollo, eso me gustaría...
RITA: Perfecto, en un segundo lo preparo (Le da un beso en la frente, sonríe y sale)
MARCELO: (Subía cuando se encontró con Rita) ¿Dónde vas, tía?
RITA: A prepararle algo de comer a tu madre ¿Por qué?
MARCELO: Pura curiosidad (Le da un beso) Voy a verla…
RITA: Ve (sonríe y se retira)
MARCELO: (Entra al cuarto) Mamá, ¿quieres conocer a tu nieto?
MARCIA: Claro (Sonríe) Me dijo tu tía que es igual a ti...
MARCELO: La tía exagera... (Le muestra con el celular) Este video es de hace dos días...
MARCIA: (Lo mira y empieza a llorar) Es tan hermoso, tu tía tenía razón (No dejaba de mirar el móvil)
MARCELO: No llores, mamá... (Le besa la frente) En unas horas lo tendrás aquí y podrás apapacharlo...
MARCIA: No, hijo, no hagas eso, no modifiques la vida de tu familia por mí, bastante estás haciendo con haber venido...
MARCELO: Tú eres mi familia y primero Sandra y Nicolás vendrán aquí y luego, todos nos iremos a Italia. Tú vivirás con nosotros, te harás el trasplante y estarás a nuestro lado muchos años más. Viendo crecer a mi hijo
MARCIA: No, no quiero ir a Italia...
MARCELO: No quieres, pues, te amuelas. Si cuando estés bien de salud, pretendes regresarte aquí, lo haces. Pero para todo el tema del trasplante, vas a estar allí
RITA: (Viene con el teléfono) Marcia, tienes una llamada
MARCIA: ¿Yo? Nadie me llama desde hace meses ¿Quién es?
RITA: Mejor será que lo escuches...
LUIS EDUARDO: ¿Hola? No me dejen hablando solo...
MARCIA: Diga ¿Quién es?
LUIS EDUARDO: Hola, Marcia, ¿ya no me reconoces la voz?
MARCIA: Luis...

lunes, 23 de diciembre de 2013

Siempre Estuve Aquí 106

Capítulo 106

Tras recibir la noticia del estado de Marcia, Rita empezó a preparar sus cosas para irse con Marcelo a España. Sabía que Marcia no se había portado bien con sus hijos, pero era su hermana y a pesar de todo la quería. Con todo el ajetreo formado, Daniel despertó y salió al pasillo.

DANIEL: ¿Pasa algo, gente?
ANTONIO: Sí, Marcia está mal y Lelo, junto con Rita se van a España, voy a llevarlos al aeropuerto (Lo mira) Te voy a pedir un favor...
DANIEL: Dime...
ANTONIO: Cuídamelas con tu vida en lo que estoy fuera, pero con las manitas quietas, que las tienes muy sueltas...
DANIEL: Deja el pasado atrás, Antonio, así como lo hice yo. Mis manos sólo tocan a mi mujer, ya no seas tarugo y ve tranquilo, aquí me quedo cuidándolos a los cuatro
ANTONIO: Más te vale....
DANIEL: Vete de una vez y no seas cansador, ¿quieres?
ESTEFANÍA: ¿Qué pasa?
DANIEL: Pasa que Tony me vio abrazando a Anastasia y ya piensa cualquier cosa
ESTEFANÍA: No deberías, Antonio, ese abrazo fue solamente amistoso
ANTONIO: Mira la otra... (Los mira, niega con la cabeza y se va a su despacho a reservar el pasaje)
ESTEFANÍA: ¿Qué sucede, amor? ¿Por qué tanto relajo?
ANASTASIA: Marcia está mal y Rita y Lelo se van a verla
ESTEFANÍA: ¿Tú no vas?
ANASTASIA: No, Marcia y yo no tenemos asuntos pendientes.
DANIEL: Yo creo que sí, Any...
ANASTASIA: No, Daniel, las cosas fueron como fueron y no hubo ni amor, ni relación madre e hija. Ya nos dijimos lo que había que decir. Punto final.
DANIEL: bueno está bien, no te enojes conmigo ¿Donde está la enana?
ANASTASIA: (Le señala el cochecito) Dormida, por suerte...
DANIEL: ¿Solo come y duerme? Se parece al padre definitivamente... (Sonríe mirando a la niña)
ANASTASIA: ¡¡Es igual al padre!! Ya me veo cuando sea una adolescente, teniendo que ir a sacarla de cuanta juerga haya alrededor...
DANIEL: Recemos para que saque tu carácter (sonríe)
ANASTASIA: No, yo espero que eso también se lo herede a su papá, es mucho más sencillo lidiar con él que conmigo
DANIEL: Lo que si espero es que este señorito no salga como yo (Sonríe) Que salga a su mamá (Besa a Estefanía)
ESTEFANÍA: ¿Crees que será un niño, mi amor?
ANASTASIA: Por la forma de la panza, podría decirse que si...
DANIEL: Estoy segurísimo (sonríe)
ESTEFANÍA: Yo sólo quiero que llegue de una vez...
DANIEL: Ya queda menos, preciosa...
ESTEFANÍA: Es un poco ambiguo, por un lado el tiempo no pasa más y por otro todo sucede rapidísimo
ANASTASIA: Más para ustedes que se enteraron con el embarazo ya avanzado
DANIEL: Es cierto... ¿Quieren un té o algo?
RITA: (Aparece con una maleta) Yo ya estoy, hija
ANASTASIA: Perfecto, te acompaño al coche...
RITA: Gracias... (Saluda a Dani y Tefy y sale con Anastasia)
ANASTASIA: (Antonio estaba fuera) ¿Amor ya está todo listo?
ANTONIO: Si, cielo (Beso) Los dejo en el aeropuerto y regreso. Intenta dormir un poco, hermosa...
ANASTASIA: Lo hacemos juntos cuando vuelvas (Lo besa) Ve con cuidado (Mira a Rita) Mamá, cualquier cosa que necesites no dudes en llamarnos ¿Sí?
RITA: Claro, princesa, te aviso lo que sea, pero quiero irme de una vez
ANTONIO: (Le abre la puerta a Rita) Nos vemos en un rato, amor (Beso a Any, sube al carro y se va)
ANASTASIA: (Entra) Vamos a la cocina a tomar algo ¿Que quieren?
DANIEL: Mmmm, yo tomo un café
ESTEFANÍA: Yo un te
ANASTASIA: Un café para el señor y dos té para las señoritas (Sonríe y se pone manos a la obra)
ESTEFANÍA: ¿Ya tienes tu vestido de novia, Any?
ANASTASIA: Sí, desde hace un mes, está en casa de Miranda, si quieres, mañana vamos a visitar a Miranda y lo ves (Sonríe)
ESTEFANÍA: ¡Será un placer!
DANIEL: ¿Cuándo es la boda exactamente, Any? Sé que en dos semanas, pero ¿qué día?
ANASTASIA: El día 21
DANIEL: Bien, eso nos da quince días para conseguirnos ropa, mi amor, porque asumo que estamos invitados...
ESTEFANÍA: ¡¡Dan!!
ANASTASIA: Por supuesto, están invitadísimos
ESTEFANÍA: ¿Y cómo negarte, Anastasia? Este menso lo dice así...
ANASTASIA: Si no quisiera invitarlos no lo hacía y Dani lo sabe, Tefy ¿Puede llamarte así no?
ESTEFANÍA: Claro... Oye, ya que estamos en confianza, ¿te queda un poco de tarta de durazno?
ANASTASIA: Jajajaja, claro, espera que te traigo un trozo ¿Dani tu quieres?
DANIEL: ¡Siempre! (Coge a Tefy de la cintura y le da un besote) ¿Te sientes bien, mi amor?
ESTEFANIA: Muy bien, amor (Lo besa) ¿Y tú?
DANIEL: Pues, ha sido un día de locos, con todo lo de la peque, pero estoy muy tranquilo, en paz por haber hecho las paces con Antonio y Any, necesitaba su perdón
ESTEFANÍA: Lo sé, mi amor, yo también lo necesitaba...
DANIEL: Es linda la vida aquí, ¿no? Me refiero a Florencia, es una ciudad preciosa
ESTEFANIA: Sí, es una ciudad hermosa y tranquila...
DANIEL: Al menos por esta zona lo es. Nada que ver con nuestro barrio en Nueva York...
ESTEFANIA: ¿En qué estás pensando?
DANIEL: Por ahora, en nada, pero quizás con el pasar del tiempo y viendo que todos nuestros amigos viven aquí, bien podríamos plantearnos la idea de copiarlos...
ESTEFANIA: ¿Te refieres a vivir aquí?
DANIEL: Si, ¿te gustaría?
ESTEFANIA: No lo sé, tendría que pensarlo bien...
DANIEL: Piénsalo y medítalo lo que te haga falta, cielo, haremos lo que tú desees.. . (Besote)
ANASTASIA: Aquí está la tarta y las bebidas (Lo pone todo encima de la mesa)
ESTEFANÍA: Mmmm, ¡todo se ve espectacular! Gracias...
ANASTASIA: No tienes por qué darlas (Sonríe) Empiecen a comer...
ESTEFANÍA: ¡¡A la de ya, jajajaja!! (Prueba la tarta) Deliciosa...
DANIEL: Buen provecho (sonríe y empiezan a comer)

Después de unas cuantas horas de viaje, Marcelo y Rita llegaron finalmente a casa de Marcia. El muchacho tenía su propia llave, así que entraron y la buscaron directo en su cuarto. La mujer estaba adormilada y se la veía bastante desmejorada.

MARCELO: (Se sienta a su lado y le acaricia la mano y el rostro, besando su frente) Mamá...
MARCIA: ¿Eres tú, hijo?
MARCELO: Si, mamita, soy yo, ¿cómo estás?
MARCIA: Bien, no te preocupes (sonríe) ¿Qué haces aquí?
MARCELO: Vine a verte...
MARCIA: No tenias porque ¿cómo está mi nieto?
MARCELO: Nico está precioso, mamá, pero no vine solo y además, se que tu salud no está bien. ¿Por qué no me llamaste, preciosa?
RITA: (Se sienta del otro lado) Hola, pequeña... (Le besa la frente)
MARCIA: Rita... (Empieza a llorar) No deberían de haber venido...
MARCELO: Claro que si, bonita... (La estrecha en sus brazos) Me llamó la señora de junto para avisarme que estabas mal, ¿cómo me llamaste tú, eh? Voy a llamar al médico
MARCIA: No, no lo hagas, no me merezco que lo hagas, váyanse y déjenme morir sola
MARCELO: Nunca, pero jamás en tu vida repitas semejante estupidez, mamá... (Se levanta y sale, ocultándole las lágrimas)
RITA: Niñita, tú no te vas a morir y menos sola, ¿me escuchaste? Tu hijo y yo te amamos y merezcas lo que merezcas, no te vamos a dejar, Marcia... (Le aprieta la mano)
MARCIA: Ya les hice mucho daño a todos, Rita, este es el final que me merezco, no otro...
RITA: Deja que esa decisión la tome tu hijo, Marcia y déjame a mí también que me defina por irme o no. Y, a todo esto, ¿quién dijo que era el final? Puedes curarte
MARCIA: No quiero hacerlo, ustedes están mejor sin mí y yo así no quiero vivir, es lo mejor para todos
MARCELO: (Entra de nuevo, enojado) ¡Basta, mamá! No te voy a dejar que hagas esto. Vine aquí para recuperar a mi madre y lo voy a hacer y si alguien es más necio y terco que tú, ¡ese soy yo! Tienes que conocer y disfrutar a tu nieto, así que no jodas. Tía, el médico viene en camino. Yo voy a llamar a Sandy para que se prepare y viaje esta misma noche...
RITA: Claro, mi amor, ve…
MARCELO: ¡hazme el favor! (Mira a Marcia) Te levantas y te arreglas, ¿me escuchaste? Y no te lo estoy sugiriendo, mamá, te lo estoy diciendo para que lo hagas.
RITA: Ya escuchaste a tu hijo, andando...
MARCIA: Ni que me diera alternativas...
MARCELO: Exactamente, me alegra que lo entiendas... (Sale)

Siempre Estuve Aquí 105

Capítulo 105

Queriendo complacer los deseos de su novio y prometido, Anastasia hizo lo que él le había pedido…

ANASTASIA: Sus deseos son órdenes (Se quita el sujetador) Listo (Sonríe)
ANTONIO: (Besa un pecho) Exquisito (Ahora el otro) Mmm, qué ricos son...
ANASTASIA: Disfrútalos porque son tuyo (sonríe)
ANTONIO: ¿Quieres hacer todo tú, cielo? Me encantaría que te abuses de mí...
ANASTASIA: Eso pensaba hacer.... (Sonríe)
ANTONIO: ¿Qué te detiene?
ANASTASIA: Nada, solo estoy observando mi presa (Sonríe y baja a besar el cuello de Tony para luego bajar sus besos hasta la entrepierna, dejando a su paso un camino de besos)
ANTONIO: (Se pone la almohada en la cara para disimular los gemidos) ¡Any, Dios mío, nunca lo habías hecho así!
ANASTASIA: ¿Te gusta?
ANTONIO: ¿Lo dudas? Me vas a hacer llegar en dos segundos, amor...
ANASTASIA: Shhh, calla y disfruta (Sonríe y vuelve a lo que hacía)
ANTONIO: (Any continúa un poco más) Cuidado, guapa, estoy a punto
ANTONIO: (Any continúa un poco más) Cuidado, guapa, estoy a punto
ANASTASIA: (Sigue hasta hacerlo explotar, luego sube devorando su boca) Eres exquisito...
ANTONIO: ¿Yo? No, niña, tú lo eres... (La alza y la lleva hasta la pared, luego se pone de rodillas y pasa una de sus piernas por su hombro, para tener acceso a la zona húmeda de su prometida) Ahora vas a conocer el placer... (Comienza a hacer lo que quería)
ANASTASIA: Mmmm mi dios, Tony...
ANTONIO: Mi diosa eres tú, Anastasia... (Dibuja paraíso con su boca)
ANASTASIA: ¿Donde aprendiste a hacer eso? (Gime con la mano puesta en la boca)
ANTONIO: No importa dónde, sino que desde que estoy contigo, es todo para ti...
ANASTASIA: Gracias a dios... Me vas a hacer caer desde muy alto, amor...
ANTONIO: No te vas a caer, preciosa, confía en mí... (Sigue)
ANASTASIA: Mmmm esto es la gloria...
ANTONIO: Mi gloria eres tú, Any... (Intensifica su labor para llevarla al clímax)
ANASTASIA: Agárrame amor, estoy apunto...
ANTONIO: (La sujeta por la cintura para sostenerla) ¡Vamos, cielo, dame todo lo que tengas! (Prosigue)
ANASTASIA: (Antonio sigue hasta hacerla estallar) agárrame fuerte porque no siento las piernas amor
ANTONIO: Ahora las vas a sentir, mi amor... (La alza, siempre contra la pared y entra en ella con fuerza) ¿Sientes, preciosa? ¿Me sientes? (Le come la boca, muy apasionado)
ANASTASIA: Sí, te siento (Se besan para acallar los gemidos de ambos)
ANTONIO: (Se mueve con todo su ímpetu) Te amo tanto...
ANASTASIA: Y yo a ti, mi cielo... (Hablaban agitados)
ANTONIO: (No menguaba, cada iba con más potencia) Amo poseerte y sentirte así de mía
ANASTASIA: Siénteme tuya, siempre...
ANTONIO: Y sólo mía... (La lleva a la cama y sigue hasta que un orgasmo fabuloso los cubre, dejándolos agitados)
ANASTASIA: ¿Repetimos? (Sonríe y lo besa)
ANTONIO: (Todavía no había salido de ella) Yo no he terminado, cielo
ANASTASIA: ¿Como que no has terminado?
ANTONIO: (Se mueve) No... (Vuelve a besarla) Quiero más de ti, mucho más...
ANASTASIA: Bobo, pensé que no habías llegado...
ANTONIO: (Se ríe) ¿No sentiste cómo te llené de mí? ¡¡¡Muy mal de parte!! Ahora me toca resarcir mi falta...
ANASTASIA: Si lo sentí, mi vida, pero me extrañó tu comentario (Lo besa) Me vas a resarcir?
ANTONIO: Siempre...
ANASTASIA: Pues empieza..
ANTONIO: (Sale de Any) Gírate...
ANASTASIA: Gírame... (Sonríe desafiándolo)
ANTONIO: No juegues con fuego, linda, porque sabes que conmigo te quemas
ANASTASIA: Sabes que me encanta quemarme (Sonríe)
ANTONIO: (La toma de la cintura y la gira, pero antes de poder hacer nada, Victoria llora) ¡Caramba! Debe tener hambre, amor... (Le pasa la ropa a Any)
ANASTASIA: Ahora le seguimos, tú no te escapas (Lo besa y se pone un pantalón) A ver que tiene esa preciosa (La alza) ¿Tiene hambrita?
ANTONIO: Pues, por cómo se prendió, seguro si, jajajaja...
ANASTASIA: Es una tragonsita como tú...
ANTONIO: Mmmm, tiene mucha hambre y yo también. Aprovecho y preparo algo para los dos, ¿quieres?
ANASTASIA: Sí, por favor...
ANTONIO: ¿Y qué te apetece, guapa?
ANASTASIA: Algo rápido, no quiero que tardes en volver
ANTONIO: Unos emparedados, amor, ¿sí?
ANASTASIA: Está bien, pero dame un beso antes de bajar (Pone los labios para que la bese)
ANTONIO: (Le come la boca) Para que no te baje la temperatura
ANASTASIA: Nunca se me baja cuando estás cerca (Sonríe)
ANTONIO: (Se mira su miembro erecto) ¡¡Igual me pasa a mí!! (Sale muy divertido)
ANASTASIA: (Mira a su hija) Eres igualita a él (Sonríe) No sabes lo afortunada que eres (Le da un beso)
ANTONIO: (En la cocina, preparando unos emparedados) Vamos a comer, comer, para después entrarle al postre... (Suena un celular y lo busca. Era el de Dani, Marcelo llamaba) ¡Ey, hermanito! ¿Qué pasó que llamas a esta hora?
MARCELO: ¿Estás con Any? No tengo buenas noticias, Tony
ANTONIO: ¿Qué pasó? Cuéntame...
MARCELO: Es mi madre, ella no está bien y tengo que viajar. Quería avisarle a Any y a Rita
ANTONIO: ¿Como que no está bien? ¿Que tiene?
MARCELO: Un problema en sus riñones, Tony... (Suspira) No le queda mucho tiempo...
ANTONIO: Está bien, yo les aviso, no te preocupes ¿Cuando viajas?
MARCELO: Ahora mismo. Sandy se queda hasta que sepamos bien qué pasa
ANTONIO: ¿Quieres que te lleve al aeropuerto?
MARCELO: Me harías un gran favor
ANTONIO: Espérame, en unos cinco minutos estoy en tu casa ¿sí?
MARCELO: Gracias, hermano, aquí te espero...
ANTONIO: Hasta ahora (Corta y sube al cuarto) Amor tengo que salir
ANASTASIA: ¿Salir a esta hora?
ANTONIO: Sí, amor, lo que pasa es que... (Le cuenta lo que le dijo Marcelo en lo que se viste) Y voy a llevarlo al Aeropuerto
ANASTASIA: Espera, Tony, tienes que decirle a mi tía, seguro quiere ir también
ANTONIO: ¿Puedes decirle tú en lo que yo saco el coche?
ANASTASIA: Si, claro (Se levanta y se arregla la ropa) Vamos, Vicky, tenemos que darle una mala noticia a la abuelita...
RITA: (Estaba en su cuarto cuando escuchó la puerta) Pase...
ANASTASIA: Permiso, abuela... Tengo una noticia que darte y no es linda, ma...
RITA: ¿Qué pasa, mi amor? ¿Le pasa algo a la niña?
ANASTASIA: No, nuestro angelito está muy bien... (Se sienta a su lado) Se trata de Marcia. Marcelo se va ya mismo para España porque al parecer su salud está muy deteriorada. No se mucho, sólo que Tony se lo lleva al aeropuerto
RITA: Tengo que ir (Se levanta) Dile a Antonio que me espere por favor, me voy con Marcelo...
ANASTASIA: Claro, mamá, haz lo que necesites, yo le digo
RITA: Gracias, mi amor (Le besa la frente)
ANASTASIA: Cámbiate tranquila... (Sonríe y sale)
ANTONIO: ¿Que te dijo Rita, amor?
ANASTASIA: Va con Lelo, hay que comprarle un pasaje
ANTONIO: Yo me encargo (La besa) Ve a descansar con la niña, no me tardo...
ANASTASIA: Te diría de acompañarte, pero no quiero sacar a Vicky con este frío..
ANTONIO: Lo sé, mi vida (Le besa la frente) Ve a descansar, yo voy a reservarle el pasaje a Rita
ANASTASIA: Voy...