Capítulo 084
AGATA: (Se ríe) Estate ancora Giovanni, non mi baci più ("Estate quieto Giovanni, no me beses más")
GIOVANNI: ¡Nada, nada! (Sigue y Tony se suma)
AGATA: (No dejaba de reírse) Per favore, bambini, arresto ("Por favor, niños, parad")
ANTONIO: Estos no son besos escandalosos, Madonna...
ÁGATA: No, ma mi vergogno (" No, pero me avergüenzan")
GIOVANNI: (La alza) ¡Celebremos, mamma!
AGATA: Celebramos en la casa, ahora bájame bambino loco..
GIOVANNI: Está bien....
ANTONIO: ¡Fiesta en casa de la Madonna! Llamemos a todos los Cannetti y dile a tío que suelte a Marchello y a Sandy, para que se nos unan
GIOVANNI: Ya lo llamo o mejor, voy a secuestrarlos...
MIRANDA: Te acompaño, guapo
ANTONIO: Yo le pago a los mariachis y luego, a casa, para organizarnos
ANASTASIA: Vamos, te acompaño (Sonríe)
BERENICE: Nosotras nos llevamos a La Madonna
CAPRICE: Y a la Signora Rita…
ANTONIO: Nos vemos en nada, damas preciosas...
BERENICE: Hasta después niñitos (Sonríe y se van las cuatro)
ANTONIO: Futura señora de Cannetti, está usted muy callada, ¿qué sucede, amor?
ANASTASIA: Nada mi amor, solo que todo esto me pareció un sueño (Sonríe) No sabes las veces que soñé que esto pasaba...
ANTONIO: (La abraza por detrás sin dejar de caminar) ¿Soñabas con que te llevara serenata? Déjame decirte que no es la primera vez que lo hago...
ANASTASIA: A mi si...
ANTONIO: Estás en un gravísimo error... (Se miran) La serenata de tus quince, ¿no la recuerdas? Había un mariachi con un sombrero rojo y el traje de charro del mismo color, con una barba medio larga...
ANASTASIA: (Lo mira) ¿Eras tú?
ANTONIO: El mismísimo charro loquito que te cantaba con todas sus fuerzas... "Si nos dejan..."
ANASTASIA: Imbécil...
ANTONIO: ¿Qué? ¿Por qué?
ANASTASIA: Porque ¿sabes en quien pensaba mientras escuchaba la canción? En ti, pedazo de...
ANTONIO: (La silenció con un beso dulce) Any, las cosas que me hicieron negar mi amor por ti en aquel entonces, aunque no lo creas, eran sólo para protegerte, para cuidar de ti y tu inocencia. Tú tenías una vida complicada y enredarte con el golfo del pueblo, no te iba a beneficiar. Además, yo te deseaba de una manera carnal, profunda y a tus quinces años, para algunas cosas, aún eras una niña inocente. No quería corromper eso. Pude haber sido el peor de los imbéciles, pero te juro por nuestro hijo que sentía que si te buscaba, te iba a destruir la vida y por eso me alejaba...
ANASTASIA: Eres gilipollas, ve a pagarle al mariachi, te espero aquí...
ANTONIO: (La besa y abona el costo del espectáculo) Gracias, muchachos, salió de lujo
MARIACHI: Cuando quiera, señor (Saluda a Any con la mano y se va)
ANTONIO: (Regresa con su novia) Dime una cosa, ¿cómo una diosa como tú, tiene tanta paciencia para un gilipollas como yo?
ANASTASIA: Eso mismo me pregunto yo...
ANTONIO: Espero que nunca sepas la respuesta, no sea cosa que me dejes...
ANASTASIA: Quien sabe...
ANTONIO: ¿Es en serio? (Besote) Nadie te va a amar como yo, entérate...
ANASTASIA: Eso no lo sabemos...
ANTONIO: (Frunce el ceño) ¿Quieres averiguarlo?
ANASTASIA: Vámonos... (Se adelanta)
ANTONIO: Me encantaría saber qué demonios hice... (Se pone a la par, pero no habla más)
ANASTASIA: ¿Donde tienes el coche?
ANTONIO: No vine en coche, sino a pie, como tú...
ANASTASIA: Está bien...
ANTONIO: (Saca el celular) ¿Gio? Suspende la jodida celebración, ¿quieres?
GIOVANNI: ¿Por qué? ¿Qué pasó?
ANTONIO: No sé, pero al parecer, no hay nada qué celebrar... (Corta y apura el paso, enojado él ahora)
ANASTASIA: (Llama a Gio) Gio, no le hagas caso a tu primo, la fiesta sigue...
ANTONIO: (Se detuvo en un kiosco) ¿Quieres algo?
ANASTASIA: Agua, por favor...
ANTONIO: (Pide eso y para él, unos chicles, paga) Aquí tienes... (Retoma el camino)
ANASTASIA: (Bebe agua) Paseo entretenido este, si señor...
ANTONIO: (Se gira y la mira) Tú disfrutas haciéndome sentir como un reverendo hijo de puta, así que supongo que si resultó entretenido...
ANASTASIA: ¿Que yo qué?
ANTONIO: Lo que escuchas, Anastasia. Cada vez que te cuento algo de lo que hice por ti en el pasado, me tratas como al peor de los tipos y todo por nada... ¿Sabes lo que me haces sentir? Que fui un hijo de puta por querer preservar la poca inocencia que te quedaba. Con la vida que esa maldita de Marcia te daba, habías madurado de golpe, te habías perdido miles de cosas que tendrías que haber experimentado y si yo avanzaba en mis sentimientos, la poca niñez que aún tenías a la mano, se iba a ir al carajo. Puede que haya sido un estúpido por querer darte algo que nadie más te había dado, pero ya, ¿no? Lo mejor va a ser que no te vuelva a hablar de nada...
ANASTASIA: ¿Sabes lo que siento yo? Tampoco te paras a pensar en lo que siento yo, Antonio. No quería mi maldita niñez, quería, amor, amor que solo me daba mi hermano, y tu por no quitarme mi niñez no me diste el amor que necesitaba, y sí crecí y maduré mucho más rápido, pero no me arrepiento...
ANTONIO: ¿Y qué? ¿Me vas a crucificar por querer cuidarte? Mira, Anastasia, ya no sé ni qué pensar. Siempre es sobre ti, sobre tu dolor, sobre tu mala suerte y lo que no sé es si alguna vez, te pusiste en mis zapatos... (Suspira) Si quieres fiesta, ve a la fiesta, a mí se me quitaron las ganas de todo... (Se gira para que ella no note que estaba a punto de echarse a llorar, se parecía a Úrsula ya)
ANASTASIA: Me pongo en tu lugar, Antonio, pero no te entiendo, no entiendo porque no hablaste conmigo, porque no me dijiste esto antes...
ANTONIO: No lo quieres entender, te lo he dicho mil veces...
ANASTASIA: Está bien, pues, no me querías para la cama porque era muy niña, está bien, perdón...
ANTONIO: ¡¡Me gustaba el sexo duro, carajo!! Yo no hacía el amor, ¿entiendes? Como dice ese que tanto te gusta, el del libro... Para mí era sólo placer, diversión, saciar mis instintos y no podía tomarte para eso, no a ti... Anastasia, eras mi princesa y soñaba con hacer todo contigo, el amor y lo otro también, pero no era momento y mi cuerpo lo necesitaba desesperadamente. Yo quería que para ti fuera algo grandioso y soñaba también con que el día que tuvieras la edad, iría a verte, te diría que te amaba y de a poco, te llevaría por esos caminos. Serías sólo mía y yo sólo tuyo para siempre...
ANASTASIA: Después, no te atreviste a hacerlo...
ANTONIO: ¿Cómo hacerlo si tú tenías tu vida lejos de aquí? ¿Qué derecho tenía yo de ir a buscarte y arrastrarte de regreso a un infierno del que pudiste salir airosa? No, Any, a veces, la prueba más grande de amor, es dejar ir y así lo hice, creyendo que eras feliz lejos de aquí. Asegurándome que tenías una buena vida, yendo a verte a escondidas...
ANASTASIA: Si me hubieras dicho, Tony, si me lo hubieras dicho, hubiera hecho cualquier cosa por ti, cualquiera, pero dejaste que creyera que yo no era nadie en tu vida...
ANTONIO: Y si tú hubieras visto más allá de lo que aparentaba, no habrías necesitado oírlo de mí, Any. Mil veces hice cosas para demostrarte lo que sentía, pero siempre te fijabas en que no te pelaba o en las tipas con las que andaba. Lo demás, pasó desapercibido para ti
ANASTASIA: ¿Qué hiciste?
ANTONIO: ¿De verdad quieres saberlo?
ANASTASIA: Claro que quiero saberlo...
ANTONIO: Tus navidades, los regalos te los compraba yo, por ejemplo. Las fiestas de cumpleaños, ¿quién crees que le hacía llegar el dinero a Marcelo? Marcia jamás te organizó una. Siempre éramos tu hermano y yo. El día que te caíste de la moto, ¿recuerdas algo? Te lastimaste y yo iba detrás de ti, en mi moto, cuidando que nada te pasara, y corrí para auxiliarte, pero estábamos muy lejos del pueblo y no podía llevarte en la motocicleta. Tú despertaste un momento, te pregunté cómo estabas y te llevé cargada al hospital...
ANASTASIA: Yo nunca supe nada de eso, Tony...
ANTONIO: Supongo que no, que era más fácil creer en milagros o en ángeles. ¿Nunca te pusiste a atar cabos? Pasara lo que pasara, Anastasia, siempre estaba. Por más que me gritaras y me insultaras, me quedaba ahí. Cuando Lelo se fue de viaje y yo me quedé esos días en tu casa, ¿realmente creíste que era para "cuidar sus cosas"? No, fue para controlar a la mujer esa, sabía que sin Marce por allí, te iba a maltratar y no pensaba permitirlo
ANASTASIA: Dios, que estúpida fui...
ANTONIO: No eras estúpida, sólo un poco distraída... Puedo haberme equivocado pretendiendo preservar algo de tu niñez o de tu inocencia, pero nunca por no quererte, Anastasia, sino porque te amaba tanto que prefería que tuvieras lindos recuerdos de familia, antes que a un calenturiento robándote lo que no correspondía...
ANASTASIA: Si fui una estúpida porque no vi todo lo que hacías por mi (Lo abraza) perdóname...
Menos mal y creo q termino bien ese pleito jeje
ResponderEliminarJajajaja Este Tony es un Cristian Grey un sadico y protector de Any jajaja... Si que hizo de todo por Any cuando era una adolescente
ResponderEliminarCada dia Mejor!
ResponderEliminarOjalá en verdad se acabe el pelito... pobre Tony!
ResponderEliminar