domingo, 13 de octubre de 2013

Siempre Estuve Aqui 005

Capítulo 005

A unos kilómetros de la casa de Anastasia, Daniel esperaba que Tony llegara, quería dejar un par de cosas claras con él, no iba a permitir que molestara a Anastasia, ni que la embaucara, era su amor e iba a defenderlo.

ANTONIO: Hola, Daniel ¿Qué haces por aquí?
DANIEL: Quiero hablar contigo de Any. ¿Qué te pasa? ¿Por qué la buscas? Déjala en paz, no te ha hecho nada, ya basta, ¿no?
ANTONIO: Any es una antigua conocida, es normal que quiera volver a tratarla, lo único que no sé porque me tiene tanto ¿Como decirlo? Desprecio
DANIEL: Porque la pasó muy mal cuando todo aquello sucedió y tú, Tony, ni siquiera tuviste el tacto para, por lo menos, decir algo en su favor. Medio Santa Marta iba a ser cómplice de Casandra y la única persona que quiso ayudarte, la pasó realmente mal. Te lo pido por Marcelo también, no la provoques, ¿no te parece que ya tuvo suficiente?
ANTONIO: Yo no la mande a desnudarse enfrente de mi casa, y si me parece que tuvo suficiente, pero no voy a dejar de tratarla, me importa un cuerno lo que digan en el pueblo, nadie va a venir a decirme que hacer o que no
DANIEL: No te estoy diciendo que no la trates, sino que lo hagas bien y antes de cuestionar cómo se apareció en tu casa, pregúntate qué fue lo que le pasó. ¿Nunca te dio curiosidad saberlo? ¿Tienes una mínima idea de la razón por la cual llegó en esas fachas? No, no sabes nada, solamente te importa tú cabeza y los demás ¡que se pudran! Valiente alcalde y valiente amigo.
ANTONIO: Yo no la cuestiono, es más me gustó lo que vi (Sonríe) Y no, solo no me importa mi cabeza, me importa Anastasia
DANIEL: ¡Imbécil!
ANTONIO: Gracias (Vuelve a sonreír)
DANIEL: (Le da un puñetazo) ¡No le jodas la vida, o te mato, estúpido! (Se va)
ANTONIO: (Se toca donde le duele) Pega fuerte el enano, pero no te tengo miedo Danielito (Entra en su casa)

El domingo por la mañana Antonio decidió hacerle una visita cordial a su futura vecina, así que se levanto, baño y fue hacia la casa en su moto. Cuando llegó se escuchaba música del interior de la casa, se acercó a la puerta e iba a tocar pero decidió entrar por la puerta de atrás que estaba abierta.

ANTONIO: ¡¡Buenos días, señorita Anastasia!! (Dijo con una sonrisa en los labios)
ANASTASIA: (Se sobresalto) ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste?
ANTONIO: ¿Cómo entré? Caminando, por la puerta de atrás que está abierta... (Le da un beso en la mejilla) Quise pasar a ver cómo estabas y cómo encontraste la casa... ¿Puedo ayudarte en algo? (La miraba de arriba a abajo)
ANASTASIA: Sí, puedes ayudarme en algo
ANTONIO: ¿Qué será?
ANASTASIA: ¿Me puede hacer el favor de marcharte de mi casa? (Dijo sonriendo)
ANTONIO: Si me lo pidieras sin sonreír, quizás...
ANASTASIA: (Se pone seria) Por favor Antonio ¿Por qué quieres complicarme la vida? Vete a tu casa concéntrate en tu campaña y a mi déjame en paz
ANTONIO: Eso quiero, pero no entiendo por qué me odias tanto, Any, ¿qué fue lo que te hice para que me desprecies de ese modo? (Se acerca un poco) Dime de una vez las cosas y dame la oportunidad de enmendar mi falta
ANASTASIA: Hace unos años ni sabias que existía, ¿Por qué me buscas ahora?
ANTONIO: Sabía que existías, no creas que no, pero eras una niña, Any. ¿Por eso me odias? ¿Por no hacerte caso?
ANASTASIA: Me hacías menos Antonio
ANTONIO: Any, el problema era que yo quería cosas que una niña no podía darme. Era un muchachito de 19 años, con ganas de cama y por eso era tan patán. Perdóname, no pensé que te hacía daño.
ANASTASIA: Me hacías, Antonio, ahora simplemente no me agrada tu compañía, me fui del pueblo por ti, no hagas que vuelva a irme, por favor
ANTONIO: ¿Realmente no te agrado?
ANASTASIA: No me agrada tu compañía, tú no lo sé, no te conozco...
ANTONIO: El tiempo pasó para los dos, tómate un café conmigo y empieza a conocer al que soy ahora
ANASTASIA: ¿Para, que?
ANTONIO: Para conocerme y dejarme conocerte... (Le entrega un paquetito) Desayuna conmigo...
ANASTASIA: Ahora quieres conocerme... (Mira el paquetito) ¿Qué es esto?
ANTONIO: Unas pastas, saben exquisitas con el café... (Le sonríe) Anda, dame una oportunidad de redimir lo mal que te traté, por favor... (Hace una especie de puchero)
ANASTASIA: Gracias por el detalle, pero ya desayune, si quieres tomate una taza de café en lo que yo ordeno la cocina
ANTONIO: Acepto... (Van a la cocina) Prueba las pastas, tú eres cocinera, podrás apreciar lo deliciosas que son
ANASTASIA: Soy pastelera, Antonio, no cocinera (Sonríe y prueba una) Mmmm están deliciosas ¿Donde las compraste?
ANTONIO: En la confitería que está frente al negocio de Úrsula... (Ella le sirve el café) Gracias...
ANASTASIA: Son buenas, pero tienes que probar las mías (Va a la despensa y saca un tarro) Toma, pruébalas...
ANTONIO: (Lo hace y le fascinan, así que toma el carro) Dime, por favor, que me regalas todas... No vuelvo a comer otra cosa en mi vida, Any, ¡están exquisitas!
ANASTASIA: (Sonríe) Son todas tuyas, pero el tarro me lo quedo (Se pone a colocar los utensilios de cocina)
ANTONIO: La semana que viene, tengo una reunión con varios de mis publicistas, ¿quisieras hacer el catering?
ANASTASIA: ¿Vas a hacer un catering de tartas y pasteles? Porque eso es lo que hago
ANTONIO: Si, porque es por la tarde, es ideal y si prueban estos, bonita, ¡está hecho que los convenzo!
ANASTASIA: Está bien, pero me tienes que decir que quieres para hacerlo, hazme una lista...
ANTONIO: Estas pastas serán las estrellas y no sé, unas tartas de fresa, durazno, cosas de esas. No tengo mucha idea, pero se me ocurre lago. Muéstrame qué tienes y elijo
ANASTASIA: Ahora mismo no tengo nada, pero te puedo hacer una degustación cuando quieras...
ANTONIO: ¡Esa es la actitud! ¿Cuánto te demoras en prepararla? Y por los costos, no te preocupes, yo me hago cargo (Seguía comiendo las pastas) ¿Les pones algo para hacerlas adictivas?
ANASTASIA: Tardo, dos días, así que tú decides y no, solo le pongo mucha dedicación y cariño
ANTONIO: Prepara todo y en dos días hacemos la degustación... Oye, ¡no hay más! Eso no se vale, caramba...
ANASTASIA: Espera (Va a la despensa y saca una cajita) Esto es regalo de la casa (Coge el tarro y lo pone en el fregadero para lavarlo)
ANTONIO: ¿Es en serio? (Va con ella y le da un besote en la mejilla) ¡Desde hoy eres mi mejor amiga! (Otro beso) Es la cosa más deliciosa que he probado...
ANASTASIA: Para con los besos, Antonio
ANTONIO: Perdón, es pura gratitud... ¡No seas así! (Se vuelve a donde estaba y sorbe el café) Mira, lejitos me veo más bonito...
ANASTASIA: Ahí estás mejor (Sonríe y se gira, coge un utensilio y se sube a la escalera) Si quieres más, me lo dices y te las cobro (Se gira un poco y se tambalea)
ANTONIO: (Se apresura y la ataja) ¿Estás bien?
ANASTASIA: Sí, gracias...
ANTONIO: De nada. Si necesitas subir, te sostengo la escalera
ANASTASIA: No hace falta, pero gracias por el ofrecimiento (Se baja) ¿Tú no tienes cosas que hacer?
ANTONIO: No, es mi día de descanso...

7 comentarios:

  1. Qqqqqqq llegó desnuda hasta la casa de Antonio jajajajajajaja

    Creo q Anastasia si estaba loquita por Antonio......

    Quiero saber q más paso por que ella hizo eso????

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  2. hasta yo kiero saber xk any llego desnuda a la casa de antonio!!

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  3. Eso no me lo esperabaaaa!! Que paso. Para que llegase asi ? Va a costra un poco pero estos terminan juntos lo presiento jajajjaa me encantoooo el capitulooo te felicito tamiiii!!!! :D

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  4. Desnuda afuera de la casa de Antonio? What? que le habrá pasado para que haga eso... ya me quedo la duda

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  5. Ahora entiendo por que la mamá ese así con ella, que locura de adolescentes, y como que Antonio la quiere utilizar para su beneficio en las elecciones,, no se pr que pero esa es mi impresión..

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  6. QUEEEEEEEEEEEE! Yo también quiero saber por qué llego desnuda a la casa de Antonio.

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