Capítulo 009
Antonio llegó puntual al restaurante. Iba vestido de traje negro, camisa blanca y corbata también negra. Era un hombre muy atractivo y esa vestimenta lo favorecía. Any, por su parte, llegó casi media hora tarde, a propósito, para demostrar cierto control ante la situación y lucía bellísima. Ella con una falda corta con vuelos asimétricos, de color negro, que estilizaban sus piernas y una camisa de manga medía, con estampados y un escote que dejaba admirar sus senos sin enseñarlos, Tony, al verla, solo pudo sonreír.
ANTONIO: (Se puso de pie y le corrió la silla) Buenas noches, te ves guapísima
ANASTASIA: Tu también (se sienta) Gracias
ANTONIO: ¿También me veo guapísima? Jajajaja
ANASTASIA: No, tonto, tú te ves guapo
ANTONIO: Un insulto y un halago en la misma frase, eres brillante... (Le ofrece vino) ¿Me acompañas con una copa o prefieres tomar otra cosa?
ANASTASIA: Te acompaño
ANTONIO: (Le sirve) Espero que te guste...
ANASTASIA: Eso espero yo también
ANTONIO: ¿Brindamos?
ANASTASIA: ¿Por qué brindamos?
ANTONIO: Por las segundas oportunidades
ANASTASIA: Entonces Salud por eso
ANTONIO: (Beben) ¿Cómo fue el resto de tu domingo?
ANASTASIA: Muy bien, ya desempaqué todo lo que tenía, solo me falta lo que me llega esta semana ¿Y el tuyo?
ANTONIO: Después que te fuiste de mi casa, fui a ver a Marcelo y de ahí, regresé a cambiarme y aquí me tienes...
ANASTASIA: ¿A mi hermano? No, no contestes, no es asunto mío, vinimos a hablar de negocios...
ANTONIO: Si, a tu hermano, que es mi mejor amigo... ¿Vinimos a hablar de negocios?
ANASTASIA: Si
ANTONNIO: Te escucho, entonces
ANASTASIA: Ya tengo una lista de lo que te voy a preparar en la degustación y los precios, te la puedo enviar por email o te la doy ahora
ANTONIO: Ambas cosas, por favor. Por mail me ahorras un montón de trabajo y quiero ver ya mismo de qué se trata ese presupuesto
ANASTASIA: (Coge su bolso, saca la lista y se la da) Si tienes alguna objeción con los precios lo podemos discutir
ANTONIO: (La mira) No se mucho sobre estos costos, pero no me parece nada fuera de lo normal. De todos modos, recién mañana podré confirmarte
ANASTASIA: Esta bien, si quieres el miércoles podemos hacer la degustación
ANTONIO: Hagamos así. Si mañana me aprueban tu presupuesto, te llamo y te vienes a mi oficina para que te dé el dinero. ¿Te parece? Por cierto, mi papá suspendió la reunión de esta tarde, así que me comí las dos cajas de pastas yo solo
ANASTASIA: ¿Tu solo?
ANTONIO: Si, mientras me vestía para venir...
ANASTASIA: Entonces seguro que no tienes hambre
ANTONIO: Si tengo, verás, soy bastante tragón... (Le sonríe)
ANASTASIA: Ahora entiendo porque eras tan amigo de mi hermano, son igualitos
ANTONIO: Algo de eso hay, jajajaja... (Bebe un poco más) De verdad que estás preciosa, Any
ANASTASIA: Antonio, no empieces
ANTONIO: No empiezo, no te enojes, pero es lo que ven mis ojos, Anastasia. Llevo muchos años queriendo verte y hablar contigo en paz, tranquilos...
ANASTASIA: En 11 años mucho esfuerzo no hiciste...
ANTONIO: Lo sé, por eso te dije que quiero modificar lo estúpido que fui y ya no serlo. ¿Te puedo pedir algo?
ANASTASIA: Dime...
ANTONIO: ¿Podrías dejar esa actitud tan a la defensiva? Sé que la cagué, que fui un imbécil y que deberías darme con un garrote en la cabeza, pero pasar este rato juntos, debería ser algo ameno y si sigues así, lo complicas más de lo que ya está complicado
ANASTASIA: Tienes razón, lo siento ¿Pedimos?
ANTONIO: Pidamos... (La mira y sonríe cuando ella desvía su mirada)
ÚRSULA: Entonces parejita ¿Que van a pedir?
ANASTASIA: (La fulmina con la mirada) Una carne mechada para mí, con ensalada Waldorf...
ANTONIO: Lo mismo para mí, pero en vez de ensalada una ración de papas fritas (Sonríe)
ÚRSULA: Perfecto, enseguida les traemos su pedido... (Se ríe de su amiga burlona y se va)
ANTONIO: ¿Qué te pasa que la miras así?
ANASTASIA: ¿A quién?
ANTONIO: A Úrsula... (Se ríe) ¿Fue por lo de "parejita"?
ANASTASIA: Sí, no me gusta que diga esas cosas y lo sabe
ANTONIO: Justamente lo hace porque busca que reacciones, en cuanto ignores esos comentarios, ya no los hará
ANASTASIA: Entonces ya sé cómo hacer cuando tú me digas estupideces, gracias (Sonríe)
ANTONIO: ¿Ves? Aunque conmigo no te lo tomes tan a pecho, porque si vas a ignorar mis estupideces, no podremos hablar de nada...
ANASTASIA: En eso tienes razón
ANTONIO: ¡Ajá! Me diste la razón, pequeña... (La mira y le hace muecas)
ANASTASIA: (Se ríe) Eres rematadamente tonto, Antonio
ANTONIO: Pero te hice reír, misión cumplida...
ANASTASIA: Gracias, hacía tiempo que no me reía así...
ANTONIO: Al menos hice algo decente por ti... (Bebe un poco más, era raro en él, pero estaba nervioso) Dígame, señora pastelera, ¿cuál es su especialidad?
ANASTASIA: Las tartas de boda
ANTONIO: ¿De qué las haces?
ANASTASIA: De lo que los novios quieran, pero lo que más uso es el mazapán
ANTONIO: Mmmm... ¿Podrías hacer uno para la degustación? No uno grande, pero algo que pueda probar. Digamos que un modelo a escala...
ANASTASIA: Si puedo, pero eso me llevará más tiempo
ANTONIO: No importa. Hacemos la degustación en dos días y cuando lo tengas, me avisas y lo pruebo.
ANASTASIA: Entonces está bien, por cierto ¿Sabes dónde puedo conseguir un coche?
ANTONIO: Tengo uno que no uso, si quieres, te lo presto hasta que consigas uno que te guste. Porque vas a tener que ir a la ciudad, aquí en Santa Marta, concesionarias, no hay
ANASTASIA: No me importa que sean de segunda mano, solo quiero algo para moverme por el pueblo...
ANTONIO: Te puedo prestar mi coche, pero esta vez que no se te ocurra meter una mofeta en el maletero
ANASTASIA: ¿Todavía te acuerdas de eso?
ANTONIO: ¿Como no acordarme?
ANASTASIA: Entonces también te acordaras que te pague la limpieza del coche
ANTONIO: Pero el coche no volvió a ser lo mismo, lo tuve que vender en una subasta
ANASTASIA: Lo siento
ANTONIO: Olvídalo...
ANASTASIA: No puedo, es mi pasado...
ANTONIO: Déjalo atrás
ANASTASIA: Atrás está (Sonríe) ¿Cuando me puedes dejar el coche?
ANTONIO: Mañana
ANASTASIA: Entonces mañana paso por tu casa...
ANTONIO: ¿A qué hora?
ANASTASIA: Cuando tu estés desocupado, con esto de la campaña seguro que tienes mil cosas que hacer
ANTONIO: Si, pero a mediodía siempre estoy en casa. Almuerzo ahí
ANASTASIA: Entonces paso al medio día
ÚRSULA: (Aparece) Aquí tienen su cena, tortolitos (Pone los platos en la mesa) Si quieren un lugar para dar rienda a su pasión me lo dicen, tengo un lugar perfecto (Sonríe)
ANTONIO: (No puede contener la risa) Eres tremenda, jajajaja
ANASTASIA: No le rías las gracias (Mira a su amiga) ¿Tú no tienes un marido al que atender?
ÚRSULA: Sí, pero me gusta ver cómo te comes con los ojos a Tony (Le sonríe) Bueno los dejo, tengo cosas que hacer (Se retira)
ANTONIO: ¿Me comes con los ojos? Sería mejor que me comas con la boca
ANASTASIA: No te como con nada
ANTONIO: Qué pena... (Hace puchero)
ANASTASIA: Quita esa cara y come...
ANTONIO: ¿La comida o a ti?
ANASTASIA: La comida
ANTONIO: ¡Más pena! (Le tira un besito y sonríe) ¡Buen provecho!
ANASTASIA: Buen provecho (Empiezan a comer)
El resto de la cena transcurrió de manera distendida. Para evitarse discusiones, Antonio se resignó a hablar sobre cosas superfluas, banas y tontas y aunque no era su idea, el resultado si fue bueno, ya que los dos se rieron mucho y la pasaron bien. Como lo había prometido, al finalizar su compromiso con Tony, Any fue a casa de Daniel. Al verla en la puerta, el muchacho sonrió con plenitud
DANIEL: ¡Viniste!
ANASTASIA: Te dije que vendría
DANIEL: Pasa, pasa, por favor...
ANASTASIA: (Ella entra) ¿Me ofreces un vasito de agua?
DANIEL: Te ofrezco lo que me pidas. Ven, pasa y siéntate en la sala ¿no prefieres un café o un trago?
ANASTASIA: No, solo agua, gracias (fue a la sala y se sentó en el sillón)
DANIEL: (Buscó el pedido y se lo llevó a Any) Toma, preciosa... ¿Y? ¿Cenaste con Tony?
ANASTASIA: Sí, cené con él (bebe un poco de agua)
DANIEL: ¿Cómo fue todo? (Estaba calmado y sonriendo, sólo tenerla allí era suficiente)
ANASTASIA: Bien, hablamos del pasado y del negocio que me propuso
DANIEL: ¿De qué se trata?
ANASTASIA: Quiere que le prepare unos pasteles para una reunión que tiene la próxima semana y la verdad no puedo renunciar a eso
DANIEL: (Sonríe) Estoy de vacaciones en mi trabajo, puedo ayudarte en lo que necesites, aunque más no sea lavar los platos, porque de repostería, no entiendo nada
ANASTASIA: No hace falta pero gracias (Sonríe) Trabajo mejor sola
DANIEL: Si te arrepientes, sabes dónde encontrarme, hermosa... ¿Puedo saber por qué viniste? No me quejo, me encanta que estés aquí, pero no termino de comprender el motivo
ANASTASIA: Porque te lo dije esta tarde que vendría a contarte lo de la cena, ¿no lo recuerdas?
DANIEL: Si, claro que lo recuerdo, nomás que es como raro, podrías haberlo hecho por teléfono... (Suspira) Me había ilusionado con que era por otro asunto, pero no hay caso
ANASTASIA: También estuve pensando en algo
DANIEL: ¿En qué?
ANASTASIA: En nosotros, en lo que tú sientes por mí
DANIEL: ¿Y qué pensaste?
Hay no anastasia no vallas a salir con que le vas a dar una oportunidad a Daniel :-( eso sería mala idea de tu parte.......
ResponderEliminarExactamente que no salga con eso jajajaja aunke kien sabe jajaja
ResponderEliminarHay Dios me da ternurita Daniel. Pero se que en el caorazon no se manda...
ResponderEliminarPor favor no le hagas caso a Daniel
ResponderEliminarHay no que Anastasia no vaya a cometer la absurda idea de ponerse en pareja con Daniel...
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