Capítulo 071
En Florencia, más precisamente en casa de Madonna, Berenice y Caprice conversaban sobre la posibilidad de que una quedara embarazada, el problema era que Capri quería ser ella y Bere no quería que ninguna lo hiciera, al menos no en un futuro próximo...
BERENICE: Entiende, Capri, las dos estamos en un momento crucial en nuestras carreras, tenemos que esperar
CAPRICE: ¿Que vamos a esperar? ¿Cuando seamos más viejas? Quiero ser madre ahora y por mi carrera no hay ningún problema
BERENICE: Pero esto nos concierne a las dos y yo no me siento lista para asumir esa responsabilidad
CAPRICE: Entonces no quieres tener un hijo conmigo Bere, dilo de una vez...
BERENICE: No se trata de eso, no seas tan drástica, es simplemente una cuestión de tiempo y dedicación. El día que tengamos un bebé, quisiera estar presente, ofrecerle tiempo de calidad y no ser la que se va temprano y vuelve tarde, sólo verlo dormir y ya. (Se sienta) Calidad de tiempo es lo que deseo darle a un hijo, Capri, quizás no lo entiendas porque tienes a tus padres, pero para mí es diferente, cuando los míos vivían, casi no veía a mi papá y no lo recuerdo, ¿entiendes?
CAPRICE: Te entiendo, pero si llegas tarde es porque quieres, eres la dueña, puedes delegar obligaciones, no quiero esperar más, mi amor...
BERENICE: Créeme que lo entiendo y si me esperas sólo unos meses, te prometo que lo hacemos. Nomás quiero cerrar algunos negocios más y dejaré la presidencia de la empresa por una larga temporada, tío Carlo me dijo que él me cubriría
CAPRICE: ¿Solo unos meses?
BERENICE: Seis a lo sumo, te lo prometo...
CAPRICE: ¿Me lo prometes?
BERENICE: (Asiente) Sabes que nunca rompo una promesa. Pase lo que pase con esos negocios, en unos meses haremos el tratamiento para tener un bebé
CAPRICE: Está bien...
BERENICE: Ya, amor, perdóname, se que te dije las cosas mal al principio y no creas que no quiero una familia contigo, ese es mi sueño más grande
CAPRICE: Te creo, Bere, pero sabes cómo me siento y lo que quiero y que me digas las cosas así, me duele...
BERENICE: Soy una burra, lo sé y lo siento... ¿Qué te parece si para remediar mi falta, programamos una cita con la ginecóloga para la semana que viene? El miércoles tengo todo el día libre y podremos empezar a planificarlo...
CAPRICE: Gracias mi vida (La besa) eres la mejor (Sonríe)
BERENICE: No, tú lo eres, yo sólo soy muy suertuda
CAPRICE: Te amo, bebe (La besa) ¿Vamos con la Madonna?
BERENNICE: Déjame que llamo al bobo de Giovanni, ¡todavía estoy esperando que me marque como prometió!
CAPRICE: Hazlo (Se pone detrás de ella) Mientras te hago un masajito...
BERENICE: Si, por favor, tengo el cuello más anudado que soga de barco... (Marca) Está sonando, pero el tarugo no atiende
CAPRICE: Déjalo sonar un poco más...
GIOVANNI: (Atiende) Ey, preciosa...
BERENICE: Hola, tonto, ¡¡no me llamaste!! Te voy a dar una tunda cuando regreses, ¿escuchaste?
GIOVANNI: Antes de condenarme tienes que saber algo, preciosa de mi vida
MIRANDA: (Lo mira y habla bajo) Vas muy bien Giovanni (Sonríe irónicamente)
GIOVANNI: (La mira) Es mi hermana, Miranda... (Hace un gesto de molestia) ¿Sigues ahí, Bere?
BERENICE: Si, grandote ¿Con quién hablabas?
GIOVANNI: Con tu futura cuñada, pero parece que lo que le digo le entra por un oído y le sale por el otro. ¿Cómo está la abuela?
BERENICE: Para el carro ahí ¿Como que futura cuñada, Gio?
GIOVANNI: Lo que oyes, conocí a una mujer que ni te imaginas, pero ella no me cree una palabra... Ahora dime, cómo está Madonna
BERENICE: Está muy bien, y esta noticia le va a encantar igual que a mí, pon el manos libre, quiero escuchar la voz de la mujer que conquisto a mi hermano...
GIOVANNI: No es el momento
BERENICE: Claro que es el momento, menso, juro que te ayudo…
GIOVANNI: Está bien (Lo hace) Berenice, Miranda, ¡hablen!
BERENICE: ¿Se llama Miranda, hermanito? E muy bonito nombre...
CAPRICE: Hola Miri, soy Capri ¿Te acuerdas de mí?
MIRANDA: Si, claro, la prima de Tony
CAPRICE: En realidad soy la novia de la Berenice, pero si, podríamos decir que somos primos, jajajaja
BERENICE: Así que mi novia, conoce a mi futura cuñada ¿y yo no? La Madonna cuando se entere va a querer conocerte Miranda, llegar al corazón de ese menso no es fácil y conociéndolo tu lo conseguiste...
MIRANDA: ¿Ah, sí?
GIOVANNI: Bere, cierra la boca, por favor
BERENICE: ¿Por qué? Nunca, después de la guarra aquella volviste a mencionar a ninguna otra mujer, Miranda es la primera, no es extraño que quiera conocerla, enano...
GIOVANNI: Será como digas, pero no te pasé con ella para que me hagas publicidad, sino para que se escucharan y ya. Puedes saludar a la abuela y quedarte tranquila
BERENICE: No te hago publicidad, es la verdad, pero vale, no hablo de nada, Miranda ¿Cuando vienes a conocernos y para que te conozcamos?
MIRANDA: Muy pronto, Berenice, viajo con Tony y Any para quedarme unos días allá...
CAPRICE: Será un gusto volver a verte, seguro que congenias a la perfección con Bere, las dos son muy simpáticas...
GIOVANNI: Eso lo puedo asegurar yo, y bueno, las dejamos, sigan con lo que hacían puerquitas y denle saludos a la Madonna, las quiero...
BERENICE: Claro, hermaniTONTO. Adiós, Miranda, espero conocerte
CAPRICE: Hasta la próxima, chicos...
GIOVANNI: (Cuelga) ¿Por qué esa cara, preciosa?
MIRANDA: Pensé que estabas molesto conmigo
GIOVANNI: Sí, un poco...
MIRANDA: Lo siento, debí tener un poco más de fe... (Come una fresa) Supongo que tienes razón y soy yo la que no se da tiempo
GIOVANNI: Casi siempre tengo la razón... (La mira) ¿Me das un poco?
MIRANDA: ¿Y tu mousse? (Le ofrece una fresa)
GIOVANNI: ¿Quieres un poco? (Muerde la fresa)
MIRANDA: Claro...
GIOVANNI: (Se pega a ella) Primero comamos tu postre (Muerde una fresa que Miri tenía en su boca) Mmmmm que bien sabe la fresa...
MIRANDA: Ahora está más deliciosa aún...
GIOVANNI: (Sonríe) ¿Verdad que si? (Coge otra fresa y la unta en nata) ¿Quieres otra?
MIRANDA: Por favor...
GIOVANNI: Si quieres la fresa, cógela (Se pone la fresa en la boca)
MIRANDA: No me desafíes
GIOVANNI: No lo hago... (Sonríe)
MIRANDA: (Muerde la fresa) Si lo haces... ¿Qué quieres de mí?
GIOVANNI: Todo, mi amor...
MIRANDA: ¿Qué incluye ese TODO?
GIOVANNI: Todo, tu amor, tu amistad, tu compañía, hijos, besos, caricias, una familia ¿Se me olvida algo?
MIRANDA: Si, un perro y un gato...
GIOVANNI: Si eso quieres, eso tenemos, aparte de todo lo demás (La besa) ¿Vas a confiar en mí?
MIRANDA: (Suspira) Si... (Deja las fresas a un lado y lo besa) También quiero todo contigo...
GIOVANNI: ¿De verdad? (Sonríe mientras se besan)
MIRANDA: Como dice una amiga mía mexicana: ¡verdad verdadera!
GIOVANNI: (Mientras se besan se va recostando sobre ella) Me haces inmensamente feliz, amor...
MIRANDA: ¿Qué haces?
GIOVANNI: Besarte ¿no quieres?
MIRANDA: ¿Sólo es eso?
GIOVANNI: Sí, solo eso ¿por?
MIRANDA: Como te estabas acostando sobre mí, creí que querías más
GIOVANNI: Quiero más, pero solo cuando tú me des permiso, mi amor...
MIRANDA: ¿Para todo eres tan correctito? No molas a veces (sonríe) Avíspate un poco...
GIOVANNI: Lo que pasa es que no quiero cagarla contigo, Miranda, no quiero hacer algo que te aleje de nuevo de mi lado...
MIRANDA: ¿Tan mal lo haces? Si es así, yo te ayudo a practicar (besote muy sugerente)
GIOVANNI: No me provoques si no me vas a dejar seguir...
MIRANDA: ¡Dios mío! Desde que entraste por esa puerta esta mañana que espero que avances, Gio, ¡no seas menso! (Le abre la camisa) ¿Esa señal es clara? (Lo besa mucho)
GIOVANNI: (sonríe) Muy clara... (Le besa el cuello mientras le acaricia el cuerpo a Miri) Te amo, preciosa, te amo...
MIRANDA: Nunca pensé que lo del amor a primera vista realmente existiera, pero es cierto y ¿sabes qué, Gio Cannetti? También te amo y deseo que seas mío en cuerpo y alma
GIOVANNI: Ya soy tuyo en cuerpo y alma, bella… (Mete sus manos bajo la camisa de Miranda)
MIRANDA: Me encantas, Gio, desde que me tenías contra la puerta de la casa de Any que ansiaba esto
GIOVANNI: Yo desde que te vi por primera vez... (Le saca la camisa por la cabeza) Mmmmm que bien sabes (besa sus senos por encima del sujetador)
MIRANDA: (Gime) Esa boca sí que sabe lo que hace (Se desprende el broche) Pero así es más sabroso...
GIOVANNI: Probemos (Se apodera de sus senos) Eres deliciosa...
MIRANDA: (Le agarra la cabeza) Dios, Gio, ¿por qué tardaste tanto en llegar, eh? (Mete sus manos entre ambos cuerpos para desabrocharle el cinturón)
GIOVANNI: Aun no lo sé, mi amor, pero ya estoy aquí... (Baja los besos por el cuerpo de ella y desabrocha su pantalón)
MIRANDA: Hazme el amor, precioso, lo deseo con cada centímetro de mi ser
GIOVANNI: (Se deshace de la ropa interior mientras no dejaba de besarla) Miri, ¿puedo preguntarte algo?
MIRANDA: Lo que quieras, pero no te detengas...
GIOVANNI: ¿Crees en mi amor? (Sigue besando y prosigue besando la parte húmeda de su amante)
MIRANDA: (Gime) Si no lo creyera, te aseguro que no estarías haciéndome eso...
GIOVANNI: ¿Te está gustando? (Prosigue intensificando un poco la acción)
MIRANDA: ¡Dios, si! (Gime más, hacía mucho tiempo que no estaba con un hombre y casi se le había olvidado lo bien que se sentía)
GIOVANNI: (Sigue hasta hacerla acabar, luego sube sus besos hasta los labios de ella) Te amo, bella, con el alma (Le besa el cuello) Eres la donna della vita mia... (“Eres la mujer de mi vida”)
MIRANDA: (Su italiano era pésimo) ¿Cómo se dice "eres el hombre de mis sueños"?
GIOVANNI: Se dice, L'uomo dei miei sogni (Sus manos no paraban quietas)
MIRANDA: Me tienes que enseñar a hablar en italiano, amor, pero eso será después, ahora... (Lo pone debajo y se sienta sobre él, logrando la penetración, aunque le dolió un poco, por la falta de práctica)
GIOVANNI: (Vio el dolor en su cara) ¿Estás bien, donna mía?
MIRANDA: (Asiente) Hace mucho que no estoy con alguien, es normal que duela un poco, no te preocupes... (Lo besa)
GIOVANNI: Si me preocupo, vamos a parar...
BUEN CAPITULO ME GUSTO JAJAJAJA
ResponderEliminarBuen capitulo pero ojala Miri no se enoje x parar...
ResponderEliminarUffff hasta que cayo Miranda y se dejo amar... Bere tuvo que decirle eso para que recapacite
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