Capítulo 170
Antonio quería
saber porque había tomado esa decisión, porque aunque lo sospechaba,
quería escucharlos de los labios de su hijo. Luego ya verían él y Any como
solucionar el problema con su Javier.
JAVIER: Porque
mamá dijo que iba a echar a Renato
ANASTASIA: Lo
que te dije fue que si no obedecían, el perro se iba
ANTONIO: ¿Y a
ti te parece que ese es un motivo para irte de la casa?
JAVIER: Si no
quieren a Renato, no me quieren a mí, por eso me fui
ANTONIO: ¿Quién
dijo que no queremos al perro, hijo? Es la mascota de la familia
JAVIER: Si no
les importa echarlo, es que no lo quieren
ANASTASIA:
Antonio, detén el carro...
ANTONIO:
(Detiene el coche) ¿Qué pasa, amor?
ANASTASIA: (Se
gira y mira a su hijo, intentando contener las lágrimas) ¿De verdad crees eso,
Javier? ¿Realmente piensas que no queremos a Renato o a ti? ¿Qué clase de
personas seríamos tus padres, eh? (El niño iba a hablar, pero no se lo
permitió) No dirás una sola palabra hasta que yo te diga lo contrario...
(Respira profundamente) Estos dos que ves aquí (Señalando a Tony y a ella
misma) No vivimos más que para esta familia y Renato forma parte de la misma.
Puede que haya dicho algo fuera de lugar cuando los regañé, pero eso no avala
lo que hiciste y que creas que tu mamá es tan mala persona, porque no lo soy.
Si uno de mis hijos me conoce y sabe lo mucho que los amo, ese eres tú (No
aguanta más y llora) No tienes derecho a hacer lo que hiciste, Javier, ¡ningún
derecho! Tu papá y yo casi nos morimos de miedo, ¿lo entiendes? ¿Puedes comprender
lo que sentimos nosotros y tus hermanos cuando nos dimos cuenta que te habías
escapado? ¿Y si algo te pasaba, hijo? ¿Qué teníamos que hacer? (Se toma el
vientre)
ANTONIO: Any,
ya, amor (Le seca las lágrimas) Respira hondo, mi vida, tranquilízate
ANASTASIA: ¡No
me puedo tranquilizar! (Vuelve a su hijo) No te das idea de las horas de angustia
y pánico que pasamos, Javier, tu cabeza ve esto como una travesura o rebeldía,
pero para nosotros fue lo peor que hemos vivido hasta hoy. Solamente piensa en
que uno de tus hermanos lo haga o que papá y yo nos larguemos únicamente por no
estar de acuerdo con alguna cosa... Antonio, llévame al hospital, no me siento
bien
ANTONIO: Ya
mismo, relájate y respira hondo, mi amor (La besa, arranca el coche y se dirige
al hospital)
JAVIER: Lo
siento, mami
ANASTASIA: No
quiero que lo sientas, sino que no lo vuelvas a hacer jamás, ¿me escuchaste?
¡Nunca más, Javier! Amor, no son los bebés, así que calma, por favor
JAVIER: ¿Qué te
duele?
ANASTASIA:
Estoy muy mareada, hijo
ANTONIO: Igual
te sientes mal y eso me preocupa, mi amor, no tardamos
ANASTASIA:
Maneja tranquilo, cielo, eso es todo... (Javier le acaricia la cabeza y ella le
toma la mano)
ANTONIO: Javier,
llama a tus hermanos y diles que no tardamos ¿Sí?
JAVIER: Si,
pa...
ANASTASIA:
(Baja la ventanilla del carro) Dios...
ANTONIO: ¿Qué
tienes, amor?
ANASTASIA: Son
los malestares normales, precioso, no te preocupes.
ANTONIO: Ya
llegamos, vamos
JAVIER: (Deja a
Renato en el coche) No hagas lío, amigo
ANASTASIA:
(Baja y toma a su hijo de la mano) No me sueltes, Javi
JAVIER: Nunca,
mami...
ANASTASIA:
Vamos...
ANTONIO: Con
cuidado, mi vida
ANASTASIA: Si,
mi amor...
JAVIER: (Ve a
un médico) ¡¡Doctor!! Mi mamá se siente mal y tiene mellizos en la panza,
¡venga, venga!
ANASTASIA:
Tranquilo, hijo
JAVIER: No,
mami te tiene que revisar
DOCTOR: ¿Qué le
sucede, señora?
ANTONIO: Está
mareada y se siente mal ¿Puede revisarla?
DOCTOR: Por
supuesto. Señora, acompáñame y ustedes esperen aquí
JAVIER: Yo
quiero ir
ANTONIO: Yo también
ANASTASIA: Pero
se quedan aquí, lo dos (Mira al doctor) Vamos...
JAVIER: Pero...
ANTONIO: Nada,
campeón, hagámosle caso...
JAVIER: Está
bien (Da un besote a Any) Cúrela, doc
DOCTOR: Lo
haré, tranquilo
JAVIER:
(Mirando a su mamá irse con el tratante) Soy un tarado...
ANTONIO: Pues,
sí
JAVIER: (Lo
abraza) Lo siento, pensé que si me iba ya no habría más problemas
ANTONIO: Huir
nunca es la solución, hijo
JAVIER: Yo creí
que si... ¿Mamá y los bebés van a estar bien, cierto?
ANTONIO: Claro,
van a estar muy bien, lo prometo
JAVIER: No
quiero que nada les pase
ANTONIO: (Lo
abraza) Nada va a pasar, tranquilo (Le da un beso) ¿Llamaste a tus hermanos?
JAVIER: Si y
Victoria está muy enojada conmigo
ANTONIO: ¿Qué
te dijo?
JAVIER: Si te
digo, me regañas por boca sucia
ANTONIO: Dímelo
JAVIER: No, no,
cosa de hermanos
ANTONIO: Está
bien, son sus cosas
JAVIER: Si...
ANTONIO: Bueno,
entonces, ¿qué te dijo tu hermana? ¿Está todo bien en casa?
JAVIER: Ajá, el
nonito estaba con ellos
ANTONIO:
¿Hablaste con él?
JAVIER: No, me
dijo Vic, papi, pero llama a casa tú
ANTONIO: Ahora
llamo... ¿Por qué tardan tanto?
JAVIER: No se,
¿quieres que vaya a ver?
ANTONIO: No, yo
voy (Se levanta y va a preguntar)
JAVIER: (Mira
hacia la puerta donde el médico llevó a su mamá y se escurre entre la gente.
Cuando llega, le hace señas a su padre y entra) Hola, doctor, ¿mi mamá ya está
bien?
DOCTOR:
(Sonríe) Casi, pero no hay que entrar sin golpear antes
JAVIER: Bueno
(Sale, cierra la puerta y golpea) ¿Se puede pasar ahora?
DOCTOR:
(Sonríe) Pase...
JAVIER:
Gracias, ¿mi mamá ya está bien?
ANASTASIA:
(Recostada en la camilla) Si, Javier, ¿qué haces aquí?
JAVIER:
Estábamos preocupados por ti, mamita, ¿estás mejor, mejor?
ANASTASIA: Si,
hijo, el doctor estaba a punto de checar a tus hermanitos, ¿quieres verlos?
JAVIER: Sí, sí,
claro (Sonríe y se acerca a ella)
DOCTOR: Ve a
buscar a tu papá así no se pierde el espectáculo
JAVIER: Ya voy,
si, si, ya voy (Le da un beso) Voy a buscar a papi (Sale corriendo)
ANTONIO: (Lo
ataja) ¡¡Ey, loquito!! ¿A dónde ibas tan rápido? ¿Mamá está bien?
JAVIER: Sí,
papi, el doc va a checar a mis hermanitas, vamos a verlo, corre
ANTONIO:
Andando... (Entran al consultorio) Hola, amor (Besa a Any)
DOCTOR: Ya que
estamos todos, empecemos... (Enciende el monitor)
ANTONIO: ¿Cómo
te encuentras, cielo?
ANASTASIA:
Bien, mi vida, no te preocupes
JAVIER: No veo
a mis hermanas...
DOCTOR: ¿No ves
esas dos bolsitas?
JAVIER: ¿Es
eso?
DOCTOR:
Exactamente...
JAVIER: ¡¡Son
muy chiquititas!!
DOCTOR: ¿Por qué
está tan seguro, el señorito?
JAVIER: Mi
hermanito y yo decimos que serán niñas y ya (Le sonríe) ¿No se puede saber si
son o no?
ANTONIO: Es muy
pronto, hijo, hay que tener paciencia
DOCTOR: En
efecto aún es pronto, pero esperemos que tú y tu hermanito tengáis razón
JAVIER: (Le da
un beso a la panza) Si llegan a ser niños, igual los voy a amar
ANTONIO: Lo
sabemos, campeón
DOCTOR: Pues,
el embarazo va perfecto, Anastasia. Lo único que debes hacer es tranquilizarte,
tus malestares fueron causa de los nervios
JAVIER: Está
bien...
DOCTOR: Vas a
quedarte unos días en reposo y nada de esfuerzos, Anastasia
ANTONIO: Así
será, doc, de mi cuenta corre
JAVIER: Y de la
mía
DOCTOR: Me
parece muy bien. Ya puedes limpiarte, Anastasia
ANASTASIA:
Gracias (Lo hace)