viernes, 31 de enero de 2014

Siempre Estuve Aquí 168

Capítulo 168

La voz de su hijo más pequeño les advirtió que su fiesta privada tenías que posponerse para otro momento. Lo primero eran sus hijos.

ANTONIO: (Se acomoda la ropa) Ya lo oí... (Beso y sube) ¿Qué pasó, campeón?
ÁNGELO: ¿No escuchas? Javi está llorando y lo llamo, pero no quiere venir
ANTONIO: ¿Dónde está? ¿En su cuarto?
ÁNGELO: Si, papi, ve y fíjate qué le pasa
ANTONIO: Ahí voy (Le da un beso y va al cuarto de su otro hijo) Javi, abre...
JAVIER: ¡¡No!!
ANTONIO: Abre, mi amor, quiero saber qué te pasa...
JAVIER: ¡¡Qué no!!
ANTONIO: ¿Por qué no?
JAVIER: Porque quiero estar solo
ANTONIO: ¿Y eso por qué?
JAVIER: Vete, papá
ANTONIO: Está bien (Va al cuarto de Ángelo y sale por la ventana para entrar por la del cuarto de Javier) ¿Por qué estás llorando, Javi?
JAVIER: Porque ahora Ángelo no me va a querer otra vez
ANTONIO: ¿Por lo de Renato?
JAVIER: (Asiente) Mami me descubrió y ahora se va a enojar
ANTONIO: Tu madre los descubrió a los dos, pero no dijo nada hasta que se dio cuenta de que no estabais comiendo lo suficiente, nada es culpa tuya
JAVIER: Ángelo va a pensar que fue mi culpa
ANTONIO: Mamá va a hablar con él, así que no te preocupes que no va a pensar que fue tu culpa, porque no lo fue...
JAVIER: Yo no quiero que mi hermanito no me quiera más
ANTONIO: (Lo abraza) Eso no va a pasar, campeón, ya verás
JAVIER: ¿Me prometes, papi?
ANTONIO: Claro, mi campeón (Le besa la frente)
ÁNGELO: (En la alcoba de sus papás, se enteraba de la novedad) ¿Por qué, mamá? Renato no hace nada malo, es el mejor perrito
ANASTASIA: Se que es bueno, pero no está bien que le des tu comida
ÁNGELO: ¡¡Achs!! Javier se va a molestar conmigo
ANASTASIA: ¿Por qué?
ÁNGELO: Por mi culpa Renato ya no va a comer con nosotros, mami
ANASTASIA: No es tu culpa, es de los dos...
ÁNGELO: ¿De los dos? ¿Cómo, mamita?
ANASTASIA: Los dos han estado dándole de comer a Renato de su comida
ÁNGELO: Si... (Le da un beso) No te enojes tú
ANASTASIA: No me enojo, mi amor, pero no me gusta que hagan eso...
ÁNGELO: (Hace carita de pícaro) Lo sabíamos, pero Renato pone los ojitos así y nos gana
ANASTASIA: Por eso mismo no va a estar dentro de la casa cuando comamos
ÁNGELO: ¿Y si prometemos que ya no lo hacemos más?
ANASTASIA: Renato va a estar fuera una semana, luego, intentaremos que coma en la cocina, ¿de acuerdo?
ÁNGELO: Hay que preguntarle a Javier, mamá
ANASTASIA: En ese caso voy a buscarlo, ¿o vamos a su cuarto?
ÁNGELO: Pero me tienes que cargar y ahora tienes a mis hermanitas en la panza, mejor que venga
ANASTASIA: Está bien, no tardo (Le da un beso y va al cuarto de su otro hijo)
JAVIER: (Todavía estaba abrazado a Tony) Papi, hay algo que no sabes...
ANTONIO: ¿Y qué sería?
JAVIER: Emmm... (Se ríe un poco) Hace como tres días que con Ángelo rompimos la casita de Renato
ANTONIO: ¿Rompieron la caseta? ¿Cómo?
JAVIER: Jugando con las herramientas
ANTONIO: ¿Y por qué no lo dijisteis?
JAVIER: Se nos olvidó, creo. Me acordé ahorita
ANTONIO: Mañana tendré que arreglársela o hacerle otra nueva
JAVIER: ¡¡Y nosotros te ayudamos!!
ANASTASIA: ¿Ustedes ayudan en qué, hijo?
JAVIER: A construir la nueva casa de Renato, se nos rompió el otro día
ANASTASIA: ¿Cómo que se les rompió?
JAVIER: (Le explica) Quedó sin maderas
ANASTASIA: ¿Y dónde estábamos nosotros que no nos dimos cuenta
JAVIER: Papá en el trabajo y tú habías ido a dejar unos pasteles, nos cuidaba el abuelo y también se olvidó de contarles
ANASTASIA: Tu abuelo y sus olvidos (sonríe) Vamos un momento a mi cuarto
JAVIER: ¡Sí! (Sale corriendo)
ANTONIO: ¿Ya le dijiste al enano)
ANASTASIA: Sí, por eso vine a buscar a Javi
ANTONIO: ¿Y qué te dijo?
JAVIER: (Su hermano ya le había contado todo y ahora secreteaban) Tenemos que inventar una forma para poder darle la comida igual...
ANASTASIA: Estaba preocupado porque Javi se enojara con él
ÁNGELO: ¿Pero, cómo?
JAVIER: Mmmm... ¡Ya se! Le pedimos a la nona Rita que nos guarde y después que comemos nosotros, le damos a Renato...
ANTONIO: Javier se había puesto a llorar creyendo que por todo esto, Ángelo no lo iba a querer más
ANASTASIA: (Ya habían llegado) Los escuché (Los mira) ¿Así queréis que confíe en ustedes?
JAVIER: ¿Qué tiene de malo, mamá? No estaríamos comiendo nosotros, sino pidiéndole a la abuela que nos separe comida para darle
ANASTASIA: Renato tiene su comida para algo se la compramos
ÁNGELO: Está bien, mami, ya no le damos más
ANASTASIA: ¿Seguro?
JAVIER: Si, prometido
ANASTASIA: Está bien, os voy a creer
ÁNGELO: (La hace carita) Lo juramos de corazón
ANASTASIA: Espero que lo cumplais o Renato se va de la casa
JAVIER: ¡¡Lo cumplimos, mami!!
ÁNGELO: ¡¡No te lleves a Reni, mamita!!
ANASTASIA: Eso dependerá de ustedes
JAVIER: No es justo, ¡te pones mala! (Se va y llega hasta la puerta)
ANASTASIA: Javier Cannetti, vuelve aquí
JAVIER: ¡¡El nonito nos regaló a Renato y tú no lo quieres!! (Sale dando un portazo)
ANASTASIA: (Va detrás de él) Si quiero a Renato, pero lo que no quiero es que mis hijos se pasen por donde quieren y la única forma que encuentro para que me hagan caso, es decirles que voy a echar a Renato
JAVIER: No se vale y no se vale, mamá, tú dices eso porque no es tuyo y te da lo mismo. Me voy a ir y me voy a llevar a mi perro
ANASTASIA: No me da lo mismo, Javier, pero no pueden hacer lo que quieran con él por el hecho que sea vuestro
JAVIER: Ya te prometimos que íbamos a hacer caso
ANASTASIA: Y les dije que les creía, pero que si no cumplían lo que prometieron, iba a traer consecuencias
JAVIER: Eso es feo, lo mismo hacía el tonto de la escuela y luego, ¡zas! Nos daba... (Se mete a su cuarto)
ANASTASIA: (Entra) ¿Qué?
JAVIER: ¿Qué, qué?
ANASTASIA: ¿Que les hacía el hijo de parra?
JAVIER: Ya sabes que golpeaba a Ángelo
ANASTASIA: Eso si lo sabía, pero, ¿por qué?
JAVIER: Porque no le hacíamos caso y nos decía que si nos golpeaba, era culpa nuestra
ANASTASIA: Eso no tiene nada que ver con lo que yo estoy haciendo, yo soy vuestra madre y no os pego, sólo aviso, porque les conozco (Lo mira) ¿Qué habéis hecho nada más he dicho que Renato se iba fuera en la hora del almuerzo? Idear otro modo de darle comida. A veces tengo que ponerme dura con ustedes porque lo que yo les diga, entra por un oído y sale por otro
JAVIER: Tú dijiste que no le diéramos nuestra comida cuando comemos, nada más
ANASTASIA: Que no les dierais comida, porque aunque no lo creas, a los perros no les sientan bien las comidas que nosotros comemos y se pueden enfermar
JAVIER: Ya te dijimos que no le íbamos a dar nada, mamá, pero le seguiste
ANASTASIA: No le seguí nada, sólo estaba aclarando algo de lo que tienen que saber, pero parece que es mejor no decir nada más. Buenas noches, Javier (Sale de la habitación)
JAVIER: ¡Me voy a ir con mi perro y no vuelvo más!
ANTONIO: (Entra con Ángelo) ¿Por qué vas a hacer eso, hijo?
JAVIER: (Se mete a la cama) Hasta mañana...
ÁNGELO: ¿Estás enfadado con nosotros?
JAVIER: No, pero quiero dormir
ANTONIO: Está bien, buenas noches, hijo (Le da un beso) Que descanses...
JAVIER: Si, papá. Chau, Ángelo
ÁNGELO: Hasta mañana, hermanito...

3 comentarios:

  1. Hay los niños los niños una simple peticion de los padres no pueden respetar...

    ResponderEliminar
  2. Aveces los ninhos son asi jajaja excelente cap y si tienen q aprender a respetar..

    ResponderEliminar
  3. Ojala Javi no haga una travesura como fugarse de casa!!

    ResponderEliminar