Capítulo 168
La voz de su
hijo más pequeño les advirtió que su fiesta privada tenías que posponerse para
otro momento. Lo primero eran sus hijos.
ANTONIO: (Se
acomoda la ropa) Ya lo oí... (Beso y sube) ¿Qué pasó, campeón?
ÁNGELO: ¿No
escuchas? Javi está llorando y lo llamo, pero no quiere venir
ANTONIO: ¿Dónde
está? ¿En su cuarto?
ÁNGELO: Si,
papi, ve y fíjate qué le pasa
ANTONIO: Ahí
voy (Le da un beso y va al cuarto de su otro hijo) Javi, abre...
JAVIER: ¡¡No!!
ANTONIO: Abre,
mi amor, quiero saber qué te pasa...
JAVIER: ¡¡Qué
no!!
ANTONIO: ¿Por
qué no?
JAVIER: Porque
quiero estar solo
ANTONIO: ¿Y eso
por qué?
JAVIER: Vete,
papá
ANTONIO: Está
bien (Va al cuarto de Ángelo y sale por la ventana para entrar por la del cuarto
de Javier) ¿Por qué estás llorando, Javi?
JAVIER: Porque
ahora Ángelo no me va a querer otra vez
ANTONIO: ¿Por
lo de Renato?
JAVIER:
(Asiente) Mami me descubrió y ahora se va a enojar
ANTONIO: Tu
madre los descubrió a los dos, pero no dijo nada hasta que se dio cuenta de que
no estabais comiendo lo suficiente, nada es culpa tuya
JAVIER: Ángelo
va a pensar que fue mi culpa
ANTONIO: Mamá
va a hablar con él, así que no te preocupes que no va a pensar que fue tu
culpa, porque no lo fue...
JAVIER: Yo no
quiero que mi hermanito no me quiera más
ANTONIO: (Lo
abraza) Eso no va a pasar, campeón, ya verás
JAVIER: ¿Me
prometes, papi?
ANTONIO: Claro,
mi campeón (Le besa la frente)
ÁNGELO: (En la
alcoba de sus papás, se enteraba de la novedad) ¿Por qué, mamá? Renato no hace
nada malo, es el mejor perrito
ANASTASIA: Se
que es bueno, pero no está bien que le des tu comida
ÁNGELO:
¡¡Achs!! Javier se va a molestar conmigo
ANASTASIA: ¿Por
qué?
ÁNGELO: Por mi
culpa Renato ya no va a comer con nosotros, mami
ANASTASIA: No
es tu culpa, es de los dos...
ÁNGELO: ¿De los
dos? ¿Cómo, mamita?
ANASTASIA: Los
dos han estado dándole de comer a Renato de su comida
ÁNGELO: Si...
(Le da un beso) No te enojes tú
ANASTASIA: No
me enojo, mi amor, pero no me gusta que hagan eso...
ÁNGELO: (Hace
carita de pícaro) Lo sabíamos, pero Renato pone los ojitos así y nos gana
ANASTASIA: Por
eso mismo no va a estar dentro de la casa cuando comamos
ÁNGELO: ¿Y si
prometemos que ya no lo hacemos más?
ANASTASIA:
Renato va a estar fuera una semana, luego, intentaremos que coma en la cocina,
¿de acuerdo?
ÁNGELO: Hay que
preguntarle a Javier, mamá
ANASTASIA: En
ese caso voy a buscarlo, ¿o vamos a su cuarto?
ÁNGELO: Pero me
tienes que cargar y ahora tienes a mis hermanitas en la panza, mejor que venga
ANASTASIA: Está
bien, no tardo (Le da un beso y va al cuarto de su otro hijo)
JAVIER:
(Todavía estaba abrazado a Tony) Papi, hay algo que no sabes...
ANTONIO: ¿Y qué
sería?
JAVIER: Emmm...
(Se ríe un poco) Hace como tres días que con Ángelo rompimos la casita de
Renato
ANTONIO:
¿Rompieron la caseta? ¿Cómo?
JAVIER: Jugando
con las herramientas
ANTONIO: ¿Y por
qué no lo dijisteis?
JAVIER: Se nos
olvidó, creo. Me acordé ahorita
ANTONIO: Mañana
tendré que arreglársela o hacerle otra nueva
JAVIER: ¡¡Y
nosotros te ayudamos!!
ANASTASIA:
¿Ustedes ayudan en qué, hijo?
JAVIER: A
construir la nueva casa de Renato, se nos rompió el otro día
ANASTASIA:
¿Cómo que se les rompió?
JAVIER: (Le
explica) Quedó sin maderas
ANASTASIA: ¿Y
dónde estábamos nosotros que no nos dimos cuenta
JAVIER: Papá en
el trabajo y tú habías ido a dejar unos pasteles, nos cuidaba el abuelo y
también se olvidó de contarles
ANASTASIA: Tu
abuelo y sus olvidos (sonríe) Vamos un momento a mi cuarto
JAVIER: ¡Sí!
(Sale corriendo)
ANTONIO: ¿Ya le
dijiste al enano)
ANASTASIA: Sí,
por eso vine a buscar a Javi
ANTONIO: ¿Y qué
te dijo?
JAVIER: (Su
hermano ya le había contado todo y ahora secreteaban) Tenemos que inventar una
forma para poder darle la comida igual...
ANASTASIA:
Estaba preocupado porque Javi se enojara con él
ÁNGELO: ¿Pero,
cómo?
JAVIER: Mmmm...
¡Ya se! Le pedimos a la nona Rita que nos guarde y después que comemos
nosotros, le damos a Renato...
ANTONIO: Javier
se había puesto a llorar creyendo que por todo esto, Ángelo no lo iba a querer
más
ANASTASIA: (Ya
habían llegado) Los escuché (Los mira) ¿Así queréis que confíe en ustedes?
JAVIER: ¿Qué
tiene de malo, mamá? No estaríamos comiendo nosotros, sino pidiéndole a la abuela
que nos separe comida para darle
ANASTASIA:
Renato tiene su comida para algo se la compramos
ÁNGELO: Está
bien, mami, ya no le damos más
ANASTASIA:
¿Seguro?
JAVIER: Si,
prometido
ANASTASIA: Está
bien, os voy a creer
ÁNGELO: (La
hace carita) Lo juramos de corazón
ANASTASIA:
Espero que lo cumplais o Renato se va de la casa
JAVIER: ¡¡Lo
cumplimos, mami!!
ÁNGELO: ¡¡No te
lleves a Reni, mamita!!
ANASTASIA: Eso
dependerá de ustedes
JAVIER: No es
justo, ¡te pones mala! (Se va y llega hasta la puerta)
ANASTASIA:
Javier Cannetti, vuelve aquí
JAVIER: ¡¡El
nonito nos regaló a Renato y tú no lo quieres!! (Sale dando un portazo)
ANASTASIA: (Va
detrás de él) Si quiero a Renato, pero lo que no quiero es que mis hijos se
pasen por donde quieren y la única forma que encuentro para que me hagan caso,
es decirles que voy a echar a Renato
JAVIER: No se
vale y no se vale, mamá, tú dices eso porque no es tuyo y te da lo mismo. Me
voy a ir y me voy a llevar a mi perro
ANASTASIA: No
me da lo mismo, Javier, pero no pueden hacer lo que quieran con él por el hecho
que sea vuestro
JAVIER: Ya te
prometimos que íbamos a hacer caso
ANASTASIA: Y
les dije que les creía, pero que si no cumplían lo que prometieron, iba a traer
consecuencias
JAVIER: Eso es
feo, lo mismo hacía el tonto de la escuela y luego, ¡zas! Nos daba... (Se mete
a su cuarto)
ANASTASIA:
(Entra) ¿Qué?
JAVIER: ¿Qué,
qué?
ANASTASIA: ¿Que
les hacía el hijo de parra?
JAVIER: Ya
sabes que golpeaba a Ángelo
ANASTASIA: Eso
si lo sabía, pero, ¿por qué?
JAVIER: Porque
no le hacíamos caso y nos decía que si nos golpeaba, era culpa nuestra
ANASTASIA: Eso
no tiene nada que ver con lo que yo estoy haciendo, yo soy vuestra madre y no
os pego, sólo aviso, porque les conozco (Lo mira) ¿Qué habéis hecho nada más he dicho que Renato se iba fuera en la hora del almuerzo? Idear otro modo de
darle comida. A veces tengo que ponerme dura con ustedes porque lo que yo les diga, entra por un oído y sale por otro
JAVIER: Tú
dijiste que no le diéramos nuestra comida cuando comemos, nada más
ANASTASIA: Que
no les dierais comida, porque aunque no lo creas, a los perros no les sientan bien
las comidas que nosotros comemos y se pueden enfermar
JAVIER: Ya te
dijimos que no le íbamos a dar nada, mamá, pero le seguiste
ANASTASIA: No
le seguí nada, sólo estaba aclarando algo de lo que tienen que saber, pero parece
que es mejor no decir nada más. Buenas noches, Javier (Sale de la habitación)
JAVIER: ¡Me voy
a ir con mi perro y no vuelvo más!
ANTONIO: (Entra
con Ángelo) ¿Por qué vas a hacer eso, hijo?
JAVIER: (Se
mete a la cama) Hasta mañana...
ÁNGELO: ¿Estás
enfadado con nosotros?
JAVIER: No,
pero quiero dormir
ANTONIO: Está
bien, buenas noches, hijo (Le da un beso) Que descanses...
JAVIER: Si,
papá. Chau, Ángelo
ÁNGELO: Hasta
mañana, hermanito...
Hay los niños los niños una simple peticion de los padres no pueden respetar...
ResponderEliminarAveces los ninhos son asi jajaja excelente cap y si tienen q aprender a respetar..
ResponderEliminarOjala Javi no haga una travesura como fugarse de casa!!
ResponderEliminar