viernes, 3 de enero de 2014

Siempre Estuve Aquí 124

Capítulo 124

Antonio llegaba a casa de su abuela, con una gran noticia que solucionaba los problemas por los que no se había casado con Any, quería contárselo a su padre antes que nada para que no hiciera nada al respecto.

ANTONIO: (Llegaba a casa de su papá y estaba muy contento) ¡¡Paaaa, viejo!! ¿Dónde estás metido? ¿Nona? ¿Hay alguien aquí?
RITA: ¿Qué pasa, Antonio? ¿Por qué el alboroto?
ANTONIO: Necesito hablar con mi papá y el abogado, tía... (Marca a Any y ella le responde de mala manera) ¿Qué te pasa? ¿Por qué me hablas así?
ANASTASIA: Lo siento, estoy de malas, ¿qué pasa?
ANTONIO: ¿De malas por lo de Lía?
ANASTASIA: Por todo, Antonio ¿qué quieres?
ANTONIO: Nada, ¡nada! (Corta)
RITA: ¿Qué pasó?
ANTONIO: Pasa que por más que tu sobrina tenga razones para estar enojada, tiene la costumbre de pasarse y sobre todo conmigo. Si ves a mi padre, dile que tenía razón y que el abogado no va a hacer falta (Se va enojadísimo)
RITA: (Va tras él) Cuéntame qué pasa...
ANTONIO: No, porque se lo vas a ir a decir a tu sobrina y ¿sabes qué? No lo merece, déjala, que siga enojada y tenga de su propia sopa...
RITA: No le pienso decir nada, nadie está de acuerdo con su comportamiento, así que sufrir un poco le va a servir para madurar un poco
ANTONIO: Júralo por tus hijos y nietos... (Rita lo hace) Todo el asunto del silencio de Lía me hacía mucho ruido, ¿entiendes? Si realmente es mi esposa, ¿por qué esperar ahora? No tenía lógica. Resulta que tengo un gran amigo en Nueva York, de la época en que viví allí y pues, le pedí que averiguara si de hecho, el matrimonio era válido y no, resulta que el certificado de matrimonio es falso. Si fui a Las Vegas, pero no me casé yo, sino Ignazzo, un amigo mío de aquella época.
RITA: ¿Y el niño?
ANTONIO: Supongo que será de Ignazzo también, o Dios sabrá, pero no es mío, si esa loquita creyera que si, desde el principio me lo hubiese dicho
RITA: Cierto (Sonríe) Es un alivio saberlo ¿cuándo se lo dirás a Any?
ANTONIO: Al paso que vamos, ¡nunca! ¿Quiere seguir en esa actitud? Está bien, tía, hasta aquí llegué yo... (Le besa la frente) Voy a ver a mi bebé preciosa y luego tengo que volver con Marcelo. Pobre, lo dejé colgado apenas me llamó James, me vine corriendo
RITA: Ve tranquilo (Sonríe)
ANTONIO: Hasta luego, preciosa, no olvides decirle a papá... (Se va)
RITA: Any, Any, como no espabiles, vas a perder al amor de tu vida, sólo por tonterías... (Suspiró y fue en busca de Luis)
LUIS EDUARDO: ¿Hablando sola, cuñada? ¿Con quién dejaste a mi mujer, eh? No me la descuides...
RITA: Tu mujer está con la insensata de tu nuera, así que en buenas manos. Por cierto, vino tu hijo Antonio para contarte que el certificado de matrimonio es falso, que no hace falta ningún abogado
LUIS EDUARDO: (Sonríe) ¡¡Sabía que esa loca mentía!! No había modo de validar su historia... (Piensa) Lo que no termino de entender es para qué hizo esto...
RITA: ¿Habiendo conocido a Cassandra te preguntas cómo una tipa puede hacer esto y para qué?
LUIS EDUARDO: Pues, si, tienes razón. Supongo que Tony fue a decirle a Any
RITA: Te equivocas, no va a contarle nada, no por ahora. Any se está comportando como una adolescente, sinceramente no sé qué le pasa, pero esto le servirá de lección
LUIS EDUARDO: Me estás viendo la cara, ¿no? ¿Cómo que no le va a decir nada? ¿Es que mi hijo enloqueció?
RITA: Lo que pasó es que tu hijo se cansó de que su mujer lo aleje de ella y sinceramente, lo entiendo en cierta medida, pero déjalo, ya lo arreglaran (Sonríe) ¿Vamos con mi hermana?
LUIS EDUARDO: Estoy esperando que Mauro me confirme la hora del traslado, pero bien puedo esperar con mi mujercita...
RITA: Vamos... (Se van)

Tony llegaba con su hermano Marcelo, al que había dejado al recibir la noticia que le alegraría la existencia un poco más o más bien, la llamada que le quitaba un gran peso de encima…

ANTONIO: (Llegó con Lelo) ¿Y, niño? ¿Ya tienes todos los permisos o falta algo?
MARCELO: Sólo falta que Mauro nos llame e ir al hospital, no hay más que esperar
ANTONIO: Entonces, paso a buscar a Vicky y me voy a casa a descansar
MARCELO: Ve tranquilo, por cierto ¿por qué te fuiste así? ¿Buenas noticias?
ANTONIO: Eran las mejores, pero tu hermanita lo arruinó todo
MARCELO: ¿Qué hizo ahora?
ANTONIO: No confiar en mí, en lo que sentimos, pero no pienses en eso. Hoy sólo debes enfocarte en tu mamá y en que todo salga bien
MARCELO: ¿Van a arreglar las cosas?
ANTONIO: Ya no puedo seguir sólo en esta relación. Tal vez todo el temita de mi supuesta esposa pasó para que Any y yo entendiéramos las cosas de una vez
MARCELO: ¿Qué cosas?
ANTONIO: Que hasta aquí llegué, Lelo, si ella no pone de su parte, yo ya no puedo seguir así
MARCELO: ¿Van a terminar?
ANTONIO: Puede que sea lo mejor, este par de días ha sido un infierno y Anastasia no puede comportarse así por algo que yo no hice
ANASTASIA: (Aparece con Vicky) A lo mejor si es mejor dejarlo (Le pasó a la niña y salió)
ANTONIO: Pues, si... (Besa a su hija) Te prometo que nunca te voy a faltar, mi vida... (Le hace un gesto a Lelo y se va en dirección opuesta a la de Any)
ANASTASIA: (Caminaba sola hacia su casa, pero por el camino más largo) Es lo mejor, no pienso atarte con Victoria y yo no te hago feliz, lo mejor será dejarte ir aunque me duela en el alma
MARCELO: (Se quedó ahí parado, sin entender) Pero, ¿qué carajos...?
ANASTASIA: (Llegaba a su casa y se encuentra a Tony con Victoria en el cuarto) Buenas noches...
ANTONIO: (Deja a Victoria en la cuna) Desde esta noche me voy a casa de Madonna, puedes ponerte contenta
ANASTASIA: No te preocupes, la que se va soy yo, Victoria se queda contigo hasta que encuentre donde quedarme
ANTONIO: (La toma de una mano y la saca de la recámara) ¡¡Esta es tu maldita casa!! No te vas a ir de aquí y pasar por la pobrecita mujer abandonada, ¿me escuchaste? Encima que eres tú la que manda todo al carajo, te haces la víctima y no, ¡me cansé! Me largo de aquí y sigue siendo tan infeliz como mierda te dé la gana
ANASTASIA: Tony... (Se sorprendió, Tony nunca la había tratado así)
ANTONIO: ¿Qué? ¿Tienes alguna cosa más que agregar? Eso pensé... Mañana vengo por mis cosas
ANASTASIA: No puedes dejar sola a Victoria...
ANTONIO: No la dejo sola, eres su madre, ¿no? Pasará las noches contigo, está amantando y no pienso privarla de eso, pero pasaré cada minuto que pueda a su lado, no la voy a dejar, nunca le haría eso. Es mi hija y la amo más que a mi vida
ANASTASIA: Pero te necesita (El pánico se apoderaba de ella) Te busca en las noches...
ANTONIO: Me llamas y vengo a quedarme con ella...
ANASTASIA: Sabes que sólo se duerme contigo...
ANTONIO: Ya veremos cómo arreglar eso, no te preocupes... (La mira) Debes estar dichosa con la interrupción, ¿verdad? Te vino como anillo al dedo (Resopla) Siempre es lo mismo contigo y me cansé, Anastasia, a ninguno nos sirve que yo ame por los dos... (Se gira, pero regresa) Nunca me casé con esa tipa, fue toda mentira, aunque no sé por qué me sorprendo, todas las mujeres me mienten, incluso tú... (Ahora sí, se va)
ANASTASIA: (Va con él) ¿Que te miento?
ANTONIO: Si, me mentiste al jurar que harías lo que fuera por nosotros, que lucharías por no perdernos, ¡todo era mentira! Al primer problema, sólo me alejas, me apartas, como siempre. ¿Quieres ser infeliz y culparme? Hazlo, Anastasia, pero no te mientas a ti misma y reconoce que si esto se terminó, fue por tu culpa. No me sigas, no quiero verte
ANASTASIA: ¿De verdad no quieres verme?
ANTONIO: ¿Te parece que quiero verte, Anastasia? ¡Claro que no! Nunca estuve tan cabreado como ahora y jamás, mírame cuando te hablo, ¡jamás pensé que serías justamente tú quien acabaría con mi puta vida!
ANASTASIA: Yo no acabé con tu vida...
ANTONIO: Si lo hiciste, en el preciso instante en que le creíste a ella en vez de a mí y como verás, la cagaste y bien cagada... Hasta nunca... (Se va dando un portazo)
ANASTASIA: Eres una estúpida, Anastasia, una estúpida, tienes que buscar la forma de arreglar esto, ¿qué puedo hacer? (piensa un poco) Ya se...
ANTONIO: (Caminaba tan colérico que ni miraba, así que chocó a Lelo que iba para su casa y ni se dio cuenta que era su hermano) ¡¡Quítate, idiota!! (Siguió de largo)
MARCELO: Esta vez si la regaste, hermanita...

3 comentarios:

  1. Anastasia te mereces una piña que nuncas olvides por estupida... La cagaste MAL

    ResponderEliminar
  2. A ver aque hace any para arreglar esta situacion xq no kiero verlos separados,, Jajajaa estupendo cap y sorpresivo :D

    ResponderEliminar