miércoles, 27 de noviembre de 2013

Siempre Estuve Aquí 068

Capítulo 068

La cena, a pesar de todo, salió redondita y muy divertida. Gio hizo buenas migas con Marcelo y Sandy y se la pasaron más que bien. Sin embargo, Miranda no estuvo en paz y cuando le tocó dormir, no pudo hacerlo. Las palabras de Giovanni la había inquietado demasiado y no le quedó alternativa más que la de reconocerse a si misma que toda esa química, esa piel, ese amor a primera vista del que el italiano le hablara, lo sentía muy adentro. Esto la asustó y Miranda, encadenada a sus malas experiencias pasadas, tomó la decisión de irse. A media madrugada, juntó sus cosas y salió sin hacer ruido.
A la mañana siguiente, Any fue a buscarla para conversar y se dio cuenta de la huída. Angustiada, buscó a Tony...

ANASTASIA: ¡¡Amor, despierta!!
ANTONIO: (Se despierta asustado) ¿Qué pasa, amor? ¿Estás bien? ¿Es el bebé?
ANASTASIA: ¡No, nosotros dos estamos bien! Es Miri, Tony, ¡se fue!
ANTONIO: ¿Como que se fue?
ANASTASIA: Se llevó su ropa, sus cosas, su maleta, ¡se fue, mi amor!
GIOVANNI: (Alterado por los gritos) ¿Qué pasa? ¿Están bien?
ANTONIO: Sí, estamos bien, pero Any me está diciendo que Miranda se fue...
GIOVANNI: ¿A dónde? ¿A comprar?
ANASTASIA: No, se fue del pueblo...
GIOVANNI: ¿Dónde vive?
ANASTASIA: A dos días de camino de aquí, pero tiene un piso en la ciudad, en la calle weyler esquina con la calle manzanares, edificio Crossfire, numero 7
GIOVANNI: Tus llaves, Tony, ¿me las prestas?
ANTONIO: ¿A dónde vas?
GIOVANNI: A buscarla... ¿Me las prestas o no?
ANTONIO: Están en el llavero del garaje, y cuidado con mi moto...
GIOVANNI: ¿Los papeles los tienes? Me voy a cambiar, prepárame eso, por favor y un mapa, que no conozco nada...
ANTONIO: Usa tu móvil como GPS, dámelo en lo que te vas a cambiar, los papeles están en la moto...
GIOVANNI: Anótame la dirección, Any, por favor (le da el celular) Me cambio y salgo a buscarla
ANASTASIA: (Coge el móvil y apunta la dirección) Espero que esté allí...
ANTONIO: Y si no está, Gio la va a buscar al fin del mundo... (La besa) La sangre Cannetti va detrás del verdadero amor a como dé lugar...
ANASTASIA: (Sonríe y lo besa) Lo sé...
GIOVANNI: (Regresa) Ya estoy listo. (Coge el celular) ¿Cuánto demoro en llagar, más o menos?
ANASTASIA: Una hora más o menos...
GIOVANNI: Perfecto. Deséenme suerte, adiós
ANASTASIA: Suerte...
ANTONIO: Mucha suerte...
GIOVANNI: (Sale en la moto y casi una hora y media más tarde, llegaba al departamento de Miranda) ¡Por fin! (Va a tocar el portero y se detiene) Mmmmm... Si sabes que soy yo, no me abres... ¿Qué hago?
PORTERO: ¿Busca algo, señor?
GIOVANNI: (Se le ocurre hablar en italiano y como el tipo no entendía nada, dice las palabras mágicas) Miranda Mora, Miranda Mora, ¡primo italiano!
PORTERO: ¿Busca a la señorita Miranda? (Gio asiente) Pase...
GIOVANNI: ¡Grazie mille! Voglio dare una sorpresa a mio cugino bella ¡Grazie Signore! (“¡Muchas gracias! Quiero darle una sorpresa a mi hermosa prima ¡Gracias señor!”. Le da unos buenos euros) Io sono Giovanni Cannetti, ¡molto grazie!
PORTERO: Gracias a usted, señor, suba, su prima se alegrará mucho de verlo (Sonríe y ve como Gio se sube al ascensor) Que majo el italianito (sonríe al ver el dinero)
GIOVANNI: Menos mal que se lo tragó... (Llega al piso y pulsa el timbre de la puerta correspondiente. Cuando Miri pregunta quién es, disimula la voz) Soy del piso de arriba...
MIRANDA: ¿Señor Estévez? (Va a abrir)
GIOVANNI: No, soy Arturo, el nuevo vecino...
MIRANDA: (Abre) Gio...
GIOVANNI: (Entra sin darle oportunidad de cerrar) ¿Qué haces aquí?
MIRANDA: Eso te pregunto yo a ti ¿Qué haces en mi casa?
GIOVANNI: ¿Por qué te fuiste así?
MIRANDA: Necesitaba estar en mi casa eso es todo
GIOVANNI; Eso es mentira, ¿quiere que te diga lo que pasó? Te aterraste, Miranda, te dio pánico sentir lo mismo que yo y así, con una mirada sola, con apenas un roce
MIRANDA: No digas tonterías, Giovanni y bájate de esa nube, no fue por ti
GIOVANNI: ¿No? (La besa y ella ni intenta resistirse) ¿Ves? Fue por nosotros, no por mí, te da miedo haberte enamorado a primera vista
MIRANDA: (Se separa) No digas estupideces, vuelve a Santa Marta y déjame en paz
GIOVANNI: La única estupidez sería irme
MIRANDA: Lárgate, Giovanni (Lo empuja para que salga)
GIOVANNI: No me voy a ir, no sin ti (La vuelve a jalar a su lado y la besa apasionadamente) ¿A qué le temes tanto? (Otro beso) No te voy a hacer daño
MIRANDA: (Se separa) No me beses, no me abraces y no me busques (Lo vuelve a empujar fuera de la casa)
GIOVANNI: (Se planta frente a ella y cierra la puerta) ¡Basta! (La mira fijamente) Dame una razón lógica, un motivo realmente válido para irme y te juro que me voy y no me vuelves a ver en la vida. Pero que sea real, ¿me escuchaste? Dime algo que no me deje dudas, porque de lo contrario, no me despego de ti nunca más...
MIRANDA: No quiero nada contigo, no me gustas y no me puedo enamorar (Lo mira) Ahora vete...
GIOVANNI: Dije razones válidas, no balbuceos de adolescente, cosa que ya no eres... (Se sienta en el sillón) Al parecer voy a pasar un largo rato aquí...
MIRANDA: (Lo mira enojada) Joder, Giovanni, entiende que no quiero tener nada contigo, si quisiera ya estaría contigo, pero no así, no quiero a nadie en mi vida para que cambie todos mis esquemas, estoy muy bien sola y si me amas como dices, vete y no me busques más...
GIOVANNI: (Se ríe) Cobarde y necia, una combinación letal... (Suspira) A mí también me destruyeron, no creas que no lo entiendo. El primer año en la universidad conocí a Loretta y ella, simple y sencillamente, me hizo añicos, no dejó nada y tardé años en poder levantarme de la cama y vivir sin sobrevivir...
MIRANDA: ¿Que te hizo?
GIOVANNI: Me dejó vestido y alborotado, como dicen. Después de un año de noviazgo, decidimos casarnos y la esperé en la iglesia, con toda mi familia y la suya, pero no apareció. Para colmo, una semana más tarde supe que vivía en Portugal, con uno de nuestros profesores, ¿te la crees?
MIRANDA: Lo siento...
GIOVANNI: Yo no. A la distancia, por supuesto. En esa época sólo quería morirme, pero la verdad es que viéndolo de lejos, fue mejor así. (La mira) Se lo que crees y estás en un error, yo no soy un idiota sin corazón, que no se fija o no le importa lo que sientan los demás. Se lo que se siente del otro lado del zapato, por eso es que no pateo a nadie
MIRANDA: Entonces entiéndeme, Giovanni, no quiero estar con nadie y menos enamorarme de nadie, estoy bien como estoy...
GIOVANNI: No lo estás, nunca se está bien sin amor, sin un buen amor. No soy perfecto, pero puedo hacerte feliz y si no, al menos intentarlo. ¿No extrañas despertar con la necesidad de ver un rostro en particular a tu lado? ¿No añoras dormir en brazos de quien amas? Yo sí, desde que perdí eso, siempre he querido volverlo a tener y para eso vine, todo en mi ser me grita que son tus brazos y tu rostro, Miranda
MIRANDA: Yo no estoy tan segura de ello, Giovanni
GIOVANNI: Pues, aquí hay de dos sopas: o es así o no es así y la única forma de saber la verdad, es intentarlo. ¿Qué podría ser peor? ¿Arriesgarse y que las cosas salgan como tengan que salir o quedarte con la duda para toda la vida? Y si no es conmigo, Miranda, ¿qué vas a hacer? Pasarte toda la vida huyendo de los hombres que te atraigan, no me parece buena alternativa.
MIRANDA: Pues a mí sí, es la mejor opción para mi
GIOVANNI: Está bien, pásate la vida entera huyendo del amor o delo que te la gana, pero yo no pienso hacer lo mismo y si tú huyes, a cada paso que des, me vas a tener al lado
MIRANDA: Eres frustrante Giovanni (Se sienta en el sillón con la cabeza entre las manos)
GIOVANNI: Un poco, es cierto, pero lo que soy al cien por ciento, es buena gente, Miranda, no quiero jugar contigo, quiero ser lo mejor que pueda pasarte y dedicarme a descubrir qué es esto que tenemos, que sentimos los dos (Le levanta el rostro) No huyas de mí, no quieras dejarme atrás, camina conmigo, a la par y veamos qué nos depara el destino, pero juntos
MIRANDA: Ya caí dos veces, no quiero volver a caer...
GIOVANNI: Es porque tú caíste y alguien se quedó mirando sin hacer nada, lo que yo te propongo es que caigamos juntos, de la mano y que lo que sea que tenga que pasar, nos suceda a ambos. Miranda, lo que siento contigo, no lo sentí jamás y no me gustaría vivir el resto de mi vida sabiendo que pude haber amado a la mujer de mis sueños y no lo hice...
MIRANDA: (Se rinde) Tengo miedo, Gio...
GIOVANNI: Yo también...
MIRANDA: No quiero volver a sufrir, no lo resistiría...
GIOVANNI: No sufras... Te juro que conmigo te vas a reír, vas a disfrutar, vas a pasar rabietas y hasta te enojes, pero no vas a sufrir, bella, no podría hacerte mal...
MIRANDA: Necesito certezas, Gio...
GIOVANNI: ¿Cómo cuáles?
MIRANDA: Certezas de que esto va a funcionar, de que de verdad me amas y no es un capricho o algo que te haga pensar que me amas y después descubras que no era amor
GIOVANNI: (Asiente) Vas a tener que confiar en mí, pero si te ayuda a hacerlo, ¡dejo todo y me instalo aquí! Busco una linda casita y hago mi negocio con Tony a la distancia.
MIRANDA: ¿Harías eso?
GIOVANNI: No lo haría, lo voy a hacer, pero antes... (La besa)
MIRANDA: No, no quiero que lo hagas, no quiero que lo dejes todo por mí, tienes a toda tu familia allá y yo aquí no tengo a nadie ahora que Any y mi tía se van a Italia...
GIOVANNI: Entonces, ven tú a casa, vive allá, con todos nosotros, cerca de mí
MIRANDA: Es lo que tenía pensado hacer...
GIOVANNI: ¿Si? (Sonríe) ¿Entonces por qué no me estás besando, mujer?
MIRANDA: Porque tú y yo vamos a ir despacio, muy despacio...
GIOVANNI: ¿Tan despacio que no puedes besarme?
MIRANDA: Sí...
GIOVANNI: ¿Si, si o si no?
MIRANDA: Vamos a ir despacio y no van a haber besos hasta la segunda cita
GIOVANNI: ¿¿QUÉ?? No, no, estás equivocadísima conmigo... (La jala) Vamos, muévelas
MIRANDA: ¿Qué haces?
GIOVANNI: Empezamos con las citas, ¡venga! Vamos a tomar un café y después, te traigo aquí y vuelvo a sacarte a almorzar, ¡serían dos citas y habría besos todo el resto del día! Anda, apúrate
MIRANDA: (Suelta una carcajada) No seas bobo, eso no son dos citas...
GIOVANNI: Claro que lo son, una para un café y otra para almorzar. ¡Deja de dar vueltas y coge tu chamarra!
MIRANDA: Está bien, espera, voy por ella...
GIOVANNI: Aquí espero, guapa
MIRANDA: ¿No era bella? (Se mete al cuarto a buscar la chaqueta)
GIOVANNI: (Alza la voz) ¡¡Eres todo!!
MIRANDA: (Sale) No seas casanova conmigo... (Le da un beso en la mejilla) Vamos...
GIOVANNI: No soy casanova, soy tuyo...
MIRANDA: Deja de hablar y vámonos... (Tira de él y salen del departamento)


3 comentarios:

  1. Jajajaja edificio crossfire numero 7 eso me recordo a eva y gideon jajaja excelente capitulo me gusto ese gio es ocurrente con lo de las citas jajaja

    ResponderEliminar
  2. Jajajaja Este Gio es un caso aparte jajaja el primo Italiano de Miranda jaja

    ResponderEliminar