lunes, 30 de diciembre de 2013

Siempre Estuve Aquí 116

Capítulo 116

Efectivamente, en casa de Madonna, todos estaban alborotados. El tío Carlo los había llamado para contarles que Agnetto ya había detenido a Loretta, pero hasta no ver a Miranda y Giovanni con bien, ninguno podría estar tranquilo. De todas maneras, Antonio ya les había puesto al tanto de la historia y la sorpresa que les provocó a todos, los tenía relativamente entretenidos. Anastasia, Úrsula, Tefy y Daniel también estaban allí

ÁGATA: No es posible que mi nieto haya pasado por esto y no nos dijera nada...
BERENICE: Ve a saber qué fue lo que le dijo esa tipeja, abuela, tal vez lo amenazó tanto que lo aturdió
CAPRICE: Aún así no debió afrontarlo solo...
DANIEL: Entiendo su malestar y no conozco mucho a Giovanni, pero cuando lo que más amamos se ve en peligro, actuamos como podemos, no como tal vez deberíamos actuar. ¿Quién de aquí puede decir con una mano en el corazón que habría hecho las cosas de otro modo? Creo que nadie tiene la seguridad de eso...
BERENICE: Lo entendemos, pero nos duele saber que pasó solo por todo esto
DANIEL: Por supuesto, es indignante...
ANTONIO: Dani tiene razón, no nos toca ahora volverlo loco con reproches. Lo importante es que él, Miri y el bebé estén bien. Más adelante, si hace falta, cada uno de nosotros hablará con Giovanni
ÁGATA: Solo quiero que llegue...
ANASTASIA: Ya va a llegar, Madonna, tranquila...
MIRANDA: ¿Quien va a llegar?
ÁGATA: ¡¡Ustedes, niña!! ¿Y mi nieto?
GIOVANNI: Aquí Madonna (Va con ella y la besa)
ÁGATA: ¿Están los dos bien?
GIOVANNI: Sí, Madonna (Sonríe)
ÁGATA: (Los mira) Vayan a darse un baño y a cambiarse. Luego bajan para que cenemos y platiquemos de toda esta locura, filio...
GIOVANNI: Desearía descansar, ya tendremos tiempo de hablar mañana ¿sí?
ÁGATA: Claro, hijo, no hay problema. Ahora vayan a descansar que enseguida les subo algo para que cenen...
GIOVANNI: Gracias, Madonna
MIRANDA: (Mira a todos) Gracias por estar aquí y perdón por los malos ratos...
ANASTASIA: Por nosotros no se preocupen, primita, lo que vale es que estén aquí y a salvo...
MIRANDA: Lo estamos...
ANTONIO: Por eso. Mañana almorzamos juntos en casa y ya, no se preocupen
ÚRSULA: Si, suban y descansen que lo necesitan. ¿Vamos, amor?
CARLOS: Claro, vamos, nos vemos mañana... (Se despiden y se van)
ANASTASIA: Nosotros también nos retiramos. Tefy, Daniel, ¿vienen? (Toma la mano de Tony)
ESTEFANIA: Claro, vamos...
DANIEL: Con permiso y buenas noches...
ANTONIO: (Besa a su abuela) Tranquila, Madonna, te amo. Bere, Capri, me apapachan a la nona...
BERENICE: No hace falta que lo pidas (Sonríe)
ANTONIO: Lo se... (Se despide de sus primos y se retiran)
ÁGATA: Pues, nada, a la cocina, niñas...
CAPRICE: Vamos, Madonna (La abraza y se van a la cocina)

Luis Eduardo regresó a casa de Marcia antes de la hora de la cena. Se encontró con su hijo en la sala y se puso a platicar con él. Sandra estaba cambiando a Nicolás y Rita cocinaba. Marcia por su lado, estaba harta de estar en la cama, así que se levantó y al darse cuenta que Luis y Lelo hablaban, se quedó escuchando

MARCELO: ¿Así que ya está todo listo, papá? ¡Genial! En cuando el médico lo autorice, nos vamos...
LUIS EDUARDO: Utilizaremos el avión privado, no quiero que tu mamá viaje incomoda...
MARCELO: ¿No sería mejor un avión sanitario, pa? Tal vez podamos conseguir que algún médico nos acompañe y la vaya checando
LUIS EDUARDO: No quiero que Marcia viaje en un avión sanitario como si se fuera a morir, viajamos en el avión privado, ya me encargué de que un medico nos acompañara en el viaje...
MARCELO: ¡Muy detallista, me gusta! (Le sonríe) ¿De verdad la quieres? Mira, es mi mamá y la amo, no quiero que sufra. Ya bastante mal la ha pasado, papá...
LUIS EDUARDO: La amo más que a mi vida, hijo, no sé como fui tan ciego como para no darme cuenta de ello antes y me arrepiento de haberme cegado por la mujerzuela...
MARCELO: Entonces, no bajes los brazos, lucha por ella como no lo hiciste antes
LUIS EDUARDO: Eso intento, pero me la hace muy difícil, esa mujer es más testaruda que una mula, pero te juro por mis nietos que voy a reconquistarla...
MARCELO: ¡Eso mismo! Sea galán, Don Luis y para ser justos, mi mamá se aguantó durante años tus desplantes y desamor, así que te la aguantas. Sé que los dos tienen sus pecaditos, pero bien vale la pena...
LUIS EDUARDO: No voy a rendirme a la primera, los Cannetti no nos rendimos nunca cuando se trata del amor de nuestra vida....
MARCELO: ¡¡Ya veo!! Por cierto, espero que entiendas que no cambie mi apellido
LUIS EDUARDO: Aunque no lleves mi apellido llevas mi sangre y eres mi hijo, me es suficiente...
MARCELO: Me alegro que comprendas y volviendo a mamá, ten paciencia y quiérela mucho, el amor puede sanarlo todo
LUIS EDUARDO: Cuando consiga volver a conquistarla la voy a llenar tanto de amor que se va a cansar de mí... (Sonríe)
MARCELO: Lo dudo, lleva décadas esperando que la ames, así que la deuda es muuuuy grande... (Le palmea la espalda) Cuenta conmigo para lo que sea y si me permites, voy a ver qué tanto hace mi esposa con el granujita de mi hijo...
RITA: (Aparece) ¿Alguien puede ayudarle a mi hermana a bajar? Ya vamos a cenar
LUIS EDUARDO: Yo voy
MARCIA: (Resopla casi en susurro) ¡Tengo que volver a la cama!
RITA: No tarden la comida ya está lista...
LUIS EDUARDO: Ya mismo subo...
MARCELO: (Ya iba por la mitad de la escalera) Estás lento, caracol, jajajaja
LUIS EDUARDO: No tengo veinte años
MARCELO: Igual, eres lentísimo... (Se sigue riendo) ¡Ya llegué arriba!
SANDRA: (Salía de la alcoba con el bebé en brazos) ¿Qué le pasa a tu papá que está riéndose como loquito, Nicolás?
MARCELO: ¡¡Ahhhh, la mujer más hermosa del mundo y el mocosito más afortunado del universo por tener esa mamacita preciosa!!
SANDRA: (Lo besa) ¿De qué te ríes?
MARCELO: De mi papá jajajaja
LUIS EDUARDO: Por más que no tenga veinte años, te gano, niño (Sonríe) Ahora te dejé vencer...
MARCELO: jajajaja esa no te la crees ni tú, viejito jajaja
LUIS EDUARDO: ¡Abusivo! (Besa al niño) Voy a buscar a Marcia para que cenemos...
MARCELO: Ve, yo me llevo a mis amores abajo...
LUIS EDUARDO: Ya tendré mi revancha, hijo... (Sonríe y sigue hasta la recámara de Marcia. Golpea) ¿Mar, se puede?
MRACIA: Sí, pasa...

4 comentarios:

  1. Marcia afloja las apreturas antes de q se te acabe el recorrido chee no se puede asi recorda q hay mas tiempo q vida en tu Caso aunke espero te Des oportunidad con Luis Eduardo antes q sea tarde!! Lindo cap Luis Eduardo haciendo meritos..

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