Capítulo 155
Ángelo lloraba
mientras tocaba la puerta del cuarto de sus papás, Any preocupada se bajó de su
esposo y se vistió rápido para ir con su hijo, Antonio hizo lo mismo y
Anastasia abrió la puerta.
ANASTASIA: ¿Qué
pasa, mi amor? ¿Por qué lloras? (Lo alza)
ÁNGELO: ¡Me la
di, mami, me duele mucho!
ANTONIO:
(Enciende la luz y le ve sangre en la pierna) Por Dios, campeón, ¿qué te pasó?
ÁNGELO: Quise
bajar un juego y me caí y me clavé algo, ¡me dueleeeee! (No dejaba de llorar)
ANASTASIA:
Amor, llama al médico, por favor (Se sienta con su hijo en la cama y lo acuna)
Mi cielito, ya va a pasar, ¿sí?
JAVIER: (Entra
corriendo con sus hermanas detrás) ¿Qué pasó?
ÁNGELO: Me hice
pomada...
VICTORIA: (Al
ver la herida, buscó algo para detener la sangre) Tranquilo, enano, enseguida
se te pasa
DULCE: Si,
peque, verás que es una bobada
ANASTASIA: Si,
mi amor (Mira a sus hijos) ¿Qué hacen despiertos, mis cielos?
VICTORIA:
Escuchamos el llanto de Ángelo y nos despertamos, ma
JAVIER: ¿De
dónde te caíste? Estabas dormido en mi cuarto
ÁNGELO: (Mira a
Antonio que hablaba por teléfono) Es que me metí al despacho de papi y...
DULCE: ¿Te
trepaste por la estantería para agarrar algo, cierto?
ÁNGELO: Sí
ANASTASIA: ¿Qué
buscabas en el despacho de papi a estas horas, mi vida?
ÁNGELO: Quería
jugar con su ajedrez...
ANTONIO: Me lo
pides, hijo... (Toma la toalla que Vicky usaba para evitar que su hermanito
sangrara tanto) Déjame ver, campeón... ¡Ángelo, te clavaste algo filoso,
hijito!
ÁNGELO: Tu
abrecartas...
ANASTASIA:
Vamos al hospital, amor, llama al doctor y dile que vamos para el hospital...
ANTONIO:
Tranquila, hermosa, es un corte largo, si, pero no profundo. Además el pediatra
ya está viniendo y será más rápido que él llegue a que nosotros vayamos para
allá. Ángelo, te voy a limpiar y te la tienes que aguantar, ¿está bien?
ANASTASIA:
(Estaba realmente asustada) Amor, por
favor, vamos a llevarlo al hospital
ANTONIO: Cielo,
confía en mí (La mira pidiéndole calma para no asustar más a los niños) Te juro
que se lo que hago
ANASTASIA: Está
bien, lo siento, es que la sangre me pone nerviosa, amor...
ANTONIO: Lo sé,
también a mí y más si es de uno de nuestros amores...
JAVIER: Yo me
quedo contigo, Ángelo, no te dejo ni loco
ANTONIO: Vicky,
alcánzame el botiquín, por favor
VITORIA: Ya mismo, pa (Va por el botiquín)
VITORIA: Ya mismo, pa (Va por el botiquín)
ÁNGELO: No me
gusta verlos con esa cara.
ANASTASIA:
Cuando te curen, ya se nos va a cambiar la cara (Le da muchos besos) Te amo, mi
bebito...
ÁNGELO:
Gracias, mami y yo te amo...
ANTONIO: (Vic
trae todo) Hijo, esto te va a arder y puede que sientas que todo el cuerpito se
te calienta, pero intenta estar tranquilo
ÁNGELO: Yo se
que tú me cuidas, papi y soy macho y aguanto
ANASTASIA:
Abrázame fuerte, mi amor...
ÁNGELO: Si,
mami... (Le agarra una mano a Javier y mira a sus hermanas que lo apapachan)
ANTONIO: (Le
limpia la herida y sopla para que no arda tanto) Ya casi termino (Suena el
timbre) ¡Debe ser el pediatra!
DULCE: Yo voy,
yo voy (Sale corriendo)
JAVIER: Ahora
el doctor te va a terminar de curar, peque
ÁNGELO: Si...
(Estaba decaído)
ANTONIO: (Le
toca la frente) Tiene fiebre...
DULCE: (Regresa
con el Doctor) Papi, papi, ya vino el doctor... Pase, pase (El médico pasa)
EDGARDO: Veamos
qué tiene el indiecito...
ANTONIO: Se
cayó y se clavó el abrecartas. No es profundo, pero le duele y ahora levantó
fiebre
ANASTASIA:
Revíselo, por favor...
EDGARDO: (Le
sonríe para tranquilizarla) A simple vista, diría que el diagnóstico del señor
es acertado y la temperatura es provocada por el mismo golpe y corte. (Checa la
pierna del niño) Te has dado un buen trancazo, Ángelo y la sacaste barata
ÁNGELO: Pero me
duele...
ANASTASIA: Ya,
mi amor, ya va a pasar, ahora el doctor te va a revisar y te va a curar, ¿sí?
(Le besa la frente)
EDGARDO: Claro
que te duele, pequeño, te diste un tremendo golpe y te abriste la pierna. Sin
embargo, no es grave. Te voy a poner un vendaje y a darte una inyección para
calmar el dolor y bajar la fiebre. Vas a estar unos días en reposo y ya, en una
semana, más o menos, podrás volver a jugar como siempre.
ANTONIO:
¿Tendrá medicación?
EDGARDO: Por
supuesto, antibióticos y analgésicos.
ANASTASIA: Pero
deje de hablar y haga algo de una vez, por favor...
EDGARDO: Lo
estoy limpiando para poner el vendaje, señora, tranquila
ANTONIO: Any,
por favor, amor (Se sienta a su lado y le besa la frente)
ANASTASIA: Quédate
con el niño (Le pasa al niño y sale agitada, el miedo se había apoderado de
ella y respiraba agitadamente)
VICTORIA: (La
busca) Mami, fue un susto, ya pasó (La abraza)
ANASTASIA: (Se
abraza fuerte a su hija) Lo sé, mi amor, pero me aterra que algo les pueda
pasar a alguno de ustedes...
VICTORIA: Yo sé,
mamá, y encima Ángelo se da el porrazo del año... Respira tranquila
DULCE: Mami, el
apiporrado te llama, dice que quiere que tú estés cuando le den la inyección en
las nachitas
ANASTASIA: (Lo hace)
Ya estoy mejor, vamos... (Abraza a sus hijas y entra al cuarto)
ÁNGELO: No,
quiero que venga mamita
EDGARDO: Está
bien, la esperamos
ANTONIO: ¿Te
sientes mejor?
ÁNGELO: No
ANASTASIA: Ya
estoy aquí, mi amor (Le da un beso a su hijo y lo acuna) Déjate curar, mi
amor...
ÁNGELO: Así,
si, mamá...
EDGARDO: Al
momento en que te ponga la inyección, ya vas a sentir que no duele tanto
ÁNGELO: Vale...
EDGARDO:
Necesito que lo pongan boca abajo
ANTONIO: Yo lo
hago... (Ayuda al niño a acomodarse) Listo, campeón
ÁNGELO: No me
miren las pompas, sólo mamita
ANASTASIA: Sólo
yo, mi amor, así que todos miren para otro lado
EDGARDO:
(Sonríe al ver que los demás obedecen) Ni lo vas a notar, pequeño (Lo hace)
Listo. Sólo nos queda aplicar una crema en la herida para que cicatrice más
rápido y eso sería todo
ANASTASIA:
Gracias por todo, Ed, perdón por cómo te hablé antes...
EDGARDO: No
tienes por qué disculparte, es lógico que te den nervios.
ANTONIO: ¿Qué
hacemos de aquí en más?
EDGARDO: Que no
mueva la pierna por un par de días, al bañarse no puede mojarla y si todo sigue
bien, pasado mañana vengo a verlo y les digo cómo continuar. Tiene que tomar
los remedios si o si. En la prescripción les dejo las indicaciones y por lo que
sea, me llaman.
JAVIER: ¿Ves,
patón? No fue nada
VICTORIA: (Se
ríe) Para mí que quería mimitos de mamá y por eso se la dio
ÁNGELO: No es
cierto, me la di por tonto, pero si me gusta que mamita me mime
DULCE: Le dio
mamitis aguda, jajajajaja
ANASTASIA: Ya,
niños (Sonríe) Vayan a dormir
JAVIER:
¿Quieres dormir conmigo, patón?
ÁNGELO: No,
mejor aquí, ¿no te enojas?
JAVIER: No,
para nada, mañana traigo la play y jugamos (Le da un abrazo) Duerme bien
(Saluda a sus papás y sale)
VICTORIA: Eso,
enano, duerme tranquilo y deja de estarte dando golpazos (Besote) Descansa. Ma,
pa, hasta mañana
DULCE: Lo mismo
digo
ANASTASIA:
Hasta mañana, mi cielitos, que duerman bien... (Las muchachas se van a sus
respectivas alcobas)
ANTONIO: Te
acompaño, Ed
EDGARDO:
Gracias. (Mira a su paciente) Te comportas, Ángelo (Le guiña un ojo) Any, que
descansen
ANASTASIA:
Gracias por venir tan pronto, Ed (Sonríe) Que descanses y mándale saludos a
Susana y a los niños...
EDGARDO: Así lo
haré
ANTONIO: Ya
regreso, amor (La besa y se retira con el doctor)
ÁNGELO: Mami,
¿verdad que no les crees?
ANASTASIA: (Lo
mira extrañada) ¿Qué no les creo a quiénes, mi amor?
ÁNGELO: Yo no
me lastimé a propósito, fue de mensito... Quiero dormir aquí, ¿me dejas? Así tú
me mimas y papi me abraza fuerte, fuerte
ANASTASIA: Ay,
mi cielo bonito, ¿cómo voy a creer que lo hiciste a propósito? (Le besa la
frente y lo recuesta en la cama) Ahora vamos a dormir los tres juntitos, como
cuando eras chiquito
ÁNGELO: ¿Ya no
soy chiquito? (Se acurruca con Any)
Pobre Angelo vaya porrazo con corte y todo!
ResponderEliminarNo me habia imaginado que se Cayo x lo del ajedrez y q se hubiera cortado con el abrecartas!! Estupendo cap Tami te felicito me sorprendiste.. :D
ResponderEliminarAuch hasta a mi me dolio con tan solo imaginarmelo a Angelo Lastimado... por suerte solo fue un susto y no paso a mayores
ResponderEliminar